HALLAZGO

Científicos hallaron variante uruguaya de coronavirus, que luego fue desplazada por la P.1

Esta variante local "habría contribuido a la primera ola de COVID19 registrada en el país a fines de 2020", indica un comunicado del Instituto Pasteur.

Analizan test de coronavirus en laboratorio. Foto: Leonardo Mainé.
Laboratorio. Foto: Leonardo Mainé. Archivo.

Según informó este lunes el Instituto Pasteur de Montevideo, “una variante uruguaya del SARS-CoV-2 habría contribuido a la primera ola de COVID-19 registrada en el país a fines de 2020”. Esto fue descubierto en un estudio realizado por investigadores del Grupo de Trabajo Interinstitucional (GTI) en Vigilancia Genómica del virus.

La variante uruguaya fue denominada P.6. Los estudios bioinformáticos permiten estimar que la variante habría surgido cerca del 9 de noviembre en Montevideo. Desde allí se extendió a otros departamentos del país e incluso fue exportada: aparecieron casos en Estados Unidos y España. Esta variante uruguaya representó el 26% de las muestras de casos positivos en diciembre, pero ascendió al 76% en febrero.

Se registró "hasta abril de 2021 y fue la predominante hasta marzo de 2021, cuando la introducción y diseminación de P.1 la desplazó. No ha habido nuevos registros de P.6 posteriores a fines de abril”, agrega el Pasteur.

Según dijo a El País la bióloga Natalia Rego, de la unidad de Bioinformática del Pasteur y una de las investigadoras detrás del hallazgo, “pese a que la última detección de la variante P6 fue el 26 de abril, tener conocimiento sobre ella permite entender cómo pudo haberse generado el cambio epidemiológico en pandemia a fines del año pasado”.

Los científicos estimaban poco probable que en Uruguay pudiera haberse generado una variante que merezca una nominación como tal. “Por lo general, las mutaciones que adquieren más atención suelen darse en países de millones de habitantes y en momentos de alta circulación comunitaria del virus, pero, a pesar de ser poco probable, estas cosas pasan y aquí (en Uruguay) pasó”, dijo Rego.

Como el Grupo de Trabajo Interinstitucional había sido creado ante el avance de la P1, en marzo, los científicos tuvieron que hacer un trabajo en retrospectiva. Fueron en busca de las muestras que aún se conservaban en los congeladores y empezaron a observar, en las secuenciaciones genómicas, si se habían dado las mutaciones. Fue así que comprobaron el hallazgo. Luego plantearon al comité internacional la necesidad de darle una nominación a la variante (porque se había generado en un nuevo país, porque la zona de la mutación es de relevancia y porque generó un aumento de la frecuencia) y el martes pasado se la bautizó P6.

El nombre de la variante, P.6 —según la denominación otorgada por un comité científico internacional— se debe a que “deriva de la variante B.1.1.28, originada y ampliamente distribuida en Brasil durante 2020. La B.1.1.28, a su vez, luego generó el surgimiento de nuevas variantes, que se designaron inicialmente como P.1 (gamma) y P.2 (zeta)”.

El comunicado del Instituto Pasteur agrega que, “para ser considerada una nueva variante y tener nombre propio, el comité establece que el hallazgo debe tener mutaciones que lo distingan de variantes existentes y que su diseminación geográfica sea diferente a la de la original, entre otros elementos”.

“La variante uruguaya incluye dos mutaciones relevantes que están ubicadas en la proteína Spike, que podrían estar asociadas a un aumento de transmisibilidad. Una de las mutaciones también se ha detectado en otras variantes del mundo incrementando su frecuencia hacia fines de 2020, lo que respaldaría la idea de que le puede otorgar mayor capacidad de transmisión”.

El comunicado del instituto indica que "en base a ese hallazgo, los investigadores —ya en el marco del GTI— revisaron otras 180 muestras que estaban identificadas como la variante original de Brasil y que habían sido recolectadas en otras partes de Uruguay. Así observaron la presencia de las mismas mutaciones en gran parte de esas muestras, su amplia distribución en el país y su origen, que fue estimado en noviembre de 2020 en Montevideo".

"En base a análisis bioinformáticos determinaron que la variante aumentó a partir de su surgimiento, se volvió predominante en el país entre enero y febrero de 2021, y comenzó a disminuir a partir de marzo de 2021, coincidiendo con el ingreso de la P1. La última muestra de una persona infectada con P.6 se detectó el 26 de abril de 2021", agrega.

"Respecto al impacto de P.6 en el país, los científicos estiman que la variante uruguaya habría jugado un rol importante en la primera ola de COVID19 en el país, pues observaron una coincidencia entre el surgimiento y diseminación de esta variante local con el aumento de casos de COVID19 registrados a partir de noviembre/diciembre", indica el Pasteur.

Este hallazgo de P.6 "resalta que incluso cuando no hay muchos casos de la enfermedad es posible la emergencia de nuevas variantes con cierto impacto".

Por otra parte, destacan que "P.6 se descubrió en retrospectiva, varios meses después de surgir" y enfatizan en la "importancia de contar, desde marzo de 2021, con el GTI para vigilancia en tiempo real, que permite identificar nuevas variantes más cerca del momento en que aparecen".

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