Centenares de obras de arte acumuladas durante medio siglo por quien fuera el rey de la moda francesa, Yves Saint Laurent, y su compañero Pierre Bergé, se pusieron a la venta a partir de ayer en la que se considera "la subasta del siglo".
El remate de esta enorme y valiosa colección, valorada entre 200 y 300 millones de euros, tiene lugar en el Grand Palais de París y se extenderá hasta mañana.
Las 1.200 sillas de la sala de ventas han sido ocupadas por coleccionistas del mundo entero, marchands de arte, representantes de museos y adinerados anticuarios. Incluso debido al suceso, muchos de los interesados no tienen más remedio que permanecer de pie en la sala de subastas, que está instalada al lado de la exposición de las obras que fueron vistas por miles de personas durante el fin de semana.
Si se cumplen las estimaciones de los especialistas, ésta superará los 163 millones de euros de 1997, récord mundial de recaudación en subastas de colecciones privadas.
EXPECTATIVA. La venta de unos 730 lotes podría "devolver la confianza" en un mercado afectado por la crisis, estimó el marchand de arte londinense Ian Mackenzie. Para asegurar el éxito de la venta, las piezas más importantes han sido expuestas también en Nueva York, Londres y Bruselas.
Unos 600 compradores potenciales han tenido el privilegio de visitar el apartamento parisino de Yves Saint Laurent, fallecido en junio del año pasado, antes de que se sacaran de allí los objetos.
El catálogo tiene unas 1.800 páginas y pesa unos 10 kilos. Ocho rematadores se turnan para asegurar la venta, y se han abierto nada menos que 100 líneas de teléfono.
La subasta, que es organizada por la casa Christie`s en colaboración con Pierre Bergé y Asociados, estableció que las ventas se organizaran por turnos: ayer arte impresionista y moderno, y hoy están previstos pinturas y dibujos antiguos y del siglo XIX, así como artes decorativas. Mañana se subastarán las obras de arte provenientes de Asia, con los polémicos dos bronces que han sido reclamados insistentemente por el gobierno de China. Las dos piezas, que representan una cabeza de rata y una cabeza de conejo, provienen del saqueo del Antiguo Palacio de Verano de Pekín realizado en 1860. Incluso el tribunal de París tomó cartas en el asunto y luego de examinar un recurso de urgencia interpuesto por la Asociación de protección del arte chino en Europa, dictaminó ayer que podían ser puestas a la venta.
Lo que ya está establecido es que el Museo de Orsay acogerá la donación del tapiz "La adoración de los magos", realizado por Brune-Jones, y que el Louvre será el destino final de la obra de Goya "Retrato de Don Luis María de Cistué".
Bergé, un reconocido hombre de negocios que fue durante años el compañero sentimental del diseñador francés, explicó a los medios de prensa que el dinero que se recaude en la venta será donado, en parte, a la fundación Yves Saint Laurent, y que otra cantidad importante se destinará a ayudar a la investigación médica para la lucha contra el Sida. (basado en AFP)
La subasta "del siglo"
La pintura más cotizada de la colección que perteneció al modisto francés Yves Saint Laurent, es el lienzo cubista de Pablo Picasso de 1914 "Instruments de musique sur un guéridon" (Instrumentos de música sobre un velador), con tonos en verde y rojo sobre un fondo gris, cuyo precio de base está estimado en 32 millones de dólares.
La colección, compuesta por 730 piezas, abarca una larga lista de pintores. Desde antiguos maestros como Jean Auguste Dominique Ingres o Théodore Géricault, hasta impresionistas como Édouard Manet, pasando por pinturas cubistas de Fernand Léger, y también vanguardistas de Piet Mondrian, en quien Saint Laurent se basó para diseñar vestidos con coloridos cuadrados. También hay obras de gran valor histórico como la tapa de un sarcófago egipcio del siglo I d.C., esculturas de la antigua Roma y dos figuras en bronce que pertenecieron a la dinastía china Qing.