FEDERICA NARANCIO
A fines de abril, cuando comenzaron las tareas de poda de árboles en Colonia, varios vecinos e integrantes del Consejo Ejecutivo Honorario de Colonia del Sacramento manifestaron sus inquietudes respecto al tipo de poda que se estaba realizando en árboles históricos de la ciudad, ya que consideraban que era una poda muy "drástica" que alteraría el paisaje de la zona.
Según dijo Andres Masini, secretario de la Comisión Nacional de Patrimonio, la poda se está realizando en plátanos a una altura de 4 o 5 metros. Al ser una altura tan baja, "parecen estar mutilados", argumentó Masini.
Si bien los trabajos de poda de la Intendencia Municipal de Colonia (IMC) no se están efectuando en el Barrio Histórico de la ciudad, sí se está efectuando en la Área Protegida que comprende unas siete cuadras adjuntas al Barrio Histórico. Allí hay plátanos que datan de la década del `40 y que contribuyen a realzar el paisaje de la ciudad. "No nos oponemos a que se realice la poda, pero consideramos que debe ser menos drástica", dijo Masini.
Al parecer, la poda de los plátanos comenzó hace cinco años ya que había muchas personas que tenían problemas respiratorios por la pelusa de estos árboles. La IMC decidió comenzar a podar las ramas que ingresaban a las propiedades. Sin embargo, de acuerdo a Masini, este año fueron asesorados por integrantes de Espacios Públicos de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) y decidieron podar a una altura muy baja. El resultado: los plátanos podados contrastan con los del Barrio Histórico y el paisaje se ha visto alterado.
En una carta que Omar Moreira, presidente del Consejo Ejecutivo Honorario de la Antigua Colonia del Sacramento, envió al intendente de Colonia, dijo que el arbolado de la ciudad es un patrimonio de ésta y que los tratamientos de podas podrían alterar las perspectivas del paisaje urbano. Además, asegura que en los inventarios realizados en el casco histórico y su zona de protección, "se los menciona por lo que representan para la ciudad y su entorno como la gran cúpula verde".
El podado de árboles, de acuerdo a Manuel Esmoris, presidente de la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación, se está haciendo íntegramente en lo que constituye el Área de Protección que fuera acordada con la UNESCO. Van por la Av. General Flores y en las calles 18 de Julio y Rivadavia, desde la calle Ituzaingó hasta el límite oficial del Barrio Histórico. "De acuerdo a los criterios establecidos con la IMC y el Consejo Ejecutivo Honorario, el área tiene una serie de ordenanzas que la regulan en función de su proximidad al área de Patrimonio de la Humanidad", explicó Esmoris. Tales normas incluyen el límite de altura de construcciones a 9 metros , la continuidad del arbolado y los adoquinados. Si bien se realizaron edificios que superaron este límite el arbolado contribuía a igualar el paisaje.