Dio un giro

Uruguay cambia postura y pide ahora elecciones en Venezuela

Apoyó una declaración que pide garantías para que haya pronto un proceso electoral.

Rodolfo Nin Novoa y Federica Mogherini. Foto: Darwin Borrelli
Rodolfo Nin Novoa y Federica Mogherini. Foto: Darwin Borrelli

Uruguay dio un giro en su postura respecto a cómo contribuir a solucionar la crisis de Venezuela y, tras intensas negociaciones ayer por la tarde en la Torre Ejecutiva, se plegó a la postura europea que pide elecciones “con todas las garantías” en ese país.

El canciller Rodolfo Nin Novoa había descartado el miércoles, tras reunirse con su colega mexicano Marcelo Ebrard, poner algún tipo de condiciones para el diálogo en el país caribeño, en una fórmula que acompañan los países del Caricom y que se denomina “Mecanismo de Montevideo”.

Ayer, al caer la tarde, fuentes diplomáticas uruguayas dijeron que el gobierno no considera incompatible su participación en este “mecanismo” con estar en el Grupo Internacional de Contacto (GIC), porque lo importante es que se cumpla el objetivo de lograr una salida “en paz” a la crisis venezolana.

En un principio la declaración final del GIC era similar a la que un día antes había propuesto el Mecanismo de Montevideo. En un borrador se proponía “alcanzar un enfoque internacional común para apoyar una resolución pacífica, política, democrática y de los propios venezolanos a la crisis”.

La versión final de la declaración -que leyó en español el canciller Nin Novoa, y en inglés la presentante de la Unión Europea, Federica Mogherini-, había cambiado sustancialmente. De los miembros del grupo, solamente Bolivia no acompañó la declaración.

“El GCI apunta a forjar un abordaje internacional común para apoyar una resolución pacífica, política, democrática y propiamente venezolana de la crisis excluyendo el uso de la fuerza a través de elecciones presidenciales libres, transparentes y creíbles, de acuerdo a la Constitución venezolana”, dice el segundo párrafo.

“Para dicho fin, el GCI, a través de sus copresidentes de esta reunión, procederá con los contactos necesarios con los actores venezolanos relevantes así como con los socios regionales e internacionales con el objetivo de; i) establecer las garantías necesarias para un proceso electoral creíble, en el menor tiempo posible y ii) permitir la entrega urgente de asistencia de acuerdo a los principios internacionales de ayuda humanitaria”, decía el que quizás sea el párrafo más significativo de la declaración. Además, la declaración final señala que a comienzos de marzo habrá otra reunión a nivel ministerial para analizar el desarrollo de las gestiones del GIC.

Sugestivamente, la declaración destaca el rol de la Asamblea Nacional, el parlamento unicameral venezolano ampliamente dominado por la oposición. “Para que Venezuela pueda superar la presente crisis, es crucial restaurar la plena democracia, el estado de derecho, la separación de poderes y el respeto por el mandato constitucional de las instituciones del país, más particularmente la democráticamente electa Asamblea Nacional”, señala.

El grupo coordinará la entrega de ayuda humanitaria en Venezuela con el representante especial de la agencia de refugiados de la ONU (Acnur), el excanciller y vicepresidente guatemalteco Eduardo Stein.

Día agitado.

La jornada en la Torre Ejecutiva había comenzado con un objetivo, lograr una “solución pacífica”, pero sin una agenda clara. Las delegaciones de los 14 países fueron llegando poco después de las 11 de la mañana, caminando desde una plaza Independencia que estaba vacía y vallada. Entre los fotógrafos que aguardaban en la puerta principal del edificio la broma era quién encontraba primero al líder de cada delegación, o a un canciller, los cuales se “distinguían” con un pin blanco colocado en la solapa.

Fue el presidente Tabaré Vázquez quien dio la bienvenida: “Estamos aquí para identificar puntos de encuentro y articular acciones que coadyuven al clima de serenidad, comunicación y acuerdo político que Venezuela necesita imperiosamente para resolver la grave crisis institucional, política, económica y social que hoy la afecta”. “La mayor disyuntiva que tiene planteada Venezuela es entre la paz o la guerra, por eso nuestro insistente llamado a la serenidad a las partes involucradas y a la prudencia a la comunidad internacional”, enfatizó Vázquez.

Hasta ahí nada distinto a lo que ya venía anunciando Uruguay.

Pero la duda respecto a un posible cambio de posición la instaló la vicepresidenta de la Unión Europea, Federica Mogherini. Cuando tomó la palabra, tras la intervención de Vázquez, dejó en claro la necesidad de elecciones “libres” y “transparentes”.

¿Se pediría el llamado a elecciones? ¿Habría plazos? ¿Qué pasará con el ingreso de la ayuda humanitaria? ¿Cómo se convencerá a las partes de la necesidad de sentarse en la misma mesa? La falta de respuestas duró al menos cuatro horas.

Mientras tanto, unos manifestantes convocados por la activista Irma Leites y el partido Unidad Popular coreaban en las afueras del edificio “alarma, alarma, alarma que camina / el antiimperialismo por América Latina”. Unos periodistas del canal oficial venezolano, Telesur, intentaban convencer a sus colegas de otras partes del mundo que en Venezuela “no se está tan mal” y que las elecciones “carecen de sentido”.

Fue entonces que empezó a circular una borrador sobre la declaración oficial, versión que había estado sobre la mesa pero que la Unión Europea logró torcer hasta la redacción final. El cambio de postura uruguaya quedaría pronto claro. “La solución al problema venezolano se puede empezar a arreglar en la medida que se empiece a hablar de elecciones, no estamos poniendo plazos, fechas y condiciones”, puntualizó Nin Novoa al cierre de la conferencia de prensa.

En una línea similar y seguramente buscando desactivar acusaciones posibles de intervencionismo, Mogherini señaló que “el objetivo de este grupo no es imponer procesos o soluciones a los venezolanos”. “Está claro que la solución a esta crisis debe provenir del pueblo de Venezuela”, se atajó.

“El objetivo tampoco es establecer una mediación o una negociación directa, pero cree-mos que una iniciativa internacional es importante para acompañar una salida pacífica y democrática de la actual crisis a través de elecciones presidenciales, libres, transparentes y creíbles”, agregó.

Así lo vieron. 

josep borrell- canciller español
Josep Borrell enfoca la inmigración. Foto: Efe.
Que se vote

Josep Borrell, ministro de Asuntos Exteriores de España, indicó este jueves que el objetivo del Grupo Internacional de Contacto sobre Venezuela es ayudar a que se realicen elecciones en el país. El grupo está abierto a la incorporación de otros países, aseguró.

ignacio bartesaghi- internacionalista 
IGNACIO BARTESAGH
Cambio gradual

Con la declaración final del Grupo de Contacto Internacional con ajustes de último momento, Uruguay comienza a cambiar progresivamente su posición respecto a la crisis de Venezuela, consideró el analista Ignacio Bartesaghi.

marcos soto-  consultor 
Marcos Soto. Foto: Marcelo Bonjour
En su lugar

La declaración apunta al “restablecimiento del orden democrático con respeto a separación de poderes y reconocimiento de crisis humanitaria. además del envío de misión para asegurar avances, las cosas en su lugar”, escribió el analista Marco Soto.

Distintas visiones

México: El Llamado a votar es injerencia

El canciller mexicano Marcelo Ebrard se aferró al “Mecanismo de Montevideo”, que no plantea condiciones para el diálogo en Venezuela y dio declaraciones por separado, luego de que hablasen el canciller Rodolfo Nin Novoa y la representante de la UE, Federica Mogherini. Su país, dijo, “no puede por mandato constitucional apoyar la injerencia política en otros países, no podemos participar en algo que implique que nosotros determinemos el proceso político electoral”. El “mecanismo” y la postura del GIC implican que existen “diferentes posiciones políticas”, reconoció.

Bolivia: el rebelde del grupo que no firmó 

 “No firmamos porque no estamos de acuerdo con la integridad de la declaración que se ha presentado y más bien nos sumamos al Mecanismo de Montevideo”, dijo el canciller boliviano, Diego Pary, en una improvisada rueda de prensa en la puerta de la Torre Ejecutiva. “Hay una situación de crisis económica y creo que todos somos conscientes”, pero “también debemos reconocer que en gran medida la crisis se está agravando por el bloqueo económico que han generado los países”, explicó. Pary pidió que sean los venezolanos los que encuentren la solución.

Ecuador: la elección materializa derechos

“La solución en Venezuela tiene que ser democrática y contemplar las elecciones”. Así lo dejó en claro el canciller ecuatoriano, José Valencia, quien acompañó “en todos sus puntos” la declaración del Grupo Internacional de Contacto (GIC). Ecuador, país que recibió más de 250.000 venezolanos, ve en el GIC la llave “para que los venezolanos arreglen sus asuntos”. En este sentido, Valencia dijo que el llamado a elecciones “no es una injerencia” porque los comicios buscan “materializar derechos civiles y políticos”.

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