ANTE NACIONES UNIDAS

La situación de médicos cubanos en Uruguay es incluida en una denuncia internacional

La organización advierte que los profesionales que viajan a trabajar a Uruguay y a otros países de la región son “explotados económicamente”.

A Uruguay llegaron desde Cuba cinco profesionales: entre ellos un médico especialista en ortopedia. Foto: Presidencia.
A Uruguay llegaron desde Cuba cinco profesionales: entre ellos un médico especialista en ortopedia. Foto: Presidencia.

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La ONG europea Prisoners Defenders incluyó en la ampliación de una denuncia ante Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional un convenio suscrito en 2019 entre el Ministerio de Salud Pública de La Habana y el Ministerio de Desarrollo Social (Mides). El contrato, similar a otros que se venían firmando desde el año 2008, implicó que médicos y licenciados en ortopedia cubanos vinieran a trabajar a Uruguay.

La organización advierte que los profesionales que viajan a trabajar a Uruguay y a otros países de la región son “explotados económicamente”, dado que cobran el 22% de lo que se le paga a Cuba por sus servicios.

De acuerdo al convenio que fue publicado en setiembre del año pasado en el Diario Oficial, el Estado paga US$ 4.500 mensuales a Cuba por cada médico y US$ 2.500 por los licenciados en tecnología de la salud. Sin embargo, estos profesionales reciben en la mano US$ 1.000 y US$ 790, respectivamente.

El convenio que Uruguay suscribió en 2019 con Cuba implicó la llegada al país de cinco profesionales: un médico especialista en ortopedia y traumatología y cuatro licenciados en tecnología de la salud para trabajar en el Centro Nacional de Ayudas Técnicas y Tecnológicas (Cenatt).

En su denuncia, Prisioners Defenders advierte que este pacto implica “un ejercicio de transparencia violatoria que resulta delatadora si tenemos en cuanta además el salario medio de un especialista y un médico” uruguayo. Según su relevamiento, los médicos cubanos tienen un estipendio de US$ 6,25 la hora, mientras que un uruguayo que solo realiza medicina general cobra US$ 14,07.

El caso sorprendió ayer a la secretaria nacional de Cuidados y directora del Programa Nacional de Discapacidad (unidad que ejecuta el convenio), Gabriela Bazzano, que explicó a El País que los profesionales perciben hoy un monto un poco mayor al establecido en el convenio. Incluso señaló que a los especialistas se les abona también los gastos de alquiler, alimentación y cobertura médica. La jerarca informó que hoy solo uno de los cubanos sigue trabajando en el Cenatt debido a que los otros cuatro contratos ya vencieron.

Un médico cubano que trabajó en distintas misiones en Venezuela y Brasil y que hoy se encuentra en Uruguay, contó a El País que el programa “es una esclavitud” porque su país termina enriqueciéndose del trabajo de los profesionales, cuya única forma de progresar es emigrar a otros países para ejercer su profesión. “Nosotros estamos arriesgando la vida, muchos de nosotros estábamos en el Amazonas, en lugares deshabitados, en lugares muy peligrosos”, señaló.

El Centro Nacional de Ayudas Técnicas y Tecnológicas (Cenatt) está en el ojo de la tormenta por el convenio entre Cuba y el Mides. Foto: Presidencia
El Centro Nacional de Ayudas Técnicas y Tecnológicas (Cenatt) está en el ojo de la tormenta por el convenio entre Cuba y el Mides. Foto: Presidencia

Otro médico que trabajó en distintos programas fruto de acuerdos entre Uruguay y el país caribeño, contó que muchas veces los especialistas ni se enteran cuánto recibe Cuba a cambio de su labor. Incluso advirtió que los profesionales no pueden renunciar al acuerdo debido a que se exponen a sanciones.

Esta situación se vuelve bien gráfica en la denuncia presentada por la ONG, la que recoge más de 600 testimonios de especialistas cubanos en misiones. Un médico narra que su gobierno le denegó la entrada a Cuba luego de renunciar a uno de estos programas.

“Su hija enfermó de gravedad y no dudó en tomar el primer vuelo hacia la isla. Pero luego de varias horas de espera en el aeropuerto le fue notificado que no podría entrar al país. Le correspondía una pena de ocho años por haber desertado de una misión médica”, recoge la ampliación de la denuncia.

El presidente de Prisioners Defenders, Javier Larrondo, dijo a El País que “es duro” que un país democrático como Uruguay haya firmado un convenio de este tipo. “Se ve que a la Salud Pública se la implica en la política. Hay cosas difíciles de comprender”, añadió.

En la denuncia se recabaron testimonios de médicos y licenciados que participaron de misiones en 29 países; 405 son testimonios de víctimas protegidas integrales y 217 son declaraciones públicas de otros médicos “desertores”.

Hasta el año pasado, el Cenatt había atendido a más de 15.000 personas que necesitaban prótesis, calzados especiales o silla de ruedas, y lo hizo en el marco de este convenio con La Habana.

Bordaberry denunció caso en 2019: “Cuba no nos está regalando nada”
Pedro Bordaberry. Foto: Gerardo Pérez

El año pasado el entonces senador del Partido Colorado Pedro Bordaberry cuestionó en el Parlamento el convenio firmado entre Uruguay y Cuba. El exlegislador dijo que no se puede “aceptar que a un trabajador se le queden con el 80% de lo que se les paga”. Incluso, Bordaberry consideró: “Cuba no nos está regalando nada, como no nos regaló con el tema del Hospital de Ojos”.

Uruguay mantiene hoy otro acuerdo con Cuba vinculado al Hospital de Ojos del Saint Bois que realizó en 12 años unas 90.000 intervenciones, la mayoría de ellas (más de 60.000) cirugías de cataratas. Todo en el marco de un acuerdo con el gobierno de la isla. Este implica la llegada a Uruguay de brigadas de oculistas y lleva por nombre Operación Milagro. En cuanto al pago a estos trabajadores, es manejado de forma exclusiva por las autoridades de La Habana, las cuales reciben una partida de US$ 250.000 anuales de parte del Banco de Previsión Social (BPS).

La Habana en la mira por exportar especialistas

Prisioners Defenders es una ONG europea que denunció en 2019 las misiones médicas de Cuba por “esclavitud, persecución, y otros actos inhumanos” ante Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional. El primer hallazgo fue en 2010 cuando el British Medical Journal publicó las condiciones de esclavitud de los médicos cubanos en Portugal, denunciadas por el Colegio de Médicos. Luego, en el tercer trimestre de 2018, comenzó la investigación sobre los casos de explotación económica. En julio, Human Rights Foundation emitió un informe que califica estas misiones cubanas de esclavitud moderna.

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