DANIEL HERRERA LUSSICH
Luego de una semana de serios problemas, la población se pregunta: ¿qué nos espera mañana o pasado? Tanto es así que el anuncio de la presentación de un grande de la música, Paul McCartney, fue el respiro que aflojó las tensiones de una gran mayoría.
El Frente Amplio es uno de los protagonistas de entredichos internos, y los enfrentamientos trascienden y seguirán hasta que finalmente, en ese tsunami de nombres, deberá decidirse quién presidirá sus destinos en sustitución del cuestionado Jorge Brovetto, quien se ha caracterizado por salir al cruce de dichos y proyectos de José Mujica. Y los runrunes vaticinan un posible choque interno por la nominación en la carrera presidencial entre Tabaré Váz-quez y Raúl Sendic.
Para empezar, la semana no solo fue agitada sino también dolorosa en casi todos los terrenos, con hechos de la más escalonada gravedad co-mo el espeluznante caso de los enfermeros que mataban a diestra y siniestra, sin que les temblara el pulso a la hora de inyectar pacientes.
Por otro lado, en el Palacio Legislativo, entre polémicas sobre la asistencia o no, se llevó a cabo el acatamiento del Estado uruguayo a la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el terrible episodio de la desaparición de Claudia García de Gelman, y el secuestro de su entonces pequeña hija, Macarena. El orador fue José Mujica, electo presidente por el voto popular y, paradójicamente, exguerrillero, al igual que el poeta argentino Juan Gelman.
Estos hechos sensibilizaron a la población, pero a su vez demandan dejar atrás el pasado, como se observa en una encuesta de la empresa Interconsult, publicada por el matutino Últimas Noticias. Una mayoría abrumadora (75%) reclama una actitud similar a la realizada por el caso Gelman, por parte de aquellos guerrilleros que actuaron en la década del 60 y principios del 70. No se trata solo de gente madura que vivió aquellos episodios, también tiene esa posición el 89% de los jóvenes consultados.
Pero los responsables no siempre están dispuestos a dar la cara, como las autoridades sanitarias, por el caso de los enfermeros. En otra escala de valores sucede lo mismo: el gobierno comunal aún asombra por la ausencia de explicaciones e informes sobre los árboles. Hace pocos días cayó otro, gigantesco, en la calle Murillo de Carrasco, esta vez sin víctimas que lamentar pero sí recordando una vez más a esa joven arquitecta que transitaba tranquilamente y murió frente a sus hijos, tras la caída de un eucalipto. La alerta se repite y las autoridades siguen guardando silencio.
Esta semana termina pero comienza otra, que no solo suma lo ocurrido en los últimos días, sino también los asaltos, rapiñas y la ola de inseguridad, ya incorporados en la cotidianidad de los uruguayos. Esa suma de hechos, que resulta incontenible, parece superar la capacidad de control de las autoridades públicas.
INTERNA. Paralelamente a tantas noticias para nada alentadoras, hoy se vivirá otra agitada jornada política que también preocupa a la sociedad. En principio se determinará quiénes tendrán las condiciones para asumir la presidencia del Frente Amplio.
Desde hace dos o más semanas, crecen las tensiones en la interna de la coalición. No solo se han observado enfrentamientos entre los sectores sino también dentro de los mismos. La condición votada por el Movimiento de Participación Popular (MPP) señalando que el frenteamplista elegido no puede ostentar ningún cargo público ha levantado una profunda resistencia de los socialistas y del Frente Líber Seregni. Estos, y otros, se mostraron opuestos a la idea que finalmente se impuso. Y hoy posiblemente se confirme esa teoría y se proclame el candidato para las elecciones del 27 de mayo. El MPP, grupo que lidera el presidente José Mujica, rechazó internamente otros nombres que en algún momento se habían barajado, como los de Alejandro Zavala y Miguel Fernández Galeano, y acordó apoyar la candidatura del senador Ernesto Agazzi, que está dispuesto a renunciar al cargo legislativo.
Aparentemente quedarían sin chance Enrique Rubio, de Vertiente Artiguista, y la senadora socialista Mónica Xavier, apoyados ambos en algún momento por varios sectores además de los propios. Xavier se mostró contraria a renunciar a la banca. En definitiva, si no sobreviene una gran crisis interna, Agazzi será el próximo presidente.
FUTURO. Se asoma otro problema con riesgo de hacer temblar los cimientos del partido de gobierno. Hasta ahora se especulaba si el expresidente Tabaré Vázquez aceptaría volver o no, luego de su alejamiento. Las mayorías en el Frente sostienen que es el favorito dentro del conglomerado para llevarlo a un tercer período de gobierno. Lucía Topolansky, hace unos meses, dijo que Vázquez era "su pollo". Y el propio Mujica ha vuelto a dejar en descubierto aquello de "como te digo una cosa, te digo la otra". Cuando Vázquez decidió apartarse, el primer mandatario estaba en Europa pero señaló que a su regreso conversaría con él para convencerlo, aunque insinuó ciertas resistencias al indicar que en el Frente había gente como para ocupar su lugar. La entrevista entre ambos "compañeros" no se concretó hasta que, hace poco, se encontraron en Anchorena tras una visita de Vázquez que estaba pescando en las cercanías y fue a saludarlo. Todo parecía indicar el retorno del "favorito" a la política activa.
Sorpresivamente, en la última semana, José Mujica dejó traslucir que su hombre para esa nominación casi con seguridad sería su amigo compañero de tertulias y proyectos Raúl Sendic, presidente de Ancap. Ya lo había sugerido como integrante de una futura fórmula al iniciar su mandato. Poco antes le había sugerido postularse para liderar la coalición de izquierda en las elecciones del 27 de mayo, propuesta que Sendic no aceptó señalando que no le gustaban los órganos deliberativos y prefería continuar en Ancap.
La fórmula Vázquez-Sendic surgió de las propias filas frenteamplistas pero, a las pocas horas, el presidente de Ancap dio por tierra esas especulaciones. "No aceptaré la vicepresidencia, soy un hombre ejecutivo", dijo, dando a entender que su aspiración era la máxima magistratura y no un órgano deliberante como el legislativo. Sin duda, el enfrentamiento interno con Vázquez es inevitable. ¿Hacia qué lado se inclinará el primer mandatario y su sector mayoritario, el MPP? Se escuchan voces señalando que ha llegado la hora de la renovación pero otras, más calmas y analíticas, aseguran que con Váz-quez las posibilidades son más fuertes y ese camino habría que recorrer.
Mientras Uruguay vive una etapa económica positiva y de cierta calma, aunque son fuertes las presiones pendientes de Brasil y del cada vez más amplio proteccionismo argentino, una ola de situaciones trágicas ha dejado profundos temores; en muchas áreas da la impresión que se mantiene la falta de asunción de responsabilidades, y se vislumbran amenazantes luchas internas en el partido de gobierno.