GUSTAVO TRINIDAD
Los 170 efectivos del Cuerpo de Policía de Tránsito se aprestan a retomar sus cometidos originarios que fueron cambiados cuando el 28 de setiembre de 2000 dejaron de tener la potestad de aplicar multas de tránsito.
Ahora, paralelamente a la elevación de un informe al Ministerio del Interior donde se argumentan las razones sobre la necesidad de volver a multar, se están realizando a diario operativos de control en distintos puntos de Montevideo.
Esta acción es fundamentalmente educativa y durante ella se detiene a los conductores que circulan en falta y se les advierte sobre los riesgos y consecuencias que su actitud puede acarrear. Basta acompañar a los policías en esta tarea durante una hora para tomar conciencia de la riesgosa idiosincrasia del conductor uruguayo. Siete de cada diez autos circulan en falta.
Este preocupante 70% de infractores puede explicar el incremento año a año de los números "negros" en las estadísticas. Hay más accidentes, más lesionados y más muertos. En 2003, solamente en Montevideo, se contaron 167 personas muertas. En 2004 hubo 174. De la misma forma en 2003 se registraron 6.129 accidentes que dejaron a 6.792 personas lesionadas, en tanto en 2004 los accidentes fueron 6.405 y 6.916 personas sufrieron lesiones de distinta gravedad. Un dato sobresaliente es que cuatro de cada diez accidentes, el 26%, son protagonizados por conductores profesionales como taxistas, choferes de ómnibus y empresas de transporte de carga. Ante esto efectivos de Policía de Transito vienen organizando charlas educativas con choferes profesionales, teniendo como interlocutores al sindicato de taxis y empresas de ómnibus.
Para el Cuerpo de Radio Patrulla este incremento sostenido de la siniestralidad va directamente ligado a la falta de controles rígidos y la imposibilidad de multar a los infractores. "Es que si no hay castigo para la infracción a una norma esta deja de tener sentido", explicó a El País el comisario a cargo de Policía de Tránsito, Daniel Berrone.
Fuentes del Ministerio del Interior consultadas sobre la posibilidad de que Policía de Transito vuelva a multar, indicaron que si bien el tema está a estudio "es probable que la resolución siga la vía del informe que se presentó y se vuelva a dar autorización para la aplicación de multas", indicaron.
Cabe destacar que a diferencia de los inspectores municipales que reciben un porcentaje de las multas que se aplican, los efectivos de Policía de Tránsito nunca recibieron nada y el dinero recaudado va a Rentas Generales.
VIVEZAS. Sobre las 16 horas del jueves pasado, dos "piquetes" de control se instalaron sobre la avenida General Flores. "Se respeta poco y nada. Cruzar con luz amarilla, adelantar incorrectamente, no usar cinturón, hablar por celular, no respetar el cartel de "Pare", son faltas recurrentes. Aunque también los peatones cometen cantidad de infracciones y cuando un peatón es atropellado muchas veces no tiene la culpa el conductor del vehículo", explica Berrone.
Apenas termina estas palabras puede verse como una mujer con un cochecito de bebé y otro en los brazos cruza corriendo en diagonal General Flores a la altura de Batlle y Ordóñez. Berrone mueve la cabeza ante la imprudencia. Es algo que ve a cada rato. "Tal vez esta generación no la podamos arreglar, por eso damos tanta importancia a la educación. Es un trabajo a futuro pero tenemos la sensación que plantamos para cosechar. Además cuando el niño le hace ver al mayor que está cometiendo una falta, el efecto es que el mayor se avergüenza y sigue el consejo del niño".
A los 20 minutos de instalado el piquete extrañamente empiezan a pasar menos vehículos "No sé qué pasa pero es así; no podemos estar más de media hora en un punto porque parece que de alguna forma se avisan y dejan de pasar", cuenta Berrone, mientas puede verse a varios conductores que al divisar el piquete vienen colocándose de apuro el cinturón de seguridad.
ABSURDOS. Los efectivos de Policía de Tránsito están, en algunos aspectos de su operativa, con las manos atadas. No faltan los casos de conductores en falta que se van riendo luego de las advertencias o que "nos escuchan con un gesto irónico. Saben que no los vamos a multar y se abusan".
En muchos casos el conductor no lleva la libreta de tránsito. "Teóricamente no deberíamos dejarlos transitar pero en estas condiciones ¿qué vamos a hacer?. En otros países son obligados a dejar el auto a un costado de la ruta".
Otro tema es la ausencia de un registro único de conductores a nivel nacional. "Hay veinte tipos diferentes de reglamentaciones en todo el país. Hay casos en que a una persona se la detiene manejando una moto sin casco pero en el departamento donde sacó la libreta no exigen casco, pero el hombre tiene libreta de alcance nacional. Aunque en Montevideo sí se multa; ¿qué se puede hacer con esa persona? ", se preguntó Berrone y la respuesta no parece fácil.
Hace ocho años que el proyecto para unificar estos criterios esta en trámite pero ha sido postergado una y otra vez. Sin embargo la creación de la Comisión Nacional de Seguridad conformada por autoridades, organizaciones no gubernamentales y empresas de transporte, pondrá énfasis en que este proyecto se concrete.
Berrone tiene encima de su escritorio el caso de un conductor detenido cuatro veces en los últimos cuatro años cuyo examen de alcoholemia dio niveles por encima de lo aceptado cada vez. De implantarse el registro único como el de esta persona no podrán volver a hacerse de otra libreta en otro departamento.
Del policía múltiple al especializado
Fue en 1908 cuando las autoridades se dieron cuenta que necesitaban policías que se hicieran cargo del control del tránsito. Las primeras órdenes al respecto son de esa fecha. En 1926 se crea la Sección Tráfico de la Policía y en 1971 pasa a llamarse Cuerpo de Policía de Tránsito.
Aunque desde el 2000 la actividad de este Cuerpo se desvirtuó y tuvieron actividades de represión del delito, para Berrone la apuesta debería ser a la especialización de cada rama de la Policía.
"No creo en el policía múltiple, que investiga un homicidio, dirige el tránsito, atiende un problema familiar y persigue a un rapiñero", dice Berrone.
"Evidentemente en nuestra escuela de vialidad formamos a los funcionarios en materia de tránsito y el trato con las personas. Aunque no lo parezca, la tarea del policía de tránsito es bastante dura en varios aspectos. Solamente como ejemplo, en los operativos de control de tránsito por partidos de fútbol los funcionarios están cinco horas parados sin moverse del lugar, llueva o truene", cuenta Berrone.
Un ejemplo; el chofer del presidente
Tres autos oficiales habían sido observados por circular en faltas como no usar cinturón y hablar por teléfono celular en uno de los controles realizados el pasado jueves en la esquina de General Flores y Bulevar Artigas. Cuando el equipo de El País se retiraba de la nota sobre las 16.30 horas, otro auto oficial emparejó su marcha al vehículo del diario. Manteniendo la regla de los coches oficiales en falta, el chofer iba hablando muy entretenido por celular.
Se trataba del chofer del presidente Tabaré Vázquez que tal parece, la tarea al servicio de dicha jerarquía le deja deslizar alguna que otra falta de tránsito.