Redacción El País
El 6 de junio un patrullero de la Policía de Durazno respondió a un llamado que advertía que había una mujer que pedía ayuda en la intersección de la Ruta 14 y la avenida José Gómez. Hasta allí todo indicaba que sería un evento de rutina, pero en las horas siguientes se desencadenaría una serie de hechos violentos que ahora tienen a la Jefatura de este departamento reclamando a la Fiscalía por penas más duras contra la responsable de los ataques.
Al llegar el móvil al lugar, sobre las siete de la mañana y tomarle los datos a la mujer que generó el llamado al 911, los agentes encontraron que esa persona estaba requerida por la seccional 16ª de Montevideo, por lo que le comunicaron que tenía que ser detenida y llevada a la comisaría, a la espera de otra decisión por parte del Juzgado de Ejecución y Vigilancia.
Fue al comunicarle esto que la mujer comenzó con las agresiones a los policías -además de daños al patrullero por un valor de $ 1.800- que a criterio de la fiscal Gabriela Rusiñol solo mereció la convocatoria al subcomisario encargado de la seccional de los uniformados que participaron del procedimiento para que recibiera una disculpa por parte de la atacante, de acuerdo a la denuncia presentada por la Jefatura de Durazno, a la que accedió El País.
La mujer primero intentó escapar y al ser agarrada respondió con “golpes, insultos de todo tipo” y “patadas” hasta que finalmente fue esposada por una segunda policía que intervino para contener la situación.
Esta funcionaria, sin embargo, fue igualmente golpeada y amenazada por la mujer desacatada antes de quedar esposada, todo lo cual quedó filmado por una cámara Go-Pro.
Al poco rato llegó otro móvil y el policía que se bajó a ayudar recibió también “un puntapié en el rostro provocándole heridas con abundante sangrado”, y acto seguido golpeó el patrullero hasta romper “la mampara del carcelaje”.
La Jefatura expresó entonces su “total disconformidad” con la labor de la fiscal pues, entre otras cosas, las disculpas solicitadas son una medida que “no se ajusta a la norma legal”. Y en otra parte de la denuncia se afirma que hubo un “grave menoscabo a la autoridad policial” y que resultó “raro” que no se haya dispuesto “una pericia médico forense urgente para los policías lesionados”.