La manera simplificada de entender el clima interno en Cabildo Abierto es dividirlo en dos momentos. El antes y el después del episodio que provocó la renuncia de Irene Moreira como ministra.
Lejos quedó el auge y sorpresivo crecimiento del partido liderado por Guido Manini Ríos que lo llevó a alcanzar tres bancas en el Senado, once en diputados y unos 270.000 votos. Esa unanimidad tras la figura del ex comandante en jefe ha encontrado fisuras en su interna ya sea por descontento con la conducción o por la falta de espacio de dirigentes menores para crecer.
Esta situación lleva a que las principales figuras del novel partido definieran salir al territorio a intentar retener militantes desencantados que -junto a las proyecciones de encuestas que les auguran un peor resultado al de 2019- advierten estar dispuestos a abandonar Cabildo Abierto, dijeron a El País fuentes de la agrupación.
En los últimos días, de hecho, dirigentes de bajo perfil ya definieron pasar a filas del Partido Nacional, informó El Observador. Y al mismo tiempo, se consolida la construcción de corrientes en la interna que desafían el liderazgo monolítico de Manini.
El ministro cabildante de Vivienda, Raúl Lozano, indicó que hoy no tiene ninguna agrupación propia -a pesar de los rumores- aunque sí personas que lo apoyan. Para él Cabildo Abierto tuvo la “suerte, por cómo se dieron las circunstancias, de que Manini Ríos ingresó rápidamente después de la fundación”.
Pero, a su vez, reconoció a El País que la interna no es homogénea. Desde que el partido surgió hubo “diferencias y distintos puntos de vista”, comentó. Aunque lo ve positivo por la variedad que se “le tiene que ofrecer a la gente”. Su argumento es que, ante las diferencias que se pueden generar entre los cabildantes, la persona puede elegir moverse de agrupación. Y señaló: “Es lo que sucede en otros partidos, entonces, por qué no en Cabildo Abierto”. Sin embargo, al mismo tiempo afirmó que “existe una sola corriente -hay un único sublema: el Movimiento Social Artiguista- a pesar de que pueden presentarse otras agrupaciones nacionales” para tramitar su creación.
Volver al origen
Así se llama una nueva agrupación que se crea en Cabildo Abierto y tiene dentro de sus impulsores al teniente coronel retirado Gonzalo Reissig, quien renunció a su cargo de jefe de gabinete de Vivienda mientras Moreira lideraba el ministerio. El propósito de este grupo de cabildantes es retener a los que se están yendo del partido o no están conformes con el escenario actual.
Tal como lo indica su nombre, pretenden mantener intactos los principios por los cuales se fundó el partido allá por 2019. Con esa premisa, los de la nueva agrupación quieren “agarrar” a aquellos que “no se sienten identificados” por diversos episodios que se han dado y explicarles que ellos comparten las críticas y aspiran a remediarlo, indicaron fuentes del partido.
Porque, además, están convencidos de que Cabildo Abierto hizo la diferencia en las últimas elecciones para que no ganara el Frente Amplio, y no quieren que la oposición regrese al poder. También consideran que les “robaron” algunos votos al partido de izquierda en 2019 por lo que analizan que si esos sufragios no van para Cabildo, no quedarán en la oposición sino que volverán a la coalición de izquierda. Aunque también evalúan que una posible fuga de votos podría darse hacia el Partido Colorado si su candidato fuera Pedro Bordaberry.
Gabriel Albornoz, que renunció al cargo de director general de secretaría de Vivienda durante la gestión de Moreira, también apuesta a “establecer una ‘plataforma programática’ propia en base a la experiencia de estos cuatro años y pico” desde que se inició en política. “Una vez que la tenga afinada entraré en contacto con referentes de distintas agrupaciones y si alguno coincide con ella... Me dedicaré a trabajar en esa agrupación”, dijo a El País, como se informó el 24 de junio.
Los “pilares principales” de la plataforma en la que trabaja son tres. Uno es el “compromiso” con los principios fundacionales del Movimiento Social Artiguista; otro es la “gestión de la cosa pública” con una “decidida reducción del gasto superfluo y por ende de los cargos innecesarios”; y el tercero es la “honestidad en la función pública (en su más amplio y profundo sentido)”.
“Mejor estén activos”.
Algunos cabildantes adhirieron al sector que lidera el senador Jorge Gandini, quien lo ve como algo “natural”. El legislador planteó que es “mejor que se incorporen a partidos que están dentro de la coalición que lo hagan con el Frente Amplio o, la otra opción probable, que se vayan para su casa”.
“Mejor tenerlos activos y entusiasmados en algún lado que decepcionados o desencantados en la nada. Lo que nos pasó a nosotros fue que se acercaron algunos compañeros que habían estado, casi todos ellos, en el Partido Nacional antes de estar en Cabildo, y vienen retornando”, añadió en diálogo con El País.
Y, ante la pregunta de si el fenómeno significa un debilitamiento del socio de la coalición, lo descartó. “Hay movimientos adentro en la coalición, pero no hacia afuera, y eso tenemos que tomarlo con naturalidad, así como hubo gente de nuestro partido que en su momento se fue a Cabildo”, sostuvo el senador blanco.
El caso Moreira agudiza las diferencias en interna del partido
Moreira tiene un grupo fiel a su alrededor, entre las que están las diputadas Nazmi Camargo y Silvana Pérez Bonavita. Ellas son las únicas dos integrantes del Parlamento que se pararon tras la exministra durante la conferencia de prensa en la que Moreira renunció, aquella noche de mayo donde anunció visiblemente emocionada que volvía al Senado.
En cambio, hay otros que se llamaron al silencio o realizaron cuestionamiento, como la diputada Elsa Capillera, que busca consolidar un perfil diferente. Otro ejemplo se dio hace dos semana en la interpelación al ministro del Interior, Luis Alberto Heber. Capillera fue la única que no votó una moción que presentó su partido contra la gestión actual. Y tampoco estuvo de acuerdo con el mensaje que envió Manini Ríos donde denunció un “plan de la Torre Ejecutiva” contra su figura, la de su esposa, Irene Moreira, y la de todo el partido.