Flagelo en Uruguay

Un salvavidas contra el bullying

ONG recibe un mensaje por día de alguien preocupado por el acoso escolar a un niño.

Tres de cada 10 niños y adolescentes uruguayos sufren acoso, según la Universidad de Montevideo. Foto: Shutterstock
Tres de cada 10 niños y adolescentes uruguayos sufren acoso, según la Universidad de Montevideo. Foto: Shutterstock

Clara es una niña uruguaya, hoy de 13 años, que se ha cambiado de escuela varias veces. En cada centro educativo fue víctima de acoso por parte de sus compañeros. La toman de punto y se burlan de ella “porque es la nueva”. En una escuela la encerraron en un baño y la golpearon. Preocupada por la repetición de estos hechos, su tía le escribió un correo a Pulseras Azules, una ONG que busca atacar el flagelo en Uruguay desde 2016.

Al menos un mensaje como este le llega por día a esta organización. Son personas desesperadas en busca de herramientas para actuar ante estos episodios. Si bien no cuentan con profesionales para brindarles un asesoramiento de primerísimo nivel, otorgan consejos y las acompañan.

"Nuestro lema es: ¡No a la indiferencia! Es que se animen a decirlo", comentó Marcos Pera (21), subdirector de esta asociación civil, quien explica que el bullying nace como una intención del victimario en mostrar cierta superioridad.

Por eso, insta a poner el tema arriba de la mesa y a que los niños lo hablen con sus padres, docentes y hasta directores de la escuela.

Los mensajes más típicos que reciben provienen de personas mayores que buscan ayuda para sus hijos, sobrinos o nietos.

Charlas.

Además de pedidos de ayuda para salir de esta situación, están aquellos que fueron víctimas de acoso y se ofrecen a ayudar a quienes hoy lo están padeciendo.

Un total de 15 voluntarios trabajan en conjunto con los centros educativos, donde brindan talleres para concientizar sobre esta problemática en todas las edades.

"Creemos que es algo que cada vez se habla más", dijo Pera a El País. De todas formas, colegios se resisten a manifestar que les sucede con frecuencia "por miedo a un desprestigio público".

Colocan pulseras azules en escuelas para combatir el acoso. Foto: @pulserasazulesuru
Colocan pulseras azules en escuelas para combatir el acoso. Foto: @pulserasazulesuru

Pulseras Azules advierte de información falsa o errónea que circula en las redes sociales sobre este problema. "Se le dice bullying a cosas que no son: por ejemplo, cuando una persona sufre acoso en el entorno laboral o entre personas adultas; eso se llama mobbing".

Pera pidió escuchar más a los niños que denuncian ser víctimas de acoso. "No se les cree o se dice que es cosa de niños", indicó.

Situación uruguaya.

En Uruguay, tres de cada diez niños y adolescentes sufren bullying, un fenómeno que busca atacarse mirando hacia Finlandia para incorporar el modelo "Kiva", que se centra en la prevención y en el combate del acoso en edades tempranas a través de la capacitación.

"Hay una alerta internacional que dice que para 2025, de no mediar medidas de prevención en el mundo, se van a suicidar 850.000 niños y adolescentes por bullying", afirmó a Silvana Giachero, psicóloga especializada en este tipo de acoso y autora del libro Bullying & mobbing: Haciendo visible lo invisible (2017).

Según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (Unicef) y de una encuesta que realizó un grupo especializado en el tema de la Universidad de Montevideo (UM), en el país tres de cada diez niños y adolescentes sufren bullying, cifra que ubica al país en el tercer lugar a nivel de América Latina, explicó Giachero a la agencia EFE.

A mediados de 2016, la psicóloga, junto a su equipo de trabajo, presentó a través de la diputada del Partido Nacional, Lourdes Rapalin, un proyecto de ley en el Parlamento que trata sobre el tema y que se enfoca, principalmente, en la prevención de este fenómeno a través del método Kiva.

Este programa, que surgió en 2007 en Finlandia, se centra en la capacitación de docentes y alumnos para detectar el bullying y aprender a actuar cada vez que se identifica este tipo de acoso, que se da en general en los centros de estudio (de todos los niveles) y se caracteriza por ser constante, así como por el hostigamiento de varios hacia una persona.

Según señaló Giachero, solo dos de cada diez niños y adolescentes se animan a denunciar cuando son víctimas de bullying, algo que, según la especialista, está asociado a la forma de actuar de los centros de estudio uruguayos.

"Ellos (las víctimas) visualizan que en los centros de estudio siempre se justifica al victimario y se revictimiza a la víctima (...) La cultura escolar es la de legitimar al acosador y, mientras eso se haga, los chicos ven que pueden correr riesgo si denuncian", sostuvo.

Buscaba ayuda y creó la ONG

Manuel Gaite, de 18 años, sufrió bullying mucho tiempo durante su adolescencia. En muchos momentos de su vida buscaba ayuda para combatir su problema, pero no encontraba ninguna organización. Al final, junto a su psicólogo particular, logró crear una ONG conformada por un grupo de víctimas e interesados en esta temática para ayudarse entre todos. "El objetivo era darse sugerencias de manera interna. Después, la idea era poder hacer charlas, que también se pudieron hacer", comentó el subdirector de la ONG Marcos Pera. Pulseras Azules está presente en Involucrate.uy, una plataforma de voluntariado que busca conectar a los interesados en participar en actividades benéficas y a organizaciones. Esta ONG invita a participar bajo el lema: "Ríete con nosotros, no de nosotros".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)