Seguridad espacial sigue esperando regulación internacional

Francia - El impulso de las misiones espaciales internacionales, los primeros pasos del turismo espacial y la llegada de nuevos actores como la India y Brasil hacen urgente el establecimiento de normas de seguridad a escala internacional, estimaron expertos reunidos en la ciudad francesa de Niza.

Hoy en día, los problemas ligados a la seguridad de los vuelos espaciales se siguen solventando a escala de cada país. Comparando, el transporte aéreo dispone desde hace 60 años de una estructura, la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI), que organiza su seguridad", comprobó Tommaso Sgobba, presidente de la Asociación Internacional para la Promoción de la Seguridad Espacial (AIPS).

Creada en abril de 2004, esta asociación aboga por la formación de un organismo similar encargado de armonizar el marco jurídico de la seguridad espacial.

La AIPS organizaba esta semana en Niza su primera conferencia internacional, apadrinada por la agencia espacial europea ESA, la norteamericana NASA y la japonesa JAXA, con presencia de 200 especialistas, industriales y científicos.

Para la AIPS, la mejoría de la seguridad espacial no es una simple obligación moral, sino condición necesaria para el desarrollo de programas espaciales. Porque cada accidente representa un pozo financiero y varios años de retraso para la exploración espacial.

"Tomemos el ejemplo del turismo espacial: los precursores en este ámbito parecen contar con cierta tolerancia del público con los accidentes, como en los tiempos de los pioneros de la aviación", observó Sgobba.

"Pero no se dan cuenta de que la cultura de la seguridad ha cambiado completamente y que como se produzca un muerto en el espacio, ya se pueden ir despidiendo. Nadie querrá arriesgarse, como se pudo observar después del accidente del Concorde en Francia".

Para el presidente de la AIPS, son numerosos los campos de la actividad espacial sin normas de seguridad internacionales.

"El riesgo corrido por la población civil durante fases de despegue o aterrizaje, sobre todo en casos de caídas de restos, se tiene en cuenta de modos muy diferentes. De la misma manera, el desarrollo de la exploración más allá de la órbita terrestre baja, hacia la Luna y Marte, va a implicar un uso creciente de la energía nuclear que impone la adopción de reglas de seguridad".

Como el futuro apunta más a programas internacionales que a proyectos nacionales, las diferencias culturales entre equipos de trabajo aumentan los riesgos.

"¿Se sabe por ejemplo que en la estación espacial internacional, rusos y norteamericanos no beben de la misma agua ni respiran el mismo aire porque tienen normas diferentes en la materia? ¿O que los rusos se niegan a probar, antes del viaje, las baterías de los aparatos embarcados por miedo a estropearlos, y en cambio los norteamericanos lo hacen; que estos aparatos no deben pasar de los 45 para los rusos, de 49 para los norteamericanos?", describe Tommaso Sgobba.

En 2007, la próxima conferencia de la AIPS se celebrará en Chicago, ciudad donde nació la OACI en 1944 y que "dará quizás el impulso decisivo para la creación de una organización internacional encargada de la seguridad espacial".

AFP

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