Burlando todos los operativos de vigilancia policial la banda de piromaníacos volvió a actuar en un radio de escasas cuadras y en pocos minutos.
El primer llamado a Bomberos se produjo a la hora 0 y 30 de ayer. Todo comenzó en pleno centro de Melo, concretamente en calle Navarrete al número 531, entre Varela y Castellanos.
En ese lugar se quemaron dos vehículos, un Chevette modelo 80 y en el mismo sitio un camión marca Leyland, que estaba cargado de papeles y cartones para el reciclado, ya que el propietario se dedica a esa tarea. El camión está matriculado en Montevideo y su propietario es el mismo que el del Chevette.
Poco tiempo después, a la hora 3 y 45, Bomberos recibía el segundo llamado que daba cuenta de otro incendio que se producía en Dr. Ferreira 573, entre Wilson Ferreira y Varela.
Al llegar, se encontraron que habían incendiado un Renault, matriculado de Melo, modelo 71. El vehículo no llegó a quemarse totalmente por el rápido accionar de los efectivos.
A las 4:05, Bomberos recibió un tercer llamado. Debieron concurrir a la misma zona, en Dr. Ferreira 356, entre Del Pilar y Eber Da Rosa. Allí otro incendio devoraba un Corcel II año 79, matriculado en Melo.
El inspector José Olivera, coordinador del Comando, no ocultó su preocupación por los hechos que se vienen sucediendo desde hace tres meses, y también por la falta de datos para dar con los responsables.
La situación ha alarmando a la población de la ciudad ante los continuos ataques de este tipo. El hecho de que en otras ocasiones se produjeran varios incendios de forma simultánea en puntos muy distantes dejó en claro que se trata de varias personas que actúan en forma coordinada. Se cree también que los piromaníacos realizan vigilancias antes de elegir a sus víctimas.
Suman ya 21 los vehículos siniestrados en Melo con el mismo procedimiento. Llevan elementos inflamables como por ejemplo nafta y un mechero para que los vehículos comiencen a arder desde abajo y en otros casos, aquellos que tienen sus vidrios bajos, desde las butacas.
Los ataques se repiten prácticamente todas las semanas, y en general se producen sábado y domingo. Este grupo llegó a prender fuego a dos autos de policías y a otro que confundieron con el de un oficial.