ENTREVISTA
Cree que los allanamientos nocturnos son clave en la “guerra” contra el narcotráfico y que el gobierno debe tener como objetivo -más allá del resultado del referéndum- cumplir lo prometido en campaña.
Asumió luego de la muerte de Larrañaga y sostiene que su gestión ha sido una continuidad. Advierte que en la campaña del Sí se quiso impulsar un relato antipolicía, aunque reconoce algún caso puntual de abuso. Cree que los allanamientos nocturnos son clave en la “guerra” contra el narcotráfico y que el gobierno debe tener como mayor objetivo -más allá del resultado del domingo- cumplir lo prometido en la campaña.
-¿Cómo vio el triunfo de la papeleta celeste?
-Nosotros no lo vemos como un triunfo, lo vemos como un respaldo. Y no es lo mismo, porque esto no era Nacional contra Peñarol. Era una instancia en donde teníamos que saber si íbamos a tener o no las herramientas que se pusieron en cuestionamiento en los 135 ar- tículos. Claro está que la campaña fue por otro andarivel y se terminaron hablando temas que no tienen nada que ver con la LUC, y de ahí la confusión.
-¿Considera que se trató de llevar la atención hacia otro lugar?
-Fue un referéndum complicado porque había muchos temas. En las últimas semanas todo se concentró en la seguridad. Seguramente porque quienes se oponían veían la fortaleza de la argumentación de los que sosteníamos que había que votar No. Lamentablemente vivimos una situación de denuncias insólitas. Las 50 denuncias de abuso policial del Frente Amplio no fueron reales. Por eso después tuvimos un prolongado y profundo silencio, como decía Tabaré Vázquez, por parte de ellos. La Inddhh también, insólitamente, se metió en la campaña; al igual que la Asociación de Defensores de Oficio, que notoriamente hizo campaña contra la LUC. Nosotros les contestamos a todos, y luego también lo hizo la Fiscalía: no hay un problema de abusos policiales.
-Sin embargo ha habido sí algunos casos...
-Siempre es un problema para el ministerio un abuso policial, porque es un policía que no ha entendido la instrucción que se le dio y no ha leído correctamente o interpretado correctamente la ley de procedimiento policial. Pero lo cierto es que hay menos denuncias de abuso ahora que antes. Lo que se argumentaba era que el respaldo a la Policía iba a generar que los policías cometieran atropellos porque iban a sentirse impunes. ¿Y cuál es la realidad? Hubo 152 en 2019 durante el gobierno del Frente Amplio, hubo 158 en el año 2020 -y eso tiene lógica porque la fuerza policial estaba disolviendo aglomeraciones- y cuando se calmó la pandemia en 2021 hubo 134. Entonces, ¿dónde queda el relato?
-Se difundió un video muy claro de un policía golpeando a un muchacho.
-La persona que fue filmada pegándole a un joven está formalizada y si es culpable se irá de la fuerza. Actualmente no está ejerciendo como policía. Pero ese caso no quiere decir que la fuerza policial abuse, acá se quiso construir un relato: “Estamos frente a un Estado policial”. Se decía que se quería reprimir a la población. ¡Y no es verdad! “Acá vienen los represores a dar palo”, decían. Cuando se polariza la discusión de esa manera, no tenés la tranquilidad como para hacer un buen análisis de la seguridad, y fue lo que pasó en la instancia del referéndum. Eso es producto de una radicalización que alguien empezó a generar.
-¿Quién la empezó a generar?
-El que acusó de que la Policía es abusadora y represora: el Frente Amplio.
-Cuando Fernando Pereira dice que el gobierno tiene que tomar nota del resultado, ¿usted qué piensa?
-Cuando Jorge Larrañaga sacó el 47% con su reforma Vivir Sin Miedo, que lo logró solitariamente, ¿ustedes lo escucharon decir que había que atender a ese 47% y tomar nota?
-Larrañaga proponía, entre otras cosas, los allanamientos nocturnos. Interior ahora está pensando nuevamente en una reforma constitucional en este sentido. ¿Si Vivir sin Miedo hubiera sacado menos votos, ustedes insistirían con esto?
-Ese razonamiento puede ser cierto. Pero también hay que recordar que Larrañaga proponía cuatro cosas. Yo no lo acompañé a Jorge con el voto, pero no por los allanamientos sino porque no estaba de acuerdo con la introducción de las Fuerzas Armadas en el combate del delito a través de una Guardia Nacional. Es más, creo que si no fuera por ese tema, el Partido Nacional lo hubiera acompañado en su conjunto. ¡El allanamiento nocturno es fundamental! Sobre todo por la guerra que tenemos contra el narcotráfico, que es lo que origina todos los demás delitos. Cuando se esconde el sol lamentablemente nace el delito. Empieza a haber bocas de pasta base, gente que desaloja o amenaza a otras familias. Esta ley obedece a 1830, que era un tiempo donde no había alumbrado público, no se veía para afuera, entonces la gente no se animaba a abrir la puerta porque tenían miedo de que lo robaran diciendo que era la Policía.
-¿Cómo proceden hoy en este sentido?
-Actualmente la ley permite realizar una allanamiento solo después que salga el sol, ni siquiera cuando ya empieza a aclarar. Para ingresar a una boca de pasta base la Policía tiene que tener elementos de prueba: gente que compró droga y esté dispuesto a atestiguar frente a un fiscal que efectivamente compró en ese lugar. No sirve uno, ni sirven dos, tienen que ser varios los que vayan ante un fiscal, e incluso se pueden requerir filmaciones. Así es como luego se otorga la orden de allanamiento diurno. Pero cuando sale el sol, ya no hay nada en el lugar. ¡Así no podemos combatir el delito! Tenemos una guerra contra el narcotráfico, démosle armas a la gente que quiere combatirlo. Esto es una guerra. La votación del domingo nos llama a seguir combatiendo la delincuencia. Porque a ese 49,9% también hay que escucharlo. Nos están diciendo: ¡continúen! Primero vamos a escuchar a esa mayoría.
-¿Qué pasó en Progreso?
-Tenemos una investigación administrativa de urgencia, a partir de la cual se ratifica lo que yo había dicho en primera instancia, cuando en plena veda se dijo que había abusos policiales y que se estaba sacando propaganda del Sí. Falso, falso de todas las falsedades. Nosotros especialmente dimos instrucciones en cuanto a no retirar propaganda. La AUF, porque se lo pide la FIFA, sí tiene orden de no dejar ingresar a las canchas con distintivos, pero nosotros dijimos que eso no lo íbamos a hacer. Cuando un señor llegó tarde a dejar las camisetas y el merchandising de Progreso, que siempre le pedimos que vayan antes para revisar los bolsos, ya estaba entrando la gente. El veedor de la AUF le dijo al señor que no podía tener su camioneta con banderas del Sí en el estacionamiento. Y ahí empezó la confusión, porque nosotros tenemos que revisar esos bolsos que él traía. Se pidió permiso para entrar y se revisó adentro. Pero lo que se buscó fue droga, no propaganda del Sí. La Policía no estaba haciendo ese operativo por si había propaganda.
--¿Cómo ve, ahora que ya pasó la instancia de referéndum, las críticas sobre su visita a Durazno para respaldar a la Policía?
-Lamento que el FA haya utilizado todas las herramientas como para tratar de arrimar agua para su molino en esta campaña electoral. Pero me parece que en muchos casos se les fue la moto, como dicen los muchachos. Se les fueron los puntos de referencia. Me parece que la Policía se sintió usada y atacada. Yo fui a respaldar a un policía que fue acusado injustamente, porque la persona a la que perseguía murió mientras esto sucedía.
-El País difundió esta semana un video de Guido Manini Ríos la noche del referéndum. Allí el líder de Cabildo Abierto le dice al dirigente nacionalista Alberto Volonté, mientras mira una pantalla de televisión con los resultados: “Esa diferencia en dos años no existe más”. ¿Qué opinión le merece esto?
-Todos en la actividad política vemos hacia la próxima instancia electoral; quien diga que no lo hace no está diciendo la verdad. Claro que miramos cómo vamos a llegar al 2024. Pero lo primero es llegar cumpliendo lo que dijimos. ¡Y la LUC cumple con lo que dijimos en la campaña! Quizá el valor más grande que tiene la LUC es que fue ratificada en el camino. Y ganamos por menos en el balotaje de lo que es la diferencia en votos en la instancia de referéndum.
-¿Está incluyendo también los votos en blanco?
-Sí, todos sabían que en el fondo el voto en blanco era un voto en contra del Sí, o sea a favor del No. Pero lo que no nos puede pasar en 2024 es tener los mismos desafíos arriba de la mesa. Con la pandemia hemos perdido un año y medio de trabajo gubernamental. Pero si cumplimos creo que estaremos en posición de pedir el voto de nuevo. Me preocupan algunos comentarios como: “Vamos a ganar en la calle”, “no vamos a permitir que nos destrocen los avances”. Nadie quiere destruir ningún avance de nadie. ¿Ustedes vieron que el gobierno haya sido refundador del país? No, al revés. Escuchamos al presidente y él dice que esto que tenemos ahora es una continuidad de sucesivos gobiernos que van generando una conciencia democrática y un bienestar del país. Nosotros no tenemos el criterio de que empezamos en un campo baldío.
-El sindicato policial de Maldonado reclamó por una baja salarial y manifestó que su relato de respaldo es una mentira, ¿qué les respondería?
-Nosotros tenemos ahora una instancia de revisión de cuentas y yo aspiro que el gobierno tome en cuenta la situación de la Policía, pero todavía no se ha iniciado la conversación con el Ministerio de Economía. Claro que debe haber una mejora salarial, sobre todo porque el trabajo del policía es enormemente riesgoso. Ayer visité a dos policías heridos, muchachos jóvenes que estaban en el Hospital Policial.
-El Frente Amplio reivindica que incrementó considerablemente el sueldo de la Policía.
-El Frente Amplio le dio más sueldo, le dio más equipamiento, mejoró incluso parte de lo que puede ser la indumentaria. Pero lo que nosotros le cuestionamos al Frente Amplio es que haciendo todo eso no supo conducir a las fuerzas policiales. Con todo eso, que nadie niega, no pudo revertir la situación. Vázquez dijo que iba a bajar un 30% las rapiñas y subieron un 54%. ¡Realmente fue un fracaso! No supieron conducirla porque no la respaldaban. Siempre estuvo, a mi juicio, cuestionando el accionar policial. La LUC es una actitud de respaldo a la Policía. La Policía sintió primero con Jorge, y espero que lo siga sintiendo conmigo, respaldo del ministro. Del presidente lo tuvo el primer día, la primera reunión que tuvo fue con todos los jefes de Policía.
-¿La disminución de los delitos tuvo que ver con la pandemia?
-Hay dos datos que me parecen importantes. Nosotros hicimos una comparación de seis meses de 2021, en donde hubo plena movilidad, con seis meses de 2019, y la mejora es notable. De todas formas nadie niega que la pandemia quitó movilidad, sobre todo en algunos momentos. El FA dice que no es que estamos conduciendo mejor la Policía, sino que la pandemia es la que explica toda esta baja. Y yo les respondo: no es solo la pandemia. A nuestro juicio lo que ha incidido más es el respaldo político y jurídico.
-¿Se está aplicando toda la LUC?
-En la gira que realicé por el Interior vi que algunos fiscales no permitían el interrogatorio hasta cuatro horas después de la detención. Esto es algo que establece la LUC y que puede hacerse antes de avisar al fiscal que la persona está detenida. Es importante que se cumpla con esto, porque sirve para que se preserven pruebas. Antes de la reforma del Código del Proceso Penal eran 24 horas las que se tenían; pasaron a ser dos y con la LUC se pasó a cuatro.
-¿Hoy la Policía está bien preparada?
-Sí, yo creo que en general sí. Tenemos mucha gente que hace cursos. Hay gente que se viene superando y mejorando, y hay que darles oportunidades. Incluso la Policía Científica está generando doctorados y licenciaturas.
-¿Qué cosas han cambiado en el ministerio con su llegada hace diez meses? ¿Qué cambió de lo que venía siendo la gestión de Larrañaga?
-Somos muy parecidos en muchas cosas porque somos caminadores, yo recorro mucho igual que él, pero tenemos estilos distintos. Yo dije cuando ingresé que estábamos conformes con la gestión de Larrañaga. La política no es de quien la ejecuta, es de todo el gobierno. La política es la misma, pero cambió el ejecutor.
-Han surgido rumores sobre posibles cambios en el ministerio.
-Son un bolazo. Yo creo que Lacalle Pou es un presidente que está arriba de los temas de cada uno. No es un presidente distante, no está en el Olimpo. Parecería que lo tuviera acá sentado. Mañana temprano sale una noticia y la primera llamada que voy a tener en el día será la de él preguntándome qué pasó en tal o cual caso. Yo tengo una misión, tengo un compromiso con el presidente y espero estar a la altura. Creo que lo estoy haciendo, que estoy agarrando fuerza en cuanto a tener el dominio pleno de algo de lo que no tenía mucha información.
-¿Cómo afectó la muerte de Larrañaga a todo el Partido Nacional?
-Es duro. Incluso los que no estuvimos nunca con él -porque siempre fuimos competidores, no rivales- sentimos su ausencia. Se va a sentir. Pero démosle tiempo a que se reorganice esa fuerza.
Violación: “Me siento traicionado”
-Funcionarios de la Guardia Republicana fueron acusados semanas atrás de violación. ¿Qué implicancias tiene esto para el ministerio?
-Es espantoso. Vuelvo a repetir una frase que dije en su momento: me siento traicionado por esos tres funcionarios porque uno les da el respaldo y la confianza. Pero si esa confianza es para hacer esto, me siento traicionado. Por tres no hay que generalizar, porque después parece que las noticias tratan de decir que la Policía está llena de violadores. No, hay tres. Uno participó lateralmente, pero hay dos acusados de violación. Están fuera de la fuerza.