ENTREVISTA

Tabaré Viera: “Es momento de decidir si avanzamos como coalición”

El senador colorado cree que es momento de que la coalición tenga una mesa de coordinación, como vienen reclamando varios dirigentes.

Tabaré Viera, senador por el Partido Colorado. Foto: Marcelo Bonjour
Tabaré Viera, senador por el Partido Colorado. Foto: Marcelo Bonjour

Es la mano derecha del expresidente Julio María Sanguinetti y ahora también su sucesor en la Cámara de Senadores. El exintendente de Rivera, Tabaré Viera, recibió en su despacho del Parlamento a El País y opinó sobre varios temas.

El senador cree que es momento de que la coalición tenga una mesa de coordinación, como vienen reclamando varios dirigentes. Se mostró molesto por haber perdido la elección departamental en Salto y repitió que nunca entendió al excanciller Ernesto Talvi. Incluso, sin aventurar ningún nombre ni caer en la “candidatitis”, como dice su líder, Viera echó luz sobre uno de los nombres que se manejan a la interna: Julio Luis Sanguinetti.

-¿Qué implica suceder en el Senado al expresidente Julio María Sanguinetti?

-Es un gran honor suceder a una figura política de su talla. Si bien somos amigos desde hace una vida, he trabajado con él en política y en su gobierno también, pero bueno, en este caso se da esta circunstancia de sucederlo.

-Me consta que usted, como exintendente de Rivera, sigue de cerca la situación con respecto al coronavirus en el departamento. La semana pasada la intendenta Alma Galup reclamó al gobierno “consejos claros” para adoptar medidas. ¿Lo comparte?

-No fue reclamándole al gobierno. El gobierno nacional estuvo siempre al lado de Rivera, del Cecoed y siempre se trabajó en equipo, con fuerzas vivas. Lo que sí, había reclamos de todo tipo de medidas y lo que la intendenta decía es: acá tiene que ser la autoridad sanitaria la que determine y defina los caminos a seguir.

-¿Por qué los colorados no pueden replicar en otros departamentos el proyecto que impulsaron en Rivera?

-Y bueno, lo que pasa es que cada departamento es un mundo, tiene su propia idiosincrasia. Los dirigentes son también diferentes, la gente es distinta y los problemas son diferentes.

-Por ejemplo, ¿qué ocurrió en la campaña de Salto?

-Lo de Salto... ahí pasó otra cosa.

-¿Qué pasó?

-Y ahí evidentemente hubo una desinteligencia. Nosotros teníamos una muy buena oportunidad, pero bueno, el Partido Nacional decidió competir fuertemente, dividimos el electorado y terminó ganando el tercero. Hubo allí un apoyo importante desde las altas esferas del Partido Nacional, desde el gobierno, cosa que no vimos con buenos ojos, pero es un hecho y terminamos perdiendo todos. Yo creo que por eso es hora de avanzar en la construcción de la institucionalidad de la coalición. Nosotros tenemos una coalición de gobierno que se conformó en el mes de noviembre en base a un programa de gobierno, que permitió votar juntos al presidente (Luis) Lacalle Pou y ganar la elección. Ahora, yo creo que estamos en el momento de avanzar (en la mesa) si decidimos que esta coalición debe perdurar. Creo que es lo que quiere la gente.

-¿Cree que las decisiones del gobierno tienen que pasar por una mesa en la que estén representados todos los miembros de la coalición?

-Conformar la institucionalidad de la coalición; incluso ponerle nombre, que no tiene. A la coalición la llaman multicolor.

-¿Y cómo sería esa mesa? ¿Quién la lideraría?

-Y bueno, eso es lo que tenemos que sentarnos a pensar. Yo creo que tienen que estar los cinco partidos representados, tal vez proporcionalmente si se quiere, pero todos tienen que tener por lo menos un lugar, y generar un espacio.

-Algunos de sus colegas blancos entienden que esa situación se da como un hecho en el Parlamento.

-Esta es la bancada del gobierno, esto es otra cosa. Siempre existió la bancada parlamentaria, la agrupación de gobierno. Tiene que haber una conducción política porque si esta no existe y alguien tiene una discrepancia, lo tiene que terminar discutiendo públicamente. No es posible que algunos miembros de la coalición se sientan que no son tenidos en cuenta por quien es mayoría dentro de la coalición.

Tabaré Viera, senador por el Partido Colorado. Foto: Marcelo Bonjour
Foto: Marcelo Bonjour

-Usted denunció en la campaña que veía inoportuna la visita del presidente Luis Lacalle Pou a algunos departamentos.

-Yo lo que vi inoportuno y me quejé porque no tenía otro ámbito que las redes sociales, es que el presidente de la República fuera a Salto, donde estaba muy reñida la competencia, a hacer un acto. Si bien no era político, era una inauguración con el candidato a intendente de ese departamento por el Partido Nacional. Primero lo había nombrado presidente de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande. En Salto es muy importante el organismo. Ese fue un acto de apoyo político.

-¿Cree que eso jugó un papel importante en la campaña?

-Eso ya fue inclinar la balanza y no digo que haya sido la intención, pero fue el resultado. Y luego, ir a un acto faltando un mes para la elección. Nos pareció que no era por lo menos conveniente que fuera a Salto, que hiciera toda la agenda. Ese acto en particular me pareció inconveniente y ya lo conversamos; ya está superado y obviamente es nuestro presidente, pero es mucho más que el presidente del Partido Nacional, aunque sea blanco. Yo creo que es hora de avanzar por la salud de la coalición, que creo que es lo que quiere la gente.

-¿Se puede llegar a quebrar la coalición si no se accede a una especie de mesa de coordinación?

-Van a ir apareciendo cosas que deben tener un ámbito institucional donde resolverlas. Eso es lo deseable, es nuestra cultura colorada: la de resolver los temas en ese ámbito. Si no hay ese ámbito, termina, a veces los problemas se terminan agravando. Yo no creo que esté en riesgo la continuidad y la firmeza, pero creo que para mirar hacia el futuro, si decidimos que es una herramienta de expresión... No es posible que el presidente de la República resuelva todos los problemas y lateralmente con cada uno de los partidos. Puede hacerlo, el presidente es libre de hacer lo que quiera, pero tiene que haber una mesa política.

-¿Cómo está hoy la interna del Partido Colorado?

-Es claro que el Partido Colorado va a seguir necesariamente buscando los nuevos liderazgos y terminar de completar una renovación que nos ha venido costando bastante procesar.

-¿Que significó Ernesto Talvi para Batllistas en la campaña pasada?

-Nosotros tuvimos una... a ver, yo no he terminado de comprender a Talvi. No sé si alguien lo entiende políticamente hablando. En su momento tuvimos conversaciones, como se sabe, para apoyarlo como una expresión de renovación.

-¿Le molestó su frase: “Sanguinetti sí, el sanguinettismo no”?

-Mucho. Me dolió.

-¿Sintió que lo dijo por usted?

-No, no, pero me tocó. Yo era parte. Más que nada me dolió por lo injusto. Yo creo que ni siquiera era así. No sé si era al revés, pero fue injusto por mi partido. He trabajado mucho y con mucho esfuerzo, generando espacios; mantengo el último bastión colorado (por Rivera). Sentí que ahí había una injusticia, pero además es incomprensible que no quiera trabajar por lo menos en coordinación. Nunca lo terminé de entender a Talvi.

-¿Le costó a Batllistas trabajar con él?

-Él eligió trabajar solo y armar su grupo y estaba en todo su derecho.

-¿Por qué hay una enemistad entre Talvi y Sanguinetti? No se hablan desde febrero.

-Es unilateral. No hay enemistad. El doctor Sanguinetti, al contrario.

-Usted dice que es Talvi quien está molesto con él y no al revés.

-Exactamente. Es una pregunta para Talvi que ha decidido abandonar la política. Me parece que es totalmente ilógico que vuelva, pero si vuelve, este es un partido abierto, de hombres y mujeres libres. Me parece que bien, si la gente lo quiere, (definirá el) soberano.

-¿Comparte la postura del diputado Ope Pasquet, que señaló que quienes llaman a militar por su regreso le faltan el respeto al excanciller?

-Yo qué sé, todo el mundo es libre y tiene su derecho también a pensar que invocando a Talvi o proclamando a Talvi o yendo a buscarlo, tienen allí un espacio. Yo no critico a ningún compañero siempre que sean actitudes nobles.

-Sanguinetti dice siempre que no hay que caer en la "candidatitis", pensando ya en 2024, pero, ¿Batllistas tiene hoy una renovación así como tiene el Partido Nacional?

-Tiene, tiene gente. Tiene gente ocupando cargos de gobierno, tiene gente en el Parlamento, tiene gente en los departamentos del interior. Yo no voy a nombrar a ninguno porque si no, lo estamos candidateando.

-¿Pero tiene en la mente a alguno?

-Sí, tengo varios. El problema es también que sean capaces o que tengan determinadas condiciones. Hay un tema de empatía con la gente.

-¿Julio Luis Sanguinetti es un potencial candidato?

-Yo no descarto nada. Ni candidateo a nadie, ni descarto a nadie. Porque cada uno tiene derecho después a aspirar, y legítimamente es bueno que haya muchos precandidatos.

-¿Lo ve con “chispa política” a Julio Luis, como a su padre?

-A ver, nadie es igual a otro pero repito, yo no voy a manifestarme por ninguno. Es una buena persona que en su momento sufrió mucho injustamente; es muy capaz y muy inteligente.

-¿Es momento de dar vuelta la página con respecto al sonado caso o evento que lo involucró, denominado como “Cangrejo Rojo”?

-No tuvo ningún evento. Siempre sacan de la galera un episodio en el cual fue citado como testigo, fue investigado, archivado, y por lo tanto es absolutamente inocente.

-¿Está en carrera entonces?

-No lo sé, no lo sé.

-¿Por qué cree que Talvi lo veta de ir a la Comisión Administradora del Río Uruguay?

-Por un tema personal.

-Es con la familia Sanguinetti, entonces.

-Tal vez sí. No sé, yo no lo entiendo a Talvi. No sé qué pasó. Como un día decidió no hablarle más a Sanguinetti, aparentemente porque Sanguinetti hablaba directamente con el presidente.

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