ENTREVISTA
Bergara sostiene que el espacio Convocatoria Seregnista Progresistas cumple “un rol clave” en el FA para ganar las elecciones porque “dialoga” con un espectro de la sociedad que otros sectores no.
El senador frenteamplista Mario Bergara asegura que el espacio Convocatoria Seregnista Progresistas cumple “un rol clave” en la coalición de izquierda para alcanzar el objetivo de ganar las elecciones porque “dialoga” con un espectro de la sociedad que otros sectores, como el MPP y el Partido Comunista, no. Si el Frente Amplio vuelve al gobierno, si bien aún no hay trazados lineamientos de un programa, tiene claro que la forma en que se define el precio de los combustibles cambiará. Y confía en que el acuerdo Katoen Natie de concesión del Puerto de Montevideo por 60 años quedará nulo y con jerarcas procesados por abuso de funciones.
-¿Qué evaluación hace del plenario que realizó Convocatoria Seregnista Progresistas?
-Fue una muy buena instancia que sirvió para hacer una puesta a punto de nuestra visión política sobre el país y nuestro FA. La perspectiva hacia adelante también, incluyendo la electoral. Y la prioridad que es la consolidación de Convocatoria Seregnista.
-¿Ve margen para que siga creciendo el espacio incorporando más sectores?
-Justamente allí se oficializó el ingreso de dos sectores: el Movimiento Humanista que conduce Juan Andrés Roballo, exprosecretario de Presidencia y el Movimiento Alba Roballo que lidera Patricia Soria, edila de Montevideo.
-¿Y pensando en sectores más grandes? Por ejemplo, la Vertiente Artiguista y el Nuevo Espacio adelantaron que por ahora no piensan sumarse.
-Hay diálogo permanente con todos los sectores, sobre todo con los que tenemos una sensibilidad política y una forma de hacer política similar. Lo que está claro es que así como se fue consolidando Convocatoria a partir del trabajo conjunto en las bancadas o las instancias orgánicas del FA, también tenemos mucha afinidad en esos ámbitos con esos sectores. No hay que desesperarse. Nosotros tenemos un tema que es de visión: cuál es el rol que cumple el espacio seregnista dentro del FA. Vemos que hay tres o cuatro sensibilidades principales en el FA, que son diferentes y que son todas imprescindibles. Si el FA quiere volver a gobernar necesita tener buenos puentes con toda la sociedad y para eso es necesario fortalecer todas las sensibilidades. Ese es el rol que asignamos a Convocatoria, sobre todo al ver el análisis politológico sobre dónde perdió votos el FA. Uno de ellos es un sector de capas medias, del centro político en donde el espacio seregnista dialoga con más fluidez que otros espacios.
-¿Por qué sucede eso?
-Por cuestiones de perfil político, perfil ideológico. Así como el MPP dialoga mejor en otros ámbitos y el Partido Comunista lo hace mejor en otros. Ese es un rol que desde el punto de vista político es muy importante. Pero también desde lo electoral.
-La intención es que perdure y ser más que lo que pudo ser el Frente Líber Seregni, un espacio que no logró tener ámbitos de coordinación más allá de dos o tres reuniones. ¿Por qué pasó siendo sectores con una misma “sintonía política”?
-En el medio pasó que hubo elecciones y el FA perdió. Y hubo que revisar formas de acción, formas de conducción. Y eso vale para el proceso del espacio seregnista que antes adoptaba otra forma, se conducía de determinada manera, tenía vínculos con otros sectores de determinada manera quienes también incidían.
-¿No es necesario electoralmente que todos los sectores socialdemócratas se unan?
-Las definiciones electorales deben ser corolario de las afinidades políticas. Eso está claro. Pero también hay que respetar los procesos y tiempos de cada sector. Nosotros aspiramos a ser la expresión principal de esta sensibilidad.
-¿Habrá una precandidatura desde ese espacio?
-Hasta el momento, en Convocatoria la definición implica la visión de cuál es el rol que debe jugar y en la perspectiva electoral el acuerdo es trabajar para ir con una formulación electoral común tanto a nivel nacional como en los 19 departamentos. La intención es trabajar para la posibilidad de una precandidatura propia. Si percibimos que hay sensibilidades diversas es entendible pensar que esas sensibilidades se expresen con candidaturas propias en la interna del FA porque de la otra manera se puede empezar a diluir el rol que cada espacio tiene.
-¿Qué aprendió de su precandidatura en 2019?
-Muchísimo. Aprendí que es un mundo antes y después de hacer una campaña así. Estuve 14 años en la primera línea del equipo económico de los gobiernos del FA en lugares de mucha salida y haciendo la campaña te das cuenta que la población te conoce en una proporción muy limitada. La campaña te coloca en un determinado plano en el terreno político, en la percepción de la gente, que antes de la campaña no había. También hay una diferencia grande entre si uno va a hacer un campaña o no, no solo pensando en si gana o pierde. Incluso pensando en la elección nacional y en el espacio que podemos tener. Estoy convencido de que Fuerza Renovadora no hubiera tenido los resultados electorales que tuvo si no hubiéramos sido parte de la interna en 2019.
-Mencionó su rol en el gobierno, ¿cómo evalúa la gestión de Azucena Arbeleche en el Ministerio de Economía?
-Tenemos visiones muy diferentes de la gestión económica, asociado al rol del Estado, el rol de los mercados. A cómo deben tratarse los temas sociales y económicos en particular en situaciones críticas como una pandemia, que el Estado debió tener un rol mayor, debió ayudar más a los que lo necesitaban y eso nos hubiera mitigado el que hoy hay 66.000 más pobres que en 2019. Ella gestiona una visión con la que discrepamos, una visión de que el Estado debe tener un rol bien definido y que el enfoque es liberar las cargas a los malla oro porque, dicho en las palabras del propio presidente, “el Estado es un lastre”, y que de los beneficios que tengan habrá un derrame al resto de la sociedad. Nosotros discrepamos de cabo a rabo con ese enfoque. El enfoque del derrame nunca se verificó en ninguna parte del mundo en ningún momento de la historia. Y las diferencias aparecen en otros temas, como en el manejo del precio de los combustibles. Es un error generar todos los meses incertidumbre cuando las familias y, sobre todo, los productores necesitan ciertas certezas para planificar.
-¿Si vuelve el FA al gobierno regresará al sistema anterior?
-No tengo dudas que en un futuro gobierno del FA esto se va a revaluar y apuntar a generar mecanismos que otorguen más estabilidad.
-Al salir al interior en el marco del “Frente te escucha”, ¿esta preocupación aparece?
-Depende el lugar. Por ejemplo, en la campaña del referéndum había lugares en el interior, fuera de las capitales departamentales, donde temas que a uno le sonaban como los más relevantes -la educación, la seguridad- no eran su preocupación central. Eran los combustibles, el tema de tierras y colonización. Y otra preocupación central eran los precios en general, no solo la inflación que sigue alta, sino la inflación en los alimentos que es aún más alta. Son cosas que ayudan a entender por qué la popularidad del gobierno ha venido en declive claro en los últimos meses.
-En temas como la seguridad, ¿qué evaluación hace?
-Hoy estamos en niveles tan o más altos que antes de la pandemia. Ni con la LUC ni con el cambio de conducción de la Policía hay mejores resultados. Estamos en un panorama más complicado que hace dos o tres años. Lamentamos que el gobierno no asuma que la situación no la está controlando porque uno sigue escuchando al Ministro del Interior decir que las cosas están mejor cuando claramente no lo están. Es un tema que necesariamente hay que abordarlo lejos del juego político menor.
-¿Esa necesidad implica que tenga que cambiar quien conduce la política?
-Es probable. Tuvimos una sesión de comisión general con Heber donde se suponía que nos mostraría un plan que nunca se vio. En un contexto donde el ministro ni siquiera reconoce que las cosas están peor. Tuvimos una segunda instancia que fue en la interpelación a Bustillo y Heber por el pasaporte que se dio a Marset y con las respuestas de ambos ministros el FA pidió que den un paso al costado. Lo que se instaló en este gobierno fue una marcha atrás. No solo en lo salarial, en los equipamientos, sino en la forma de conducción de la organización policial. Y hasta en la forma de relevar las denuncias. Antes el policía iba con la tablet e inmediatamente quedaba ingresada, ahora no la llevan y la persona debe ir después a la comisaría. Lo que sí es comparable con el período anterior son los homicidios.
-¿Hubo una decisión de desestimular las denuncias?
-Yo describo lo que pasó. Los números no son comparables. Hoy seguramente hay una subdeclaración mayor a lo que había en el período anterior.
-¿Qué aprendió el FA de su gestión de la seguridad?
-Recién sobre el final el FA encontró un mejor equilibrio. Antes había una cuestión idílica de que la delincuencia era hija de la pobreza pero la vida demostró que no es así. Debemos ser mucho más frontal en el combate al narcotráfico.
-¿Qué sucederá con el caso Marset?
-Llamamos a la responsabilidad política de los ministros. El gobierno actuó mal ahí porque el propio decreto de 2014 permitía darle un pasaporte por un único viaje a Uruguay o incluso denegarlo en casos excepcionales. Este es un caso excepcional.

-El Frente Amplio denunció penalmente el contrato que firmó el Poder Ejecutivo con la empresa de capitales belgas Katoen Natie por la concesión del Puerto de Montevideo. ¿Qué resultado espera?
-Nosotros trabajamos para que el acuerdo se defina como nulo. Elevamos un recurso en el terreno administrativo, basado en que es inconstitucional porque se entrega un monopolio por 60 años sin ley, porque viola la ley de Puertos, la ley de Competencia, porque se violentaron todos los procedimientos en un claro abuso en la forma de resolución y porque es inconveniente para el país. El Poder Ejecutivo no escribe ni una sola letra para intentar fundamentar por qué no va a echar para atrás con su decisión, a pesar de todo. A partir de esa negativa hacemos el reclamo ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo y esperamos que falle en la misma tónica de lo que ya resolvió en 2008, diciendo que el Estado si quería dar un monopolio debería hacerlo por ley. Por esa vía aspiramos a que el acuerdo no se consolide. Y a su vez, entendemos que en el proceso se incurrió en delitos. Regalar un monopolio por 60 años en el Puerto de Montevideo, sin un solo informe, es el monumento al abuso de funciones. Es como decir el puerto es mío y se lo doy a quien yo quiero. Además que en el proceso hubo otras cosas, que nosotros entendemos, como falsificación ideológica.
-En específico, ¿el delito de abuso de funciones consideran que recaen sobre todos los denunciados?
-Nosotros denunciamos por abuso de funciones al ministro, al subsecretario, al presidente del Puerto y al prosecretario de la Presidencia. Y sobre todos ellos presentamos pruebas
-Ya sea por el camino del Tribunal de lo Contencionso Administrativo o en la Justicia Penal, ¿si no obtienen los resultados esperados recurrirán a organismos internacionales?
-Eso no está descartado dependiendo del resultado sobre todo de la órbita administrativa. Dependiendo del resultado del Tribunal de Contencioso..
-¿El Frente Amplio va a continuar con este reclamo, entonces?
-Es que este acuerdo es un disparate. Doce período de gobierno compromete. Y además, es a partir de algo que ya le costó a la sociedad y que traerá dolores cabeza también porque a los competidores que vos estás sacando del camino ellos sí van a tener el derecho a reclamarte. En el caso, por ejemplo, de Montecon, que tiene capitales chilenos y canadienses, a reclamarte que le estás cambiando sustancialmente las reglas de juego en el marco de la protección de inversiones con Chile y con Canadá. También esas empresas recurrieron al Poder Ejecutivo. Y nuevamente el Ejecutivo no le responderon y quedan denegados los recursos solo por el paso del tiempo. En ningun caso que hubo recursos el Ejecutivo fundamentó lo que hizo. No hubo informes para darlo, menos hay informes para defenderlo.
Y nosotros que fuimos armando el puzzle de información sobre el puerto porque hubo mucho hermetismo. Tuvimos que ir arrancando pedazos de información con todas las demoras que eso implica.