Diego Ferreira
La participación de los trabajadores en la reforma del Estado y una "mejor distribución de la riqueza" serán dos de los ejes centrales que reclamará el movimiento sindical al próximo gobierno, sea éste de José Mujica o Luis Alberto Lacalle.
Desde la óptica sindical, una victoria de Lacalle o de Mujica supone dos escenarios completamente distintos para concretar estos planteos.
Es por ello, que varios de los principales dirigentes del Pit-Cnt suscribieron un documento de apoyo a la fórmula del Frente Amplio (FA) en el balotaje, lo que ha generado críticas desde la oposición y dentro de la interna sindical.
Empero, el coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo, fijó algunos objetivos independientemente de quién acceda a la Presidencia a partir del 1° de marzo de 2010.
El dirigente sindical planteó como esencial la ampliación de la cobertura de la reforma de la salud para los sectores que están por fuera de la misma (como por ejemplo unos 300 mil jubilados); el aumento del mínimo no imponible para la aplicación del IRPF y la reducción del IVA. Este punto ha sido manejado con insistencia por la fórmula del FA al ser consultada sobre la política tributaria.
Otra aspiración de los trabajadores pasa por la extensión del Plan Ceibal a los estudiantes de Secundaria, y la profundización de la negociación colectiva y los derechos laborales.
En cuanto al salario, el Pit-Cnt ha manifestado su satisfacción al cumplirse por parte del gobierno la recuperación del salario perdido tras la crisis de 2002. En promedio el salario real creció un 25% en estos cinco años.
De cara al próximo quinquenio, el movimiento sindical no ha ubicado una meta de crecimiento de los ingresos para los trabajadores, aunque se señaló que la incorporación de criterios como la productividad en la discusión futura de los salarios no puede ser genérica sino que debe estudiarse por rama, dijo Castillo.
Con ello, el sindicalista discrepó con la idea del candidato nacionalista, quien ha manifestado que los aumentos deben sustentarse en las metas de productividad que cumplan los trabajadores.
Castillo apuntó a que en el próximo período se debe concretar "una mejor distribución de la riqueza". La aspiración pasa por el hecho de que "en línea con el crecimiento económico del país y del Producto Bruto Interno, haya una mejora sustancial en los salarios de los trabajadores y trabajadoras", argumentó.
reforma. La dirigencia sindical -no sólo el Pit-Cnt sino también la de los gremios del sector público- está interesada además en que el proceso de reforma del Estado se produzca junto a los trabajadores, tal como planteó Mujica en su visita a la sede del Pit-Cnt.
La representante de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), Beatriz Fagián, manifestó que la transformación del aparato del Estado dependerá de quién sea elegido presidente el domingo 29.
"La reforma del Estado que puede hacer Lacalle ya la vivimos. Durante su período de gobierno sufrimos los mayores recortes, las mayores privatizaciones y más allá de que ahora diga que no va a ser así, no le creo", sentenció Fagián, quien también integra el Secretariado del Pit-Cnt.
Para la sindicalista, un triunfo del FA implicaría la participación de los trabajadores para lograr "una reforma del Estado práctica, efectiva y eficiente".
Además, los sindicatos públicos apuntan a lograr la eliminación de las inequidades salariales que se registran en los escalafones funcionales y así plasmar esa frase tan repetida por los sindicalistas: "a misma tarea, igual remuneración".
A esa premisa apeló el propio Castillo para plantear la equiparación de los salarios entre hombres y mujeres, otra de las metas del movimiento sindical.
escenarios. Los sindicalistas consultados por El País coincidieron en que la victoria en la segunda vuelta de un candidato u otro determinará las posibilidades que tendrá el movimiento obrero para concretar sus objetivos.
Castillo -que es uno de los dirigentes sindicales que suscribió el documento de apoyo a la fórmula oficialista- auguró que el relacionamiento con un eventual gobierno blanco sería "más tenso" y en ese caso daría "más trabajo defender los intereses de los trabajadores con una concepción económica que se coloca en las antípodas" del pensamiento sindical.
Los gremialistas condicionan el modo en que se relacionará con un eventual gobierno de Lacalle a los cambios que puedan producirse sobre las conquistas alcanzadas por los trabajadores en este período, básicamente en materia de legislación laboral.
La inquietud de los sindicalistas radica en las afirmaciones del candidato nacionalista que anuncia modificaciones en algunas leyes laborales (como la norma de negociación colectiva para el sector privado), aunque no su derogación.
Para Fagián, el diálogo con un gobierno nacionalista sería difícil. "Yo no me olvido cuando Lacalle dijo `yo hago como que les pago y ustedes como que trabajan`. Ahí está la respuesta", señaló la sindicalista, quien valoró el diálogo que ha mantenido con el gobierno del FA.
Fagián -militante del MPP, el sector liderado por Mujica- opinó que tener un presidente de su mismo sector político le permitiría manejarse con "más confianza" a la hora de hacer propuestas y reclamos al gobierno, así como al criticar "lo que vea bien y lo que vea mal".
Pese a esta sintonía, COFE es uno de los sectores en conflicto con la actual administración. La confederación está enfrentada con el Ejecutivo por un reclamo salarial. Días atrás, se presentó la demanda judicial, apoyada por miles de trabajadores, contra el Estado por incumplimiento de convenio.
Documento a favor de José Mujica desató críticas del bloque de sindicatos radicales
El apoyo público de los principales dirigentes del Pit-Cnt a la fórmula Mujica-Astori, reavivó la interna sindical.
Desde el bloque de gremios radicales (Adeom, postales, el sindicato del INAU) se evaluó que el pronunciamiento público de este grupo de sindicalistas por los candidatos del Frente Amplio afecta la independencia de clase del movimiento sindical.
Alvaro Soto, dirigente de Adeom, señaló que el gremio municipal ratifica su posición de independencia. Por eso, "rechazamos todo tipo de alineamiento del Pit-Cnt con una de las candidaturas porque esto atenta contra la tradición del movimiento sindical de independencia política y de clase" respecto a las fuerzas políticas, agregó Soto.
En la misma línea se expresó José Matto, presidente del sindicato postal. "Yo no le tengo que decir a los trabajadores lo que tienen que votar; me parece que eso es perder la independencia", aseguró Matto a El País. "Yo creo que los trabajadores saben lo que tienen que hacer", insistió. El sindicalista marcó además que con esta declaración no se tomó en cuenta a los trabajadores identificados con los partidos tradicionales. "Me parece que está mal marcar la cancha", sentenció Matto.
castillo. En tanto, el coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo (uno de los firmantes de la proclama) defendió la posición de este grupo que manifestó su adhesión a la fórmula oficialista para el balotaje.
Castillo sostuvo que los militantes sindicales que firmaron están "comprometidos" y por tanto "no estamos dispuestos a hacer la plancha y no nos da lo mismo que resulte un gobierno u otro".
Castillo fustigó a los detractores de la iniciativa. "Cuando salen militantes o compañeros en la orgánica a criticar, a veces nos dan pena, nos dan lástima". Apuntó a su vez que el Pit-Cnt ha dejado en claro que este pronunciamiento es a título personal de los firmantes y no de la institución.
"Ningún dirigente de ningún sindicato me va a dictar" lo que es más conveniente para los trabajadores, remató Castillo.
Vuelta a la vida sindical
Postulado sin éxito para una banca de diputado por Canelones por la lista 1001 (Partido Comunista, PCU), Juan Castillo retornó a su rol como coordinador del Pit-Cnt el lunes 26 de octubre. Castillo había solicitado licencia por 45 días en la central para lanzar su candidatura y hacer su campaña. El dirigente sindical agradeció a quienes le dieron la oportunidad y a los casi 13.000 ciudadanos "canarios" que lo votaron. Castillo adelantó que pese a no ser electo para el Parlamento sigue integrando el Comité Central del PCU. "Soy un hombre orgánico", remató el sindicalista.