LÍMITE CON BRASIL

¿Cómo se explica la zona amarilla de Harvard en Rivera y cómo ha impactado?

El infectólogo Henry Albornoz, que ejerce en la mutualista riverense Casmer y preside la Sociedad Uruguaya de Infectología, señaló a El País que hay "varios" aspectos vinculados a este fenómeno.

Frontera: en Rivera las autoridades tuvieron que aumentar los controles luego de constatarse un aumento diario de los casos de coronavirus. Foto: Mateo Vázquez - Archivo El País
Frontera entre Rivera y Brasil. Foto: Mateo Vázquez - Archivo El País

Rivera es uno de los dos departamentos con mejor nota en la escala de riesgo de COVID-19, de acuerdo al criterio diseñado por el Global Health Institute de la Universidad de Harvard. Con Lavalleja son los únicos departamentos en la escala amarilla, que se traduce en menos de 10 casos promedio cada 100.000 personas en una semana.

¿Cómo se explica que Rivera, departamento fronterizo con Brasil se ubique en este nivel de escala de riesgo? En diálogo con El País, el infectólogo Henry Albornoz, que ejerce en la mutualista riverense Casmer y preside la Sociedad Uruguaya de Infectología, señaló que hay "varios" aspectos vinculados a este fenómeno, aunque destacó tres.

Por un lado, Rivera tuvo una circulación viral de COVID-19 "muy intensa desde hace varios meses, con lo cual, hay una proporción de la población muy importante que tuvo contacto con el virus".

"Probablemente toda la ola de circulación intensa en Rivera haya sido P1", una variante más transmisible de COVID-19, y fue "por donde ingresó y donde eventualmente fue difundiéndose al resto del país" la variante del virus, añadió.

Sobre la situación en el departamento, estimó que existe un subregistro de casos, ya que "quizás haya el doble o más de los casos registrados que hubieron".

Recordó que cuando se hizo un estudio serológico en el personal de salud del departamento, "el 50% que tenía serología positiva no tenía noción de haber tenido COVID-19". Si bien consideró que esto no se puede extrapolar directamente a la población general, "va en esa línea, de que seguramente hubieron muchos más casos de los que se pudieron estudiar y registrar".

Albornoz ubicó a la vacunación como otro factor para la situación epidemiológica de Rivera. "Se vacunó muy tempranamente y en forma muy intensa", destacó el experto.

"Una fase de descenso después de una ola de circulación muy intensa, más una proporción de población inmunizada, algunos inmunizados naturalmente y otros por vacunas, es probable que esas cosas expliquen fundamentalmente el descenso de la primera ola más rápido que otros departamentos", graficó.

En tanto, un tercer factor sería la evolución del departamento fronterizo con Brasil respecto al resto. El infectólogo destacó que en Rivera empezó a bajar la incidencia del virus en abril, tras un pico en la primera semana con una "situación sostenida de largo tiempo", mientras que en los demás departamentos fue a partir de la primera semana de junio.

"Nosotros lo vemos ahora como que es el que va al frente, pero en realidad empezó a bajar antes que los otros", destacó sobre la situación de Rivera.

En los últimos dos meses también hubo cambios en el departamento. A partir del 24 de mayo, el gobierno resolvió reabrir los free shops tras permanecer cerrados desde fines de marzo. 

Consultado sobre el impacto de los viajes diarios por el turismo de compras que ofrece Rivera, Albornoz indicó que "probablemente mucha de esa gente que esté viniendo es gente que viene periódicamente, y quizás muchos de ellos ya hayan cursado COVID-19 en las distintas etapas de circulación que hubo, fundamentalmente en Río Grande del Sur, que es de donde en general vienen la mayoría".

"Es difícil saber cuántos de esos son susceptibles y cuántos de esos pueden venir cursando la infección como para estar dispersando", añadió.

Por otro lado, existe otro factor que puede cambiar el resultado de Rivera y todo el país. La variante Delta de coronavirus preocupa a las autoridades uruguayas por su posible ingreso al territorio. Este martes, el ministro de Salud, Daniel Salinas, indicó en el Parlamento que hay 49 casos a estudio.

Uno de los países de la región donde está presente esta variante más transmisible que la P1 es Brasil, país que experimentó una segunda ola particularmente devastadora entre enero y abril debido, principalmente, a la circulación de la variante P1, y es el segundo país del mundo con más muertes por el virus (526.000).

Sobre la variante Delta, hasta ahora el gigante sudamericano había registrado una quincena de casos aislados de personas contaminadas que regresaron de India o estuvieron en contacto con personas que pasaron por ese país.

No obstante, este miércoles las autoridades de San Pablo, el estado más poblado de Brasil ubicado a 1.600 kilómetros de Rivera, indicaron que Delta "ya circula" allí.

De todos modos, el promedio de decesos diarios en Brasil comenzó a retroceder en las últimas semanas, al pasar de 2.000 a mediados de junio a menos de 1.600 desde la semana pasada.

Rivera "estaba un poco ‘estigmatizado’"

María Lina Varela, presidenta de la Asociación de Free Shops de Rivera dijo que desde el comienzo de la pandemia, en los free shops siempre se implementaron los protocolos sanitarios establecidos por el MSP para asegurarse de que no hubieran casos asociados a sus comercios. “La realidad es que nunca los hubo”, explicó.

“Tuvimos casos aislados de funcionarios de comercios pero que vinieron por contagios intrafamiliares o por concurrencias a cultos religiosos. Ningún caso se debió a brotes que surgieran en los comercios”, dijo.

Sin embargo, y debido a la situación que el Uruguay estaba atravesando por la pandemia, el departamento debió cerrar las puertas de sus free shops el 24 de marzo. “Los dos meses de cierre fueron nefastos, no solamente para los free shops, sino para toda la economía local”, dijo. “La reapertura significó un cambio en el ánimo de la gente”.

“Sentíamos que el departamento había estado un poco ‘estigmatizado’ (…) y lo que creemos que pudo demostrar Rivera, y que queremos que siga haciendo, es demostrar que podemos trabajar y cuidarnos”.

Actualmente, en Rivera hay 1.500 empleados directos vinculados a los free shops y, según explicó, mediante un resultado “muy preliminar” estiman que un 20% de esas personas no podrán ser reintegradas a sus puestos laborales. Ese porcentaje equivaldría a unos 300 trabajadores.

Con información de AFP

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