VUELTA A LA "NORMALIDAD"

Apertura de fronteras: en el litoral no prevén un movimiento significativo

Existe una coincidencia entre las comunas de no imponer un régimen de “cero kilo” (la prohibición de cruzar la frontera con mercadería comprada del otro lado).

Argentina abre a uruguayos el 1° de octubre. Foto: Fernando Ponzetto
Argentina abre a uruguayos el 1° de octubre. Foto: Fernando Ponzetto

En Paysandú la venta de fernet aumentó 1.000% desde que la movilidad fronteriza está restringida. En Salto la comercialización de jugos en polvo creció un 200%. Y en Río Negro los productos de limpieza se vendieron un 80% más. Pero ante la inminente apertura de fronteras anunciada en Argentina, prevista para el primer día de octubre, en los departamentos del litoral existe incertidumbre sobre cómo la vuelta a la “normalidad” podría afectar el comercio local.

Sin embargo, los intendentes de la zona no prevén un aumento significativo de la movilidad. “A nadie le sirve cruzar el puente, tener que pagar un PCR a la ida y otro a la vuelta, solo para un kilo de arroz. Distinto es aquel que cruza con un buen auto y parte de su familia, que del lado argentino come bien, toma bien, se hace un buen surtido, llena el tanque del vehículo y luego regresa”, explicó el jefe de la comuna sanducera, Nicolás Olivera.

Al respecto, el Congreso de Intendentes elegirá hoy a dos representantes, uno de la zona fronteriza con Argentina y otro de la zona limítrofe con Brasil, para que definan junto al Ministerio de Economía (MEF) las posibles medidas a implementar para preservar el comercio en la zona y retener a los grandes consumidores.

Los intendentes de la zona litoral ya le habían hecho el planteo al secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, y acordaron una hoja de ruta que incluye esta mesa de trabajo junto al MEF. Entre la batería de posibles medidas a implementar, existe una coincidencia entre las comunas de priorizar la baja de precios (el subsidio) de la canasta básica, el descuento de IVA, pero no imponer un régimen de “cero kilo” (la prohibición de cruzar la frontera con mercadería comprada del otro lado).

“El cero kilo está probado que no funciona. Es una medida que solo afecta al tipo que cruza por el día, por una necesidad puntual, y que no mueve la aguja”, dijo Olivera. En ese sentido, los intendentes coinciden en la necesidad de proteger al sector servicios: durante la pandemia creció la oferta gastronómica y los salones de belleza dada la imposibilidad de cruzar el puente.

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