Policía permitirá "escrache", pero vigilará que no haya desbordes

Familia de Jenifer Mariño manifestará contra el acusado

El "escrache" previsto para mañana ante la casa del conductor brasileño procesado por la muerte de la joven Jenifer Mariño se llevará a cabo un par de días antes de que la Justicia retome el caso. La Policía se comprometió a asegurar el derecho de expresión y mantener el orden público durante esta manifestación, según surgió de la reunión que mantuvo la madre de la joven con el jefe de Policía, Juan Daniel Balbis.

Durante el encuentro, según confiaron luego fuentes policiales a El País, el jerarca policial aseguró a la madre de Jenifer Mariño que la manifestación se podrá llevar a cabo "siempre y cuando se asegure el orden público y se respete los derechos de los terceros".

La Policía dispondrá un discreto operativo de seguridad para vigilar la movilización frente al edificio en Punta del Este donde reside y cumple arresto domiciliario el ciudadano brasileño M.T.C. (30).

En tanto, los familiares de la joven fallecida en el accidente interpusieron una demanda civil mediante la que exigen una reparación de US$ 600.000 contra el conductor brasileño.

De todos modos, la instancia civil difícilmente falle antes que se sustancie el caso en la órbita penal. Las actuaciones se retomarán a partir del 1° de marzo.

Como se informara oportunamente, el trágico accidente ocurrió en la madrugada del 1° de enero pasado en la esquina de las calles 18 y 27 de Punta del Este, cuando chocaron una camioneta Mitsubishi Dakar y una moto que era guiada por Rodolfo Sosa, que llevaba a su novia Jenifer Mariño, como acompañante.

El conductor brasileño presentó 15,9 decigramos de alcohol en su torrente sanguíneo. El 2 de enero fue procesado con prisión por un delito complejo de homicidio culpable. El informe de la Policía Técnica sostuvo que la mecánica del accidente demuestra que la moto se le cruzó a la camioneta, porque circulaba por la calle 18 y cambió de senda, o bien porque el conductor del birrodado no respetó el cartel de "Pare" en la esquina con la calle 27. También se confirmó que los cuerpos de los dos heridos fueron despedidos de forma violenta y no fueron arrastrados por los casi 190 metros que existen en las tres cuadras que separan las esquinas de las calles 27 y 18, lugar del choque, con la de las calles 20 y 23, donde quedó la camioneta Mitsubishi Dakar y la moto incendiadas. El conductor de la moto, semanas antes del accidente, había perdido un ojo en un accidente laboral. Los dos viajaban, e el momento del accidente, sin casco.

La Justicia también indaga al conductor de la moto por su eventual responsabilidad.

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