Ante la reducción de servicios de recolección y barrido que aplicó la Intendencia en algunas zonas de Montevideo, el edil del Partido Colorado, Mario Linzo, planteó en la Junta Departamental, la necesidad de bajar el precio del impuesto que pagan los contribuyentes para cubrir esos gastos. Para Linzo, si la Intendencia brinda un servicio menor los vecinos deben pagar tributos más bajos.
Las reestructuras que aplicó la comuna afectaron principalmente a los barrios del Centro y Ciudad Vieja, Prado, Carrasco, Pocitos, Punta Gorda, Malvín y Buceo.
Según el jerarca, en la tasa general municipal (impuesto de puerta) que se paga a la Intendencia, un 25% está destinado a salubridad (recolección y barrido), un 25% a alumbrado, un 25% al mantenimiento y construcción de plazas y el resto para el cumplimiento de resoluciones.
"Si la Intendencia aplicó una reducción del 50% en el servicio que presta el 25% del impuesto que se cobra para mantener la recolección y el barrido también debe bajar a un 12,5% y de esa forma el tributo será más barato. A menos servicio menos pago", comentó.
La propuesta fue presentada ayer al presidente de la Junta, Carlos Varela quién deberá elevarla al municipio.
El edil colorado anunció que la próxima semana propondrá en la comisión de Hacienda convocar al director de Recursos Financieros, Alfredo Asti, para explicar el tema y presentarle la idea.
"La reducción de la recolección incrementó la basura en las calles. Alguien se tiene que hacer responsable no puede ser que siempre sean los vecinos los que paguen los platos rotos", agregó.
MENOS SERVICIO. A partir de hoy la Intendencia reducirá de seis a tres la frecuencia el barrido en el Centro y la Ciudad Vieja en el marco del acuerdo que alcanzó la comuna con la empresa SUR para continuar con el servicio por cuatro meses más.
Según explicaron los directores el lunes pasado en la Junta Departamental, la Intendencia logró reducir un 20% los costos.
Como contrapartida SUR utilizará ocho de los nueve camiones, reducirá la frecuencia del barrido de calles y no despedirá a ningún empleado.
La empresa continuará con el servicio hasta que la compañía ganadora de la licitación, Teyma, conforme el consorcio y pueda hacerse cargo de la recolección de esa zona.
Según las autoridades esto permite reducir un 20% lo que se facturaba el año pasado. Actualmente la IMM paga US$ 19,9 por tonelada a la empresa.
Pese a la disminución de la frecuencia, la comuna evaluó que el servicio quedará cubierto por la baja de la cantidad de residuos que se levanta en Montevideo que disminuyó un 30%.
Pero la reestructura del sector de limpieza comenzó el año pasado en la zona del Prado, Carrasco, Punta Gorda, Malvín y Buceo donde los basureros pasan tres veces por semana en vez de seis. El servicio en estos barrios está a cargo de los trabajadores municipales. En esa instancia la IMM bajó de tres a dos los funcionarios que trabajan en los camiones recolectores. El nuevo plan supone un ahorro de 840 mil dólares, la eliminación de las horas extras, la reducción de la cantidad de camiones y de recorridos barriales y un sistema de sanciones más severo.
Del total del monto que tienen previsto ahorrar las autoridades 400 mil dólares estaban destinados para retribuciones personales.
El nuevo proyecto implica que no ingresará mas personal en esa área que históricamente absorbió el 70% de los funcionarios contratados por Intendencia.