REPORTE
El directorio asegura que si bien hay “más presión” sobre el sistema, la situación “está controlada”.
El número de niños y adolescentes con covid-19 en los centros de protección integral 24 horas del INAU va en ascenso. Desde el sindicato denuncian dificultades para cubrir guardias -debido al personal infectado- mientras que el directorio asegura que si bien hay “más presión” sobre el sistema, la situación “está controlada”.
En los centros de tiempo completo -que albergan a niños de 0 a 18 años- hay 172 afectados por el covid-19 en todo el país, según el reporte del 27 de enero. Esto no incluye a las instituciones de tiempo parcial (de primera infancia) donde los niños no viven, sino que concurren. Allí no hay mayores dificultades porque si hay casos positivos se cierran temporalmente las instituciones.
El presidente del directorio del INAU, Pablo Abdala, reconoció a El País que los mayores inconvenientes que desató la ola de ómicron se producen en los centros de tiempo completo porque “no se puede detener la actividad”. Según dijo, los niños que están viviendo en centros de 24 horas son cerca de 3.000, entre las dos modalidades de gestión directa (la mayoría) y por convenio con organizaciones sociales.
Para atender la situación, Abdala destacó que muchos trabajadores de tiempo parcial pasaron “a dar una mano” en los centros de tiempo completo, ya que había problemas para cumplir con las guardias.
El hecho fue denunciado desde el Sindicato de Trabajadores del INAU. El presidente del gremio, José Lorenzo López, dijo a El País que hay “contagios masivos de niños”, a eso agregó que existen dificultades para cubrir los turnos” por la cantidad de funcionarios infectados -ya que en determinado momento llegaron a ser 150 entre infectados y la cuarentenas - y la falta de personal, producto de jubilaciones, renuncias y destituciones.
De a cuerdo al reporte del 27 de enero, son 119 los casos de funcionarios infectados. “Soy consciente que esto ha venido generando una presión, o mejor dicho dificultades excepcionales importantes sobre el sistema, pero la hemos venido sobrellevando y la situación está controlada”, dijo Abdala.
En su opinión “no hay contagios masivos” de niños. Reconoció que aunque hay más casos que en la etapa anterior de la pandemia, ahora los protocolos son menos rígidos. Antes un positivo “generaba consecuencias mucho más complejas que ahora”, porque todo un turno pasaba a hacer cuarentena de 14 días. Además, señaló que se aumentaron las horas extras para hacer frente a la situación.
Por su parte, López aseguró que “en todos los hogares hay contagios” y “turnos que no se pueden cubrir”.
“Por más que se han aumentado las horas extras no se está dando abasto”, indicó. Señaló que la solución puede pasar por agilizar los plazos de un llamado en curso y cubrir los puestos 241 talleristas a nivel de todo el país.
Denuncian “déficit de personal”
Desde el Sindicato Único de Trabajadores y Trabajadoras del INAU (Suinau) denunciaron que solo cuatro de cada 10 servicios tienen sus equipos de dirección completos y en nueve de cada 10 centros existen carencias de educadores.
El presidente del gremio, José Lorenzo López, afirmó que se fueron casi 700 trabajadores entre jubilados y renuncias y solo se repusieron 200 vacantes. “La mayoría de los centros viene con dificultades ya de la administración anterior, tanto por falta de personal como problemas edilicios. Esta gestión dijo que era una prioridad el servicio de 24 horas, pero en el presupuesto no hay plata para esto”, afirmó.
Por su parte, el presidente del directorio del INAU, Pablo Abdala, aseguró que no son 700 los cargos que quedaron sin cubrir. “En eso discrepo, desde que asumió la actual administración tuvimos 300 bajas producto de renuncias, jubilaciones y destituciones”, explicó. Además sostuvo que 120 fueron repuestos bajo la modalidad de talleristas (contratación transitoria de 10 meses prorrogables por igual período). En tanto, indicó que hay un llamado para incorporar a 241 nuevos funcionarios en todo el país. Con respecto a direcciones de centros, dijo que puede faltar “algún coordinador”. “Que hay cosas que mejorar no hay dudas, pero los equipos funcionan”, concluyó.