Una abogada del Ministerio del Interior se negó a continuar representando a un guardia del Centro Nacional de Rehabilitación (CNR) que está siendo indagado por la muerte de un recluso ocurrida bajo extrañas circunstancias el 30 de agosto de 2010, y por la cual fue procesada sin prisión la ex directora del organismo, Diana Noy.
Luego de la última audiencia en la que el policía declaró ante la jueza penal Fanny Canessa y la fiscal adjunta Beatriz Scapusio, la abogada le comunicó al efectivo su decisión de no continuar asesorándolo, en virtud de la existencia de varios elementos en su contra y su posición de negar toda vinculación con el hecho, dijeron fuentes del caso a El País.
La investigación apunta a ubicar a los responsables de la muerte del interno Mauro Bozzatta, de 26 años de edad -que cumplía condena por rapiña- quien en la noche del 30 de agosto de 2010 apareció ahorcado en su celda.
La jueza Canessa y la fiscal Scapusio descartaron la posibilidad de que el recluso se haya suicidado. El guardia a quien la abogada del Ministerio del Interior se negó a seguir defendiendo fue la última persona que vio al interno con vida, ya que fue quien cerró la puerta de la celda.
Sin embargo, el policía -que niega cualquier vinculación con el hecho- no pasó llave a la puerta. La principal hipótesis de investigación es que el guardia cometió esa omisión a pedido de algún recluso que quería terminar con la vida de Bozzatta.
En diciembre de 2010, la jueza Canessa procesó sin prisión a la directora del CNR, Diana Noy, luego de concluir que no tomó las medidas necesarias para preservar la integridad física de Bozzatta. La magistrada confirmó recientemente esa resolución, por lo que ahora el caso pasará a estudio de un tribunal de apelaciones penal, según dijeron las fuentes consultadas.
Actualmente, la familia de Bozzatta tiene en trámite una demanda civil contra el Ministerio del Interior, al que reclama una indemnización de US$ 50.000.