CARGAMENTO INTERCEPTADO EN LA RUTA

Incautan más de 400 kilos de cocaína y hay dos detenidos

A dos días de decomiso histórico en Uruguay; la droga fue interceptada en ruta.

La sustancia estaba dentro de un vehículo distribuida en 12 bolsas. En ellas se encontraron 398 envoltorios en forma de ladrillo. Foto: Unicom
La sustancia estaba dentro de un vehículo distribuida en 12 bolsas. En ellas se encontraron 398 envoltorios en forma de ladrillo. Foto: Unicom

Pasaron apenas dos días de la máxima incautación de cocaína en Uruguay y ayer una nueva página del combate al narcotráfico se empezó a escribir: fueron decomisados 417 kilos de cocaína en Río Negro.

La Brigada Antidroga y la División de Inteligencia de la Prefectura (Divin) venían siguiendo a un grupo criminal, integrado por menos de 10 personas, y buscaban capturar el cargamento de droga que logró entrar a Uruguay.

Una fuente del caso dijo a El País que se habían montado series de vigilancia para dar con esa droga que habría sido arrojado por una aeronave en el litoral del país y que tenía como destino llegar a la zona metropolitana.

La operación, denominada “Moroni” permitió incautar más de 400 kilos de cocaína en el momento que estaba siendo trasladada en una furgoneta en rutas del departamento de Río Negro, informó el Ministerio del Interior a través de su página web.

Luego de montar el operativo y tras un “movimiento sospechoso de dos vehículos, en proximidades a la intersección de las rutas 20 y 4”, detuvieron a dos personas de origen uruguayo, uno con antecedentes penales, agregó la cartera.

Además fueron incautados dos vehículos (un Suzuki modelo Alto y un furgón marca Nissan) y tres celulares.

Fuentes de la investigación dijeron a El País que Pablo González Correa, con varios antecedentes penales por delitos vinculados al tráfico de droga, iba conduciendo el Suzuki y desde ahí lideraba el camino y alertaba al conductor de la furgoneta si veía algún policía en la ruta.

Quien manejaba la camioneta, un hombre de 55 años y sin antecedentes penales, fue “contratado para llevar la mercadería” a la zona metropolitana, agregó la fuente.

Ambos detenidos declararon ayer ante el fiscal de Flagrancia de 8° Turno, Leandro Morales. Según supo El País, ninguno de los dos detenidos aportó información sobre cómo llegó la droga ni a dónde se dirigía. Ambos negaron conocer ese dato.

El origen de la droga, indicó la fuente consultada por El País, sería de Bolivia o Perú.

“Pablo González Correa es una persona que siempre ha estado vinculada a este tipo de delitos. No es la primera vez que es detenido, estaba purgando una condena en Brasil por narcotráfico y estaba con una transitoria que le habían dado para pasar las fiestas”, indicó la fuente.

Otra fuente de la investigación señaló a El País que González Correa también tenía una requisitoria a nivel nacional tras ser investigado por un delito de homicidio. Uno de los tres celulares incautados en el operativo podría ser clave para la investigación, indicó la fuente. “Uno de ellos (por los detenidos) no quería que le periciaran el teléfono”, comentó el informante.

En el interior de la furgoneta había 12 bolsas. Una vez abiertas, allí se encontró ración, celulares y 398 envoltorios con forma de ladrillo donde estaba la droga, indicó el Ministerio del Interior.

Hoy serán imputados los dos detenidos

Las dos personas que fueron detenidas cuando trasladaban más de 400 kilos de cocaína en un furgón hacia la zona metropolitana serán formalizadas hoy, según indicaron fuentes de la investigación a El País.

Ambos declararon ayer ante el fiscal de Flagrancia de 8° Turno, Leonardo Morales. A partir de hoy la investigación estará a cargo de Ricardo Lackner, fiscal especializado en Delitos Económicos y Complejos de 2° Turno, que se encuentra subrogando a la fiscalía especializada en estupefacientes. Los celulares de los detenidos son claves para la investigación.

Incautación histórica

Entre el 26 y el 27 de diciembre la Fiscalía, la Brigada Antidrogas, la División Inteligencia de la Prefectura y Aduanas realizaron una incautación récord de cocaína: cerca de 6.000 kilos.

Según surge de documentos aduaneros, los contenedores partieron de un establecimiento rural situado en el departamento de Soriano, empresa cuyo titular es Luis Gastón Murialdo, de 45 años.

El sábado 28 de diciembre Murialdo fue imputado por los delitos de almacenamiento y exportación de drogas y deberá cumplir 180 días de prisión preventiva. Su hijo también fue imputado y enfrentará 90 días de prisión por los mismo delitos. Además serán investigados por tenencia de estupefacientes dos peones. Estos cumplirán 60 días de prisión preventiva.

Bandas camuflan y cargan la droga
Incautación de cocaína en el puerto de Montevideo. Foto: Armada Nacional del Uruguay

SOJA

La máxima incautación de cocaína en Uruguay fue cargada en contenedores de soja (alimento animal). También el decomiso de 4.500 kilos en Hamburgo (Alemania), que partió de Uruguay, fue a través de esta modalidad.

ARROZ

Otra de las modalidades que las bandas criminales utilizan es camuflar el producto en arroz. El 20 de noviembre de 2019 un contenedor con 3.000 kilos de cocaína fue atrapado en el puerto de Montevideo. Dentro del contenedor había unas 200 bolsas de arroz de origen paraguayo y en varias de ellas ladrillos de cocaína

BOLSONES

En el caso de la cocaína incautado ayer se usaron bolsones con ración para camuflar la droga y transportarla por tierra.

Logística para el traslado en Uruguay

El volumen de incautaciones de cocaína en Uruguay se explica por el aumento de la producción en Sudamérica, según fuentes policiales consultadas ayer por El País.

A raíz de ese aumento, las organizaciones internacionales que se dedican al narcotráfico intentar sacar la droga y Uruguay, que era una ruta alternativa de tránsito, se fue convirtiendo en un lugar fijo para las bandas criminales.

La droga se produce en Bolivia, Colombia y Perú, explicaron las fuentes, y una vez que el producto está pronto comienzan a introducirla en Brasil, Argentina, Chile y Uruguay.

La cocaína entra a Uruguay a través de organizaciones criminales comandadas por grupos extranjeros. Pero una vez dentro del país, estos necesitan ayuda para poder moverla dentro de un territorio desconocido y ahí es cuando los uruguayos se transforman en un eslabón de la cadena.

Lo que hacen los uruguayos es la logística. Los que entran los grandes cargamentos se apoyan con ciudadanos locales que se hacen cargo del transporte interno”, indicaron las fuentes.

En Uruguay, hay grupos locales que se dedican a la logística y el transporte de la cocaína luego de comprarla en Bolivia. Tienen alguna influencia del exterior. Un grupo la recibe y la vende en Europa.

Las bandas, luego de ese aumento de producción “necesitan llegar con ese producto a los mercados de consumo y tratan de buscar todas las vías posibles para sacar esa cantidad de droga que producen”, indicaron las fuentes.

Antes, ese corazón desde donde se bombea la producción de cocaína tenía arterias que trasladaban el producto hacia Brasil y Argentina. Pero ese aumento de producción hizo que se destapara una nueva arteria: la que conduce a Uruguay.

Muchas veces la droga es arrojada por aeronaves en campos uruguayos y es ahí cuando los uruguayos entran al eslabón de la cadena. En ocasiones recogen esos paquetes que cayeron y buscan la manera de transportar el producto a través de la rutas y llevarlas a la zona metropolitana.

Ese fue el caso de los 416 kilos de cocaína incautados ayer. Dos personas, una con antecedentes en delitos de narcotráfico, se encargaron de poner la droga que tiraron desde una aeronave a una furgoneta y se dirigían hacia la zona metropolitana del país.

En esta ocasión, y tras un trabajo llevado a cabo por la Brigada Antidroga y la División de Inteligencia de la Prefectura (Divin), fueron detenidos antes de que el furgón, donde fue cargada la cocaína, llegara a su destino.

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