Óptico preso por matar a asaltante recusó al fiscal

Alega que actúa con "parcialidad" y "prejuzgamiento"

La defensa del óptico Juan Mariño, procesado con prisión el pasado 5 de abril acusado por el homicidio de un joven de 20 años que intentó robarlo en enero de 2009, recusó al fiscal que interviene en el caso y prevé presentar una denuncia administrativa ante la Fiscalía de Corte.

Mariño, de 58 años de edad, quien está actualmente recluido en Cárcel Central, fue procesado por el Tribunal de Apelaciones Penal de 2° Turno, que le imputó un delito de "homicidio complejo".

En mayo de 2010, la jueza Fanny Canessa archivó el expediente al considerar que Mariño actuó en su defensa. Sin embargo, el fiscal Ariel Cancela apeló y así fue que el Tribunal de Apelaciones Penal de 2° Turno le dio la razón y ordenó el enjuiciamiento con prisión del óptico.

La abogada de Mariño, Claudia Amoedo, pidió su libertad. El fiscal Cancela se pronunció en contra alegando que no puede ser excarcelado porque es casi un hecho que la sentencia en su contra implicará una pena superior a los dos años de prisión.

"El fiscal incurrió en una clara actitud de parcialidad y prejuzgamiento, porque al emitir su pronunciamiento contrario a la liberación, ya adelantó que pedirá pena de penitenciaría aún cuando todavía no se diligenciaron varias pruebas pedidas por nosotros", dijo Amoedo.

La abogada, que la semana pasada recusó al fiscal Cancela, indicó a El País que si la jueza Canessa acepta la recusación, otro representante del Ministerio Público asumirá competencia en el caso.

Por otro lado, Amoedo señaló que Cancela incurrió en otra irregularidad porque en el marco de la investigación que busca aclarar el intento de robo que fue víctima su cliente, pidió, entre otras pruebas, que se incorporen los antecedentes judiciales de los indagados. "Ese pedido, en el marco de un presumario, es manifiestamente ilegal", aseguró la abogada.

Por todo ello, Amoedo anunció que prevé presentar una denuncia administrativa contra Cancela en la Fiscalía de Corte, con el objetivo de que se inicie una investigación interna para evaluar su actuación en la causa.

EL HECHO. El 16 de enero de 2009 Mariño salió del gimnasio, sobre las 23 horas. Caminaba en dirección a su casa por Joaquín Suárez y Evaristo Ciganda cuando se le acercaron tres individuos que lo amenazaron con un cuchillo para robarle.

Mariño sacó de su riñonera un revólver calibre 357 Magnum. Disparó e hirió a Fabián Juárez, de 20 años, y a uno de sus cómplices. El joven falleció poco después al ingresar al Hospital Filtro.

En forma inmediata, Mariño se entregó en la seccional 6ª, adonde concurrió con el arma que había utilizado y también presentó el permiso que tenía para su porte.

El joven fallecido intentó asaltar a Mariño junto a otros dos jóvenes, quienes todavía están siendo investigados por la jueza Canessa.

Según el fallo del Tribunal de Apelaciones Penal de 2° Turno, los cómplices de Juárez mintieron sobre el motivo que originó los disparos del óptico, así como Mariño mintió en cuanto a la amenaza de la que dijo haber sido objeto con un cuchillo.

Según la reconstrucción del hecho, Mariño "los ejecuta y certeramente, porque se trata de un sujeto acostumbrado al manejo de armas, con práctica de tiro, por más que quiera quitarle entidad a tal práctica", dice la resolución.

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