Redacción El País
Aunque los acuerdos firmadosayer entre los gobiernos de Uruguay y China no introdujeron grandes novedades respecto a los alcanzados en 2023, tanto desde el sector público como desde el privado subrayan su valor simbólico como un nuevo paso en la consolidación de la estrecha relación bilateral.
El mano a mano que mantuvieron el presidente de la República, Yamandú Orsi, con su homólogo chino, Xi Jinping, junto a la declaración en conjunto que emitieron los gobiernos de ambos países, solidifica un vínculo comercial que sobre todo para Uruguay, es vital.
En 2025, la potencia fue la principal compradora de bienes uruguayos y la que más productos le vendió. Se exportaron en 2025 hacia el gigante asiático insumos por US$ 3.493 millones, mientras que se compró por US$ 2.976 millones, cifras que representan el 26% de las ventas al exterior y de las importaciones.
El presidente de la Cámara de Comercio Uruguay-China, Nicolás Potrie, dijo en diálogo con El País que hay que valorar la continuidad y es difícil de alcanzar “otro estadio” (el otro paso sería un Tratado de Libre Comercio), después de haber concretado la profundización de la Asociación Estratégica Integral, un acuerdo inicialmente firmado durante el gobierno de Tabaré Vázquez y que tuvo un hito también relevante durante la administración pasada liderada por Luis Lacalle Pou.
“Somos parte de un proceso que continúa. Esto empezó hace 38 años y como le dijimos a las autoridades chinas cada uno de los presidentes desde aquella época han concurrido y profundizado la relación que hoy representa una alianza estratégica integral. Además de ser nuestro principal socio comercial, hay intercambio científico, Uruguay compra automóviles eléctricos de origen chino. Hubo y hay una actitud de libre comercio, de apertura y de intercambio cada vez más profundo. No se detiene el proceso, no se puede detener; si termina en un TLC, a esta altura no es lo más importante", reflexionó Orsi entrevistado por Canal 5 y Canal 4.
En la misma línea, el especialista en comercio internacional, Marcel Vaillant, consideró que “más que novedad hay que pensar en continuidad”.
“Sigue estando en agenda un acuerdo de libre comercio Mercosur-China. Pero veo poco factible que se produzca en esos términos. Paraguay mantiene relaciones preferenciales con Taiwán, Argentina con la política exterior que está adoptando no lo creo afín. Quedan solamente Brasil y Uruguay, pero en el país norteño hay mucho más resistencia desde el punto de vista doméstico. Entonces, en definitiva los únicos en la lista somos nosotros”, dijo a El País.
De todas formas, aclaró que pese a que ve “muy improbable” la posibilidad de un TLC bilateral o del Mercosur, la costumbre política de China es de “rodear las relaciones internacionales que cultiva con muchos acuerdos específicos”.
Un cambio declarativo
Aunque la declaración conjunta del gobierno uruguayo y del chino mantuvo muchas similitudes con la de hace tres años, incorporó una diferencia vinculada al TLC, que también marca un cambio en la postura política de Uruguay y diferencias entre lo que impulsó la administración del Partido Nacional y la posición del Frente Amplio (también a partir de la postura manifestada por China y Brasil públicamente).
En el documento divulgado este martes se reafirmó la “aspiración” de ambos países de que se inicien próximamente las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y China. En cambio, en el documento firmado durante el gobierno anterior se destacaba la congratulación por la finalización del Estudio Conjunto de Factibilidad sobre un eventual TLC entre Uruguay y China, una mención que no figura en la declaración conjunta de 2026.
No obstante, desde el sector empresarial se subrayó que, en un contexto en el que Uruguay asumirá a mitad de año la presidencia pro témpore del Mercosur, ejerce por primera vez la conducción del Grupo de los 77 (G77) —que incluye a China, aunque sin estatus de miembro pleno— y en marzo encabezará también la Celac, el país se encuentra en una posición inmejorable frente al gigante asiático, que además valora especialmente estas instancias multilaterales.
“Que el ministro de Agricultura te reciba a las seis de la mañana como lo hizo con Orsi es una señal. No fue un funcionario de Cancillería, fue un ministro de asuntos rurales de alta importancia. Es una señal. Y desde el sector privado lo que vimos fue señales y señales de ambos gobiernos”, opinó Potrie, que enumeró las diferentes instancias y gestos de intercambio con autoridades chinas desde el pasado domingo.
En este orden, fueron varios los empresarios y analistas internacionales que han destacado que la agenda del gobierno uruguayo con visitas a la Muralla China, la Ciudad Prohibida o al Museo de Historia del Partido Comunista de China son acciones necesarias a encarar en el vínculo diplomático con el país oriental.
Entre las principales novedades de los acuerdos firmados, entre los que hay 11 nuevos y otros que son actualizaciones respecto a lo acordado en 2023, se destacó de parte del gobierno la posibilidad de abrir el mercado para la carne aviar (se trabajó en un protocolo de requisitos de inspección, cuarentena e inocuidad alimentaria para la importación y exportación) y otros en materia de cooperación en ciencia, tecnología e innovación, incluso de propiedad intelectual.
Por firmar, se destaca un acuerdo en cooperación ambiental y un memorándum de entendimiento en la gestión sostenible de recursos pesqueros. También, aunque en principio solo serán anunciados, se implementará un programa de intercambio para jóvenes científicos, un protocolo para la exportación de cálculos biliares de bovinos y uno para nueces pecanas y en materia de medios de comunicación varios convenios para la colaboración recíproca.
Mensaje a Trump
Otro aspecto que no pasó desapercibido fue el de la actual coyuntura internacional, que presenta uno de los momentos de mayor tensión entre los dos principales potencias del planeta: Estados Unidos y China.
Jinping, que solo en el mes de enero recibió la visita del presidente de Japón, Lee Jae-myung; del primer ministro de Canadá, Mark Carney; del de Finlandia, Petteri Orpo; y del del Reino Unido, Keir Starmer —a las que se sumó la de Orsi—, no dejó pasar la oportunidad de enviar un mensaje a Washington.
El presidente chino habló de “una situación internacional plagada de turbulencias entrelazadas y de un acoso unilateral que se está intensificando”.
“China está dispuesta a fortalecer la solidaridad y la cooperación con Uruguay en el sur global, promover conjuntamente un mundo multipolar equitativo y ordenado y una globalización económica inclusiva. Apoya a los países de América Latina y el Caribe en la salvaguarda de su soberanía, seguridad e intereses de desarrollo”, lanzó.