MUEREN TRES BRASILEÑOS Y UN URUGUAYO

Policía de Uruguay y Brasil investigan cuatro crímenes de ambos lados de la frontera seca

Las fuerzas policiales de ambos países trabajan para esclarecer una ejecución y un triple homicidio. La hipótesis principal que manejan es que los crímenes están relacionados.

En la ciudad binacional Rivera-Livramento dos bandas se disputan el mercado de droga. Foto: Mateo Vázquez
En la ciudad binacional Rivera-Livramento dos bandas se disputan el mercado de droga. Foto: Mateo Vázquez

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Esta vez la muerte golpeó del otro lado. Esta vez los sicarios, el secuestro y los homicidios se ubicaron pasando la línea imaginaria que divide a Rivera de Santana Do Livramento. Pero una de las víctimas era un uruguayo.

Dicen que la ciudad brasileña y la uruguaya son una misma. Que lo que pasa de un lado repercute en el otro y es por eso que la Policía de Rivera y la de Brasil trabajan en coordinación permanente.

El 31 de enero el medio norteño A plateia informó que un uruguayo había sido asesinado de varios tiros en el rostro en la localidad de Cerro do Chapeu y que en la escena de ese crimen no había señales de robo, sino más bien de una ejecución.

Un día más tarde el mismo medio informó que en Santana do Livramento el año había comenzado con un triple homicidio. Dos mujeres y un hombre fueron acribillados a balazos. Fuentes policiales contaron a El País que los delincuentes se movieron en auto y que fueron directamente a buscar una casa. Cuando llegaron había un “perro” -jerga que se usa para nombrar a la persona que trabaja para los grupos criminales-, y sin mediar palabra dispararon contra la casa. Allí había tres personas: dos mujeres y un hombre que murieron en el lugar. “El perro” fue secuestrado por los delincuentes, pero en el trayecto logró escapar.

La hipótesis principal que manejan las policías de ambas localidades, de acuerdo a las fuentes, es que el homicidio del 31 de diciembre y el del 1° de enero están relacionados. Según los informantes, el uruguayo ejecutado era padre de un joven que podría integrar una de las bandas brasileñas que desde hace tiempo llenan de violencia las calles de un lado y del otro de la línea divisoria: “Os manos” y “Bala na Cara”.

Es por eso que personas allegadas al delincuente, en la hipótesis policial, habrían ido a buscar a quien ellos señalan como el responsable de la ejecución. Al ir a la vivienda ubicada en Santana do Livramento vieron que había uno de los integrantes de uno de estos grupos, a quien señalaban como “el perro”. Decidieron realizar varios disparos contra la vivienda y, luego, llevarse al hombre secuestrado para que revelara el paradero de quienes creen que habría matado al uruguayo. Pero este logró escapar.

Según explicaron las fuentes, ninguna de las cuatro víctimas tiene que ver con estos grupos criminales que operan en Uruguay y Brasil.

Se inició una investigación interna. Foto: Archivo El País
Los efectivos uruguayos trabajan en fuerte coordinación con sus pares de Brasil. Foto: Archivo El País

El auto que los delincuentes utilizaron para ir a atentar a la casa y luego intentar secuestrar al delincuente fue hallado quemado en la ciudad de Rivera.

El caso está siendo investigado tanto por la Policía de Brasil como la de Uruguay. Del lado uruguayo, la Jefatura de Policía de Rivera ha dado varios golpes a varios integrantes de ambas bandas.

"Facciones" criminales.

Policías brasileños y locales se refieren a las bandas criminales de Brasil, que operan también en Uruguay, como “facciones”.

“Bala na Cara”, explicaron fuentes policiales a El País, “fue la “facción” que controló el negocio de la droga en Santana do Livramento y Rivera hasta 2018, y ese año comenzó a tener competencia: “Os manos” se instaló para disputar el territorio. “Bala na cara” es el nombre que eligieron los delincuentes brasileños por la modalidad que utilizan para dejar “marcadas” a sus víctimas. Cuando un integrante dispara contra una persona lo hace en el rostro, y de esa manera los delincuentes que son rivales saben quién está detrás de ese crimen. La bala en la rostro también es utilizada como una forma de deshonrar al muerto, ya que los familiares del fallecido no pueden velar a cajón abierto a la persona. Sin embargo, últimamente esta “facción” ha perdido peso y “Os manos” fue ganado territorio, indicaron las fuentes.

Ahora la Policía también sospecha de la llegada de una nueva “facción” a ambos lados de la frontera.

Los efectivos brasileños y los locales trabajan ahora para determinar si efectivamente los cuatro asesinatos ocurridos en dos días están vinculados entre sí. La Policía de Brasil está enfocada en resolver los crímenes, mientras que los locales aportarán y ayudarán a sus pares norteños con trabajo sobre el lado uruguayo. De esa manera, buscarán también dar con más integrantes pertenecientes a las “facciones”.

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