La oposición criticó a la administración de la intendenta Ana Olivera (PCU) de realizar un aumento salarial "encubierto" para 4.150 municipales en los próximos cuatro años con la aplicación del Compromiso de Gestión. En tanto, el oficialismo destacó que se trata de eliminar iniquidades salariales y de mejorar la calidad de los servicios de la IMM.
El edil colorado Flavio Beltrán (Foro Batllista) señaló a El País que las bonificaciones que otorgará la comuna para el 50% de los 8.386 trabajadores a partir del año que viene, y hasta el final de este período de gobierno, "son un aumento encubierto vestido de productividad" .
Según Beltrán, la comuna carece de mecanismos para medir con precisión los objetivos y las metas. "Ello refleja el caos salarial que existe en la Intendencia capitalina. El dinero que se recaudó por las refinanciaciones se volcará a los sueldos de empleados municipales", indicó Beltrán.
Por su parte, el edil de Alianza Nacional Álvaro Viviano indicó que la Intendencia "no puede tirar dinero por tirar. Cualquier compensación por rendimiento tiene que ser medida con claros indicadores de gestión que redunden en beneficios" para la población. "No estoy de acuerdo de que se pague más salario por la misma función. Tiene que haber un rediseño de la administración municipal que asegure una mejor calidad de los servicios y después pensar en las bonificaciones" a los trabajadores, expresó Viviano.
El edil oficialista Óscar Curutchet (Asamblea Uruguay) negó que los Compromisos de Gestión que pretende aplicar la IMM en este período sean aumentos salariales "encubiertos".
"El programa pretende comprometer a los funcionarios por áreas y actividad a que mejoren la calidad del servicio brindado a la población", dijo. Añadió que además busca eliminar las iniquidades salariales que hoy afectan al 50% de los municipales.
"Estos no cobran ninguna compensación extraordinaria por servicios o tareas realizadas", sostuvo.
Según Curutchet, estos compromisos de gestión también se aplican en el gobierno central.