CRISIS BOLIVIANA

Uruguay dijo que Jeanine Áñez es "una autoridad de facto" y cuestionó a la OEA por reconocerla

El embajador uruguayo ante la OEA, Hugo Cayrus, pidió que se incluyera en la resolución la mención de que Bolivia sufrió "un quiebre institucional".

Jeanine Áñez criticada por la represión a las protestas. Foto: AFP
Jeanine Áñez criticada por la represión a las protestas. Foto: AFP - archivo

La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó este miércoles una resolución para pedir a Bolivia que llame "urgentemente" a elecciones, en un momento en que la presidenta interina, Jeanine Áñez, dijo que convocará en las próximas horas nuevos comicios. Sin embargo Uruguay se abstuvo a votar.

Este miércoles el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado en el que informó que presentó algunas modificaciones a la resolución que finalmente se votó, pero que "no fueron aceptadas".

En el comunicado se recordó la posición de Uruguay, de tomar la situación de Bolivia como "una ruptura del orden institucional" debido a que la "Asamblea Legislativa no se ha reunido como lo establece la constitución".

"El ignorar este hecho es de extrema gravedad y no puede ser soslayado. El Secretario General de la OEA nuevamente se ha excedido en sus funciones al reconocer a la señora Jeanine Añez como presidenta Interina, cuando se trata en realidad, de una autoridad de facto", expresa el comunicado.

Además reitera que "la OEA no tiene ninguna legitimidad como tal para reconocer gobiernos y exige que el Secretario General se conduzca con la sensatez y la mesura que su cargo le imponen".

"Asimismo, Uruguay reitera su rechazo a la forma en que fue negociada esta resolución, por fuera del Consejo Permanente, en un grupo cerrado al que mi país no fue invitado a participar. Esta lamentable actitud, que parece haberse convertido en una costumbre, continúa perjudicando el funcionamiento de este Consejo Permanente y restándole aún más credibilidad a la ya menguada imagen de esta Organización", se indica.

"Uruguay hace un llamado a las autoridades de facto bolivianas para que cesen de inmediato la represión indiscriminada contra la población civil y llamen también de inmediato a elecciones libres, transparentes y creíbles, con el acompañamiento de organizaciones e instituciones confiables, como las Naciones Unidas o la Unión Europea", agrega el texto.

En su discurso, Hugo Cayrus, el embajador de Uruguay, comenzó señalando que "la posición de la cancillería uruguaya es que se ha producido un quebrantamiento del orden institucional que debe ser restaurado a la mayor brevedad".

En tanto, el diplomático señaló que en Bolivia "se produjo una ruptura del orden institucional al no seguirse los procedimientos constitucionales para aceptar la renuncia del presidente Evo Morales, por cuanto la asamblea legislativa no se ha reunido como lo establece la Constitución de Bolivia citada en el propio proyecto de resolución en su artículo 170".

Al respecto, Cayrus enfatizó que "ignorar este hecho es de extrema gravedad y no puede ser soslayado" y agregó que el secretario general de la OEA, el excanciller uruguayo Luis Almagro, "nuevamente se ha excedido en sus funciones al reconocer a la señora Jeanine Áñez como presidenta interina cuando se trata en realidad de una autoridad de facto".

El diplomático pidió que se incluyera en la resolución la mención de que Bolivia sufrió "un quiebre institucional".

De los 35 miembros, la resolución obtuvo 26 votos a favor, cuatro en contra (México, Nicaragua y San Vicente y las Granadinas), las abstenciones de Barbados, Suriname, Trinidad y Tobago y Uruguay,  y la ausencia de Domínica, en un momento en que la crisis en el país deja al menos 27 muertos.

La representante de Bolivia, Ivanna Bracamonte, votó a favor de la resolución.

El texto propuesto por Colombia y Brasil instruye a la Secretaría General de la OEA a otorgar a Bolivia todo el apoyo técnico "para que se dé inicio inmediato al proceso electoral, de conformidad con los principios de transparencia, independencia, credibilidad y confianza".

Bolivia sufre una aguda crisis política, desatada por las denuncias de fraude en las elecciones del 20 de octubre, que precipitaron la dimisión de Evo Morales bajo la presión de protestas y de las fuerzas armadas, y la toma de poder de un gobierno interino.

Áñez, anunció que convocará en las próximas horas a elecciones generales en un momento en que siguen las protestas y que Morales -quien denunció que fue víctima de un golpe de Estado- dijo que la represión de las manifestaciones constituye un "genocidio".

La resolución insta a todos los actores políticos y a la población en general "al inmediato cese de la violencia" y pide a las autoridades garantizar "de manera plena e irrestricta" el respeto y la protección de los derechos humanos.

 propuso enmendar la resolución señalando que no había sido "invitado" a las discusiones, pero esta propuesta fue rechazada por 17 votos en contra y siete apoyos.

El representante de Estados Unidos, Alexis Ludwig, calificó la resolución como "simple y directa" y pidió sumarse a los países patrocinadores.

Además, el diplomático estadounidense llamó a "todas las partes de la sociedad boliviana -incluyendo al expresidente Evo Morales y a su partido- a que se abstengan de la violencia".

La OEA está compuesta por 35 miembros de la OEA (34 en la práctica, dado que Cuba no participa).

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