DIEGO FERREIRA
La pasada ronda salarial terminó con un 84% de acuerdos tripartitos. El balance revela un aumento considerable para los salarios bajos y la inclusión parcial de las cláusulas de paz (60%) y de salvaguarda (55%) en los convenios colectivos.
De los 216 mesas que constituyen la negociación de los Consejos de Salarios, 205 ya lograron su acuerdo (95%). Esto implica que 810.000 trabajadores de la rama privada ya tienen definidos sus ajustes salariales. Mientras, aún está pendiente de resolución un 5%, lo que representa a 5.000 trabajadores.
Los datos se desprenden del balance de los Consejos de Salarios, presentado ayer por las autoridades del Ministerio de Trabajo (MTSS). Los indicadores divulgados ayer se asemejan a los que resultaron de las pasadas rondas salariales.
Del total de convenios suscritos, el 84,4% fue por acuerdo tripartito (es decir 173 documentos). En el 9,8% de los casos fue por el acuerdo entre el Poder Ejecutivo y los trabajadores; el 3,9% fue en base al consenso entre gobierno y empresarios. El MTSS debió recurrir al decreto en 2% de las mesas.
Sorpresivamente, la cláusula de paz -uno de los puntos espinosos que ha trabado la discusión sobre la ley de negociación colectiva- sólo se trasladó al 60% de los convenios acordados en forma tripartita.
A su vez, la cláusula de salvaguarda (que establece la renegociación de los acuerdos ante un cambio de escenario económico) se incorporó al 55% de los casos, dijo el MTSS.
La ausencia de estas cláusulas en otros convenios no debería implicar dificultades ya que "por la vía de los hechos" cuando se ha tenido que negociar ante un cambio de escenario económico o por conflictos sindicales, esto se ha cumplido aun sin el amparo de las cláusulas, explicó el director del Instituto Cuesta Duarte, Milton Castellano.
El MTSS destacó por otra parte la inclusión en los convenios de cláusulas de género (50% de los acuerdos), de salud ocupacional (35%) y formación profesional (20%).
En tanto, la ronda salarial permitió un incremento sensible de los salarios más bajos. A la decisión política de aumentar el Salario Mínimo Nacional en un 65% en los primeros tres años de gobierno, se produjo una mejora salarial de un 18,2% para el quintil más pobre, a través de los Consejos de Salarios.
Así, la política salarial a seguir en la negociación fue dar mejores aumentos a los trabajadores con remuneraciones más sumergidas (como el comercio y los servicios), explicó el ministro Eduardo Brenta. Por ejemplo, la franja salarial más baja dentro del servicio doméstico recibió un 37,5% como último incremento semestral.
Estos resultados derivan de acuerdos menos basados en las pautas oficiales en relación a otras rondas de negociación.
Si bien el 67% de los convenios superan los dos años de duración, los plazos de tres y cinco años sugeridos por el Ejecutivo se dieron excepcionalmente. El 34% de los acuerdos son a dos años y medio, el 28% son a tres años y el 25% son a dos años. El 8% de los acuerdos caducará antes de los dos años mientras que sólo el 5% se extiende más allá de los tres años.
El grueso de los convenios colectivos (47%) se vencerá en junio de 2013, se informó.
Dos tercios de los acuerdos (66%) prevén ajustes semestrales, mientras que en el 32% de los documentos los ajustes son anuales. El 2% restante manejan otros plazos, por tratarse de convenios puentes.
A su vez, el 96% de los convenios incluyen correctivos en base a la inflación pasada.
Brenta destacó asimismo que en esta ronda se han incorporado por primera vez, "indicadores que tienen que ver con la evolución de la economía en términos globales y sectoriales". Empero, empresarios y trabajadores han considerado imposible aplicar los datos oficiales en muchos grupos de actividad.
Con una buena parte de los acuerdos venciéndose dentro de dos años, Brenta dijo que la próxima ronda será recién a mediados de 2013.
La cifra
810 mil Trabajadores de la rama privada ya tienen definidos sus ajustes salariales; otros 5.000 aún esperan el desenlace de la negociación.
Protesta sindical en acto del MTSS
Inesperadamente, la presentación de los resultados de la ronda salarial sirvió de escenario para una protesta sindical. Durante el acto, los profesionales que actúan como negociadores del Ministerio de Trabajo (MTSS) mostraron carteles que acusaban al MTSS de "incumplir el convenio colectivo con sus funcionarios".
Los negociadores (abogados y escribanos en su mayoría) plantean que el decreto que obliga a trabajar seis horas en el Estado implicó un aumento de su jornada, establecida en 20 horas semanales en un convenio de 2008. Además, afirman que el cambio no ha tenido una compensación económica.
El ministro Brenta indicó que su cartera ha negociado con los trabajadores permanentemente, aunque aclaró que el convenio en el que se amparan los funcionarios "no tiene legalidad" tras los cambios realizados. El reclamo "no nos molestó, nos parece absolutamente legítimo y es parte de la democracia", matizó.