PUNTA DEL ESTE
Dos lugares emblemáticos del departamento de Maldonado preocupan por su mal estado de conservación, e incluso por ser un riesgo para quienes los visiten. Las Grutas de Punta Ballena y la Cruz del Pan de Azúcar están en el olvido.
Hoy en dominio privado, las Grutas del Punta Ballena fueron un lugar emblemático de los años sesenta y setenta cuando fueron adecuadas para albergar una discoteca y brindar el servicio de playa a una gran cantidad de clientes.
El lugar, que fue municipal durante décadas, pasó al ámbito privado a partir del juicio ganado por los sucesores del pionero Antonio Lussich a la Intendencia de Maldonado por lo que el extremo sur de Punta Ballena fue devuelto a la referida familia. Entre la porción de tierra devuelta fueron incluidas las Grutas y su zona aledaña.
Por sus características rocosas, el lugar es de muy difícil acceso y el ingreso de agua de mar lo torna aun más riesgoso para quien no conozca las profundidades y los desniveles que allí existen.
Un paso en falso puede provocar graves fracturas y perder pie en la zona donde está el mar. Personas que ingresaron a las Grutas de Punta Ballena aseguraron que vivieron momentos de pánico cuando uno de sus integrantes perdió pie y cayó al mar.
Otros sufrieron heridas como esguinces, lastimaduras y fracturas al caer por las rocas que caracterizan el lugar.
Desde la resolución judicial, el lugar quedó abandonado y la estructura levantada en los años de 1960 y 1970 fue desapareciendo por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento.
Sin embargo, el lugar, pese a ser privado, continúa siendo visitado por decenas de personas todos los días que ingresan a toda hora sin conocer los riesgos que allí existen.
"Es privado. De todas maneras estamos reponiendo los carteles de advertencia para las personas que llegan para recorrer el lugar. Por enésima vez colocamos cada cartel que cuesta más de $ 6.000. Sin embargo, los arrancan. Lo que nos obliga a reponerlos aunque no nos compete por ser un predio privado. Igual los reponemos", dijo la directora general de Higiene de la Intendencia de Maldonado, Mary Araújo.
"Estamos hartos de reponer los carteles. La gente los saca y se mete pese a los riesgos que allí existen. Se caen, se doblan los tobillos o sufren alguna herida más grave", agregó la funcionaria departamental.
LA CRUZ. El estado de la Cruz levantada en la cima del cerro Pan de Azúcar también preocupa a autoridades y vecinos.
La estructura de 35 metros de altura fue construida en el año 1933 a partir de la propuesta del cura Engel Walter.
La inmensa Cruz fue diseñada por el escultor Zorrilla de San Martín y viene aguantando estoicamente el paso del tiempo y los avatares meteorológicos sin recibir el mínimo mantenimiento.
Durante todo el año y aun más en temporada de verano, la subida al cerro Pan de Azúcar y luego el ingreso a la Cruz es un paseo elegido por miles de personas.
Cada día cientos de personas trepan los senderos del cerro, desde la estación de recría ubicada sobre la ruta 37, que une a las ciudades de Pan de Azúcar y Piriápolis.
Desde la Junta de Maldonado diversos ediles han denunciado en los últimos 10 años el riesgo que constituye la falta de mantenimiento del emblemático monumento.