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Por Joaquín Silva
Aunque no para todos, para muchos en el Partido Nacional está bastante claro que la presidenta de la Mesa Departamental nacionalista de Montevideo, Laura Raffo, buscará un lugar en las internas presidenciales de junio de 2024, algo que la descartaría como candidata a intendenta de la capital para 2025.
Esto ha sido, y aún lo es, una desilusión para varios blancos, que habían confiado en el camino que la economista había iniciado en febrero de 2020 como la gran apuesta de incluso toda la coalición multicolor para arrebatarle al Frente Amplio un dominio de 30 años de gestión en Montevideo.
Aquel objetivo no se cumplió, pero dejó conforme a todo el oficialismo el 40% de votos cosechados, y la idea entonces era trabajar en una nueva candidatura, ya con cinco años de trabajo, lo que entusiasmaba tanto dentro del partido como fuera.
Pero desde hace algunos meses Raffo comenzó a dar señales claras de su nueva aspiración: se la ve todas las semanas en recorridas, no solo en Montevideo -donde continúa su capital político- sino en distintos puntos del territorio, y en reuniones que no solo abarcan al Herrerismo, que es el sector que está detrás de esta nueva apuesta. Porque la excandidata a intendenta está en una etapa de conversaciones varias con distintos dirigentes y agrupaciones del partido, en procura de aumentar todo lo posible una base de acuerdos que le permitan hacer frente -y de manera competitiva- a quien hoy se perfila como el claro favorito para las internas blancas de junio del año próximo, el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado.
Por lo que rápidamente comenzó a instalarse la inevitable pregunta: ¿quién será, entonces, la nueva apuesta del Partido Nacional para conquistar la difícil Montevideo?
Y, en los últimos días, comenzó a surgir un nombre que, a los ojos de algunos dirigentes, es una “muy buena idea”. Hablan del hoy ministro de Desarrollo Social (Mides), Martín Lema.
¿Por qué? Porque es una figura que cumple con muchas condiciones para ese desafío, -de acuerdo al análisis de varios blancos consultados por El País-, como haber tenido un recorrido importante como dirigente de Montevideo -fue electo diputado en 2014, y reelecto en 2019-, y en su rol del Mides tiene una participación activa en el territorio, visitando barrios e intercambiando con vecinos.
“Sería un golazo que acepte”, aventura un importante dirigente. Son varios los que están convencidos de esto, y de que podría capitalizar su “buena gestión” en el Mides.
¿Qué ha dicho Lema ante las consultas? Según supo El País, lo mismo que responde en público una y otra vez cuando le preguntan acerca de las candidaturas del Partido Nacional en el mediano plazo: que bajo ningún concepto ingresará en estos momentos en “escenarios electorales”.
No será un asunto sencillo, indicaron las fuentes, porque el ministro de Desarrollo Social no puede descartarse -al menos no en forma prematura- en la grilla de precandidatos blancos para junio (ver páginas A2 y A4). Y, además, porque se trata de un dirigente cuyo liderazgo en el sector Aire Fresco -el grupo fundado por Luis Lacalle Pou y al que también pertenece Delgado- viene en ascenso y, en ese sentido, está trabajando para fortalecer una columna propia para los próximos comicios.
También -y esto es una interpretación que hacen dirigentes de otros sectores- está la hipótesis de que tampoco es del todo estratégico quitar a Lema “del escenario nacional” cuando todavía no están confirmadas las precandidaturas del secretario de Presidencia, ni de Raffo, ni de nadie.
Y además porque proponerlo tempranamente como candidato a la Intendencia de Montevideo -razonan otros- implica una “limitación geográfica” que al momento preocupa en el entorno del ministro.
Por otro lado, todavía hay dirigentes blancos que entienden que Raffo -con el Herrerismo a sus espaldas- ha cometido un “error” al dar señales de buscar competir en junio y dejar de lado la carrera por el sillón municipal. Porque esa obligación de elegir uno u otro camino es inevitable, ya que el proyecto del oficialismo es que más de un candidato compita bajo un lema común -por ejemplo, La Concertación- y la normativa impide a aquellos que se hayan presentado en junio hacerlo luego bajo un lema distinto.
“La veo muy bien (a Raffo) pero no estoy de acuerdo, y se lo dije a ella cuando me llamó para hablar”, señaló al respecto la senadora Graciela Bianchi días atrás entrevistada en el programa Punto de Encuentro de Radio Universal. “Para mí fue un error grave para la coalición que ella abandonara su compromiso con la capital, porque tenemos que entender que la capital es la mitad del país”, agregó.
Y esta es una opinión que, según señalaron a El País fuentes nacionalistas, aún está extendida en el partido.
Otros nombres se manejan en la coalición
Una respuesta común entre los dirigentes de la coalición de gobierno, sobre todo en el Partido Nacional y el Partido Colorado -que por distintas razones mantienen interrogantes sobre la grilla de futuros candidatos- es que aún es muy pronto para abordar temas electorales, o al menos para pensarlos en términos de figuras con nombre y apellido.
Sin embargo, circulan hipótesis, incluso para las elecciones municipales.
Mientras los blancos comenzaron a pensar en Lema, entre los colorados hay quienes entienden que el penalista Andrés Ojeda es una posibilidad a tener en cuenta, aunque también es cierto que hay quienes no lo descartan para los comicios de junio. También ha sonado el nombre del hoy presidente de Antel, Gabriel Gurméndez, aunque no ha tenido ninguna propuesta formal, y se sabe que el diputado Felipe Schipani tiene aspiraciones de al menos ser tenido en cuenta.
Luego, hay dirigentes del oficialismo que han advertido que el ministro Daniel Salinas es también una buena opción a tener en cuenta.