ENCUESTA
Según la encuestadora Opción Consultores, esto no ha afectado la valoración de la cobertura de salud.
El oleaje del covid-19 parece descender y en esa baja deja al descubierto las secuelas de una emergencia que es, como dice su nombre, sanitaria. Porque detrás de los reportes diarios de contagiados o fallecidos por la novel infección, yacen los “problemas de siempre” agravados por el miedo y la contracción de la atención médica. Es así que, a casi dos años de que se decretase el estado de pandemia, un tercio de los usuarios admite que sufre los retrasos en consultas y exámenes médicos.
El nivel de retraso según la perspectiva ciudadana -que surge de una encuesta telefónica representativa de la población de Montevideo y el área metropolitana mayor de 18 años que realizó Opción Consultores- asciende en los adultos de mediana edad. Porque entre aquellos encuestados mayores de 35 años y menores de 60, casi cuatro de cada diez reconocen una dilación en los controles médicos. Y entre las demoras cabe de todo: desde un chequeo de rutina hasta el tratamiento de una enfermedad crónica.
Estos datos, que la consultora aprovechó a medir dentro del Monitor de Salud en el que hace más de 15 años investiga el comportamiento de usuarios y la imagen de las instituciones de salud, son la demostración cuantitativa de una de las preocupaciones que más aquejaba al equipo de científicos que asesoró al gobierno uruguayo en el inicio de la pandemia. El GACH, entonces, enfatizó hace un año que había que “volver cuanto antes a la consulta médica presencial” a los niveles prepandémicos y advirtió en uno de sus documentos sobre los daños “no recuperables” por patologías no diagnosticadas a tiempo.
El País informó hace una semana que Uruguay registró el año pasado 8.000 muertos más de los que cabría esperarse según el promedio histórico. Entre ese exceso de fallecimientos, hubo 1.800 muertos más de los esperables que no tienen que ver -al menos directamente- con la enfermedad que causa el coronavirus.
Pero “lo peor” todavía no se vio. Porque según la presidenta del Colegio Médico del Uruguay, la oncóloga Lucía Delgado, “en el país todavía no se observa con contundencia un aumento de las muertes por tumores sólidos que no fueron diagnosticados a tiempo, eso se verá en el mediano plazo y según estudios de Reino Unidos podrá significar una suba de hasta el 30% de la mortalidad”.
Cuando covid-19 aún no existía, la mitad de las muertes en Uruguay eran por enfermedades cardiovasculares o cánceres (en ese orden). Tal vez por eso los estudios más rigurosos sobre los impactos que generan los retrasos en la atención médica están centrados en los especialistas de esas patologías.
El presidente en Asociación Latinoamericana de Cirugía Cardíaca, el uruguayo Víctor Dayan, dijo que en “2021 hubo un aumento importantísimo de la tasa de reperfusión de infarto (destapar una arteria)” y las chances de padecer un paro cardíaco fuera del hospital, que es un indicador de la saturación del sistema sanitario, fueron en abril de 2021 un 60% más altas que en el mismo mes del 2020.
Respecto al impacto oncológico, Delgado lo dejó en claro en las jornadas académicas que el Colegio Médico realizó a fines de enero: “en los primeros 16 meses de la pandemia hubo un retraso del 24% de las primeras consultas oncológicas”. A eso se le suma una baja en los test de diagnóstico.
Satisfechos.
Pese a los retrasos en los estudios y las consultas médicas, la encuesta de Opción Consultores muestra que los uruguayos siguieron estando satisfechos con su cobertura de salud (con la institución a la que están afiliados) en los mismos términos que antes de la pandemia.
Según el director general de la consultora, Agustín Bonino, “es probable que (los usuarios) ajusten sus expectativas al contexto actual, entendiendo como un dato de la realidad los condicionantes que tuvieron las instituciones para desarrollar sus servicios de forma regular durante la pandemia”.
Aunque los usuarios del sistema de salud uruguayo se manifiestan más críticos en las áreas administrativas de las instituciones a las que están afiliados -cuatro de cada diez de los que están insatisfechos menciona las demoras en conseguir turno con un médico como principal motivo de insatisfacción-, en términos generales el 83% está satisfecho o muy satisfecho con la cobertura de salud. E incluso el 66% considera que fue “buena” o “muy buena” la respuesta que brindó su institución de salud durante el transcurso de la pandemia.
“Es probable que los usuarios hayan sido tolerantes con sus instituciones ajustando sus expectativas al contexto de pandemia”, explicó Bonino. Por otra parte, “debe considerarse que los servicios de salud operan como seguros, y muchos de sus usuarios no hacen uso frecuente de los servicios, por lo cual la satisfacción que tienen con las instituciones también se encuentra anclada a la imagen que tienen de las mismas”.
La atención a la baja
Baja 24% la consulta por cáncer
El exceso de muertes por cánceres diagnosticados fuera de fecha todavía no es algo que llame la atención de los oncólogos. Pero según la catedrática Lucía Delgado es esperable que haya un aumento de muertes dada la baja de los estudios. En los primeros 16 meses de pandemia hubo una caída del 43% de las pruebas de Papanicolaou para diagnosticar los cánceres de cuello de útero, una reducción del 49% de las mamografías y el desplome a la mitad de los exámenes de constatación de sangre en la materia fecal para la determinación precoz del cáncer de colon.
Sube chance de morir del corazón
Las enfermedades cardiovasculares eran previo al covid-19 la principal causa de muerte en Uruguay. Y la pandemia, en especial en primer semestre de 2021, aumentó su incidencia. Según el cardiólogo Víctor Dayan, la probabilidad de muerte en los seis primeros meses de 2021 fue un 8% mayor que en el mismo período de 2019 y un 13% mayor que en 2020. También en 2021 se observó que crecieron las reperfusiones de infarto, pero que cayeron en el subsector público. “ASSE representaba un 30% de esa tasa de reperfusión mensual y cayó al 10%”.
Cae control de enfermos renales
Las enfermedades renales son de las comorbilidades que más aumentaron la mortalidad de las personas que se infectaron con covid-19. Pero por fuera de la severidad de la infección que causa el coronavirus, advirtió el nefrólogo Ricardo Silvariño, también se vio afectado el seguimiento de las patologías crónicas. Los nuevos ingresos al programa de salud renal cayeron 64% en la pandemia. Y de los que ya estaban en seguimiento, las consultas se redujeron un 20%. A su vez bajaron a la mitad los chequeos de rutina que se les hace a estos pacientes: toma de la presión y medición del peso.
Tres preguntas a Agustín Bonino. Director general de Opción Consultores.

"La evaluación del sistema de salud es positiva"
Los niveles de satisfacción de la cobertura de salud parecen estables incluso en plena emergencia sanitaria, ¿a qué atribuye eso?
La calidad objetiva de los servicios prestados sin dudas se vio afectada, pero la satisfacción de los usuarios depende de distintos factores que van más allá de los servicios concretos que le brindan las instituciones. Los usuarios evalúan los servicios a partir de comparar el servicio recibido con el servicio que esperan, y éste último depende de sus expectativas personales, pero también de lo que creen que las instituciones les pueden dar.
Los principales motivos de insatisfacción con la cobertura de salud no son sobre la calidad atencional, ¿qué dice eso del sistema?
En términos generales los uruguayos evaluamos de forma positiva el sistema de salud, viéndose dicha evaluación impulsada por una imagen jerarquizada de los profesionales médicos. También el desarrollo de infraestructura para la prestación de servicios de salud recibe muy buenos niveles de evaluación. Los problemas de demoras en el servicio y en la atención médica son el principal motivo de insatisfacción identificado por los usuarios.
Los adultos mayores son los que más consultan al sistema de salud y los más satisfechos, ¿a qué se debe?
Es un dato positivo para el sistema, que objetivamente expresa conformidad de ese segmento con los servicios, y que también puede verse influido por las expectativas de este, tomando en cuenta la centralidad de la salud y de las instituciones médicas durante esa etapa de la vida, así como un menor nivel de exigencias vinculadas a los tiempos de espera en el segmento, que vimos que es su principal debilidad desde el punto de vista de los usuarios.
FICHA TÉCNICA
La información presentada en este informe proviene de una encuesta telefónica a personas mayores de 18 años residentes en Montevideo y el área metropolitana. La medición fue realizada entre el 24/11/2021 y el 02/12/2021 sobre la base de un muestreo aleatorio estratificado no proporcional con mantenimiento de cuotas de sexo y edad.
La muestra es de 607 casos y el margen de error máximo para las proporciones del total de la muestra es de +/-4.9% para un nivel de confianza del 95%. La pregunta sobre motivos de insatisfacción se realizó a los 203 encuestados insatisfechos con la cobertura de salud.