RECLAMO

Crímenes de Piedras Blancas: familiares salen a exigir justicia

Niegan que los asesinados estuvieran armados y que integraran bandas.

Reclamo: familiares de Maicol Palumbo y Nicolás Ferreira cortaron ayer el cruce de Instrucciones y Aparicio Saravia para pedir justicia. Foto: El País
Piden justicia: familiares de Maicol Palumbo y Nicolás Ferreira cortaron ayer la calle.
Foto: El País

Familiares de los dos jóvenes asesinados en una cancha de fútbol de la calle Artilleros Orientales, en el barrio Piedras Blancas, cortaron ayer el cruce de Aparicio Saravia e Instrucciones para reclamar justicia. Querían hacer saber que no pertenecían a una banda y que no tenían armas, como dijeron algunos vecinos.

Al lugar concurrió el sociólogo Gustavo Leal del Ministerio del Interior, quien escuchó los planteos de los familiares y coordinó con la Fiscalía para que un grupo de ellos sea recibido en esta jornada.

El incidente mortal ocurrió durante la noche del viernes cuando se disputaba un torneo de fútbol barrial organizado por el Club Veteranos Unidos. A pocos metros de la cancha está la plaza Coronel Felipe Duarte y las escuelas 345 y 225.

El viernes de noche se jugaba una fecha decisiva del campeonato entre El Borro F.C. y el Club Capitán Tula. La cancha estaba llena. Varios de los jugadores llevaron a sus familias, muchos aparecieron junto a sus hijos, según contaron varios espectadores a El País.

A eso de la hora 22:15, cuando hacía un buen rato había comenzado el partido, llegó "gente rara" a la cancha y algunos vecinos, conocedores del ambiente, se metieron en sus casas y pasaron llave. En el campo de juego estaba todo bien, pero en los alrededores el ambiente aparecía tenso, según dijeron.

En cuestión de segundos se desató el tiroteo. Jugadores, hinchas y residentes en el barrio debieron salir corriendo como locos. Desde los cuatro puntos cardinales surgían disparos, de acuerdo a la versión de vecinos y testigos.

Disparos.

La Policía estima que hubo más de 100 disparos en el lugar. Dos personas fallecieron y fueron identificadas por los uniformados como Maicol Palumbo de 21 años y Nicolás Ferreira de 25. Palumbo era peluquero, acababa de ser padre y no tenía antecedentes. Ferreira estuvo en prisión en 2012 por rapiña y estaba esperando para entrar a jugar un partido.

Los fallecidos no estaban armados y habían ido a ver a los equipos que participaban en la competencia. En el momento del ataque las víctimas habían cruzado a un almacén a comprar una bebida gaseosa. Tras el ataque, la banda se retira en un automóvil que es chocado a pocas cuadras, donde suben a otro coche que los esperaba.

"Cuando sale del almacén se bajan cuatro hombres y lo matan", contó a Canal 12 la madre de Maicol, Patricia Palumbo. "Mi hijo tenía un futuro, era padre de una beba de apenas un mes, era un muy trabajador. Si tienen problemas que los arreglen entre ellos, no con gente inocente", resaltó la mujer.

Los delincuentes se fueron, pero luego volvieron con ametralladores y continuaron disparándole a todo el mundo presente, según la crónica de Telemundo.

Víctimas.

El sociólogo Gustavo Leal aclaró a los manifestantes que la Policía no había dado información a la prensa sobre el caso y subrayó que los jóvenes no estaban armados de acuerdo a la información recabada en las pericias de la Policía Científica y los testimonios obtenidos por la Fiscalía.

Fuentes de la investigación dijeron a El País que en el enfrentamiento participaron integrantes de dos bandas. Utilizaron pistolas calibre 9 milímetros con cargadores extendidos y ametralladoras, según dijeron testigos presenciales.

Los tiradores fueron entre cuatro y seis individuos que llegaron en dos automóviles y huyeron al sentir la presencia de las unidades policiales tras disparar sobre los jóvenes inocentes. Un patrullero que circulaba por la zona sintió las detonaciones y se presentó en la cancha. Los efectivos lograron ver la huida de los dos autos, uno blanco y otro negro.

Hasta anoche se desconocía el móvil que llevó a los dos homicidios, la principal hipótesis de los investigadores era que los asesinos llegaron a ajustar cuentas con alguna persona pero se equivocaron de blanco.

El caso está siendo investigado por detectives de la Zona Operacional III de la Policía y en esta jornada el fiscal de Homicidios, Juan Gómez, se hará cargo de ambos asesinatos.

Debido a la hora y fecha en que se concretaron los crímenes, las primeras actuaciones estuvieron a cargo de la Fiscalía de Flagrancia.

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