Un lugar en el mundo

Batalla entre examigas por la casa del Sabalero

La viuda del músico solicitó el desalojo de la escritora María Urruzola que ocupa la propiedad.

Casamiento: Anke y el Sabalero eligieron la casa Villa Argentina para su boda.
Casamiento: Anke y "el Sabalero" eligieron la casa Villa Argentina para su boda.

Anke van Haastrech, la viuda holandesa de José Carbajal "el Sabalero", inició una acción de desalojo contra la periodista y escritora María Urruzola, quien ocupa la vivienda que el músico y su pareja habían construido en el balneario Villa Argentina para su retiro en Uruguay.

La relación entre el cantante, la holandesa y Urruzola comenzó antes de que el Sabalero y Anke se volvieran pareja en el año 1976. Se conocieron en el exilio europeo a medio camino entre Amsterdam y París. Cada vez que la escritora viajaba a Europa paraba en lo de Anke y José. La amistad se consolidó, alcanzando una confianza total, según contó la propia Anke.

"Yo la había recibido en Amsterdam y traté como a una reina y la presenté a mis amigos. Estoy desesperada, me jubilé y me quiero ir a Uruguay. Esa casa la hizo José y la tienen que disfrutar sus hijos y nietos. Tengo casa y cuando estoy en Uruguay me tengo que quedar en un hotel o en una cabaña que prestan en la colonia de Agadu", dijo la viuda a El País.

El próximo 14 de noviembre vence el plazo de un año que otorgó la Justicia a Urruzola cuando Van Haastrech le planteó el desalojo. Si bien ese plazo es prorrogable por orden judicial, el lunes pasado la abogada de la demandante, Andrea Roif, participó de una inspección ocular de la vivienda.

"Yo le pregunté a la señora si tenía idea de dejar el inmueble. Me dijo que de ninguna manera, que ella se iba a ir de ahí solamente cuando la lanzaran. Le dije que tengo por costumbre hacer estas cosas con el auxilio público. Me dijo que venga el que venga, no me importa nada y que si quieren que devuelva la casa le van a tener que hacer el lanzamiento, cosa que vamos a hacer aunque estemos en feria", dijo la abogada.

Foto: Anke Van Haastrech
Foto: Anke Van Haastrech

Examigas.

Carbajal falleció súbitamente en el año 2010. La esposa del músico volvió a Holanda y la casa fue ocupada durante un año por un amigo que pagaba un alquiler.

"Ahí apareció la que en ese momento era mi amiga, María Urruzola, que en esa época trabajaba en la IMM. En confianza acordamos que ella podía estar en la casa pero que cuando yo llegaba la compartíamos y si yo iba con más gente ella volvía a la casa de su madre. Un día la despidieron de la Intendencia y se fue", contó Anke.

Luego, la casa fue ocupada por la familia de Carbajal. "Vino mi hija Catalina a hacer una pasantía en Presidencia con Mujica, ella vivió un año en la casa. Entonces, María me dijo si podíamos volver a nuestro viejo arreglo. En febrero de 2014 Agadu le hizo un homenaje a José y compartimos la casa. Ella no había pagado nada. Un día apareció mi hijo con su novia embarazada y ella dijo que no se podía quedar. Yo le dije ésta es mí casa y no pagás nada. Ahí pagó unos meses: $ 4.000 por mes. Luego empezó a pagar $ 7.200, nada. El año pasado, le avisé que íbamos a usar la casa en el verano. Me dijo que el arreglo de amigos no rige más. Puse una abogada y ahora estamos en eso", contó.

Dentro de la vivienda había pertenencias y recuerdos del músico. Un día Anke se presentó y se encontró con la empleada doméstica de Urruzola y le pidió para sacar las cosas. "Ella estaba de viaje pero llamó a la Policía. Con permiso del hijo de ella logramos sacarlas. Terminamos ante el juez, que le dio un año para irse. Me dijo que me iba a denunciar con los impuestos holandeses. Yo ya arreglé todo", contó.

Ayer El País consultó a María Urruzola quien se limitó a decirle al periodista "hacé lo que quieras" y cortó la llamada. Después, ante la insistencia, recomendó ir al Juzgado para conocer la orden judicial respecto a la dueña de casa.

Soledad, Chiquillada, y A mi gente

El Sabalero tenía unos 30.000 euros para construirse una casa en Uruguay. A duras penas pudo comprar un terreno en Villa Argentina y comenzar a levantar paredes. Se le acabaron los fondos, pero la casa estaba sin terminar. Un día recibió una llamada. Era la cantante argentina Soledad Pastorutti que había decidido comprar los derechos de "Chiquillada" y "A mi gente". Así pudo terminar su sueño.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º