La autopsia realizada al cuerpo de Candela Rodríguez, la niña argentina de 11 años que estuvo nueve días desaparecida y que fue encontrada ayer asesinada, tras una gran campaña mediática, determinó que la menor murió por asfixia.
Según informa Infobae.com el cuerpo de la niña no presentaba "signos de violencia corporal" ni "signos de violencia sexual".
Otros de los datos que arrojó la autopsia es que Candela fue asesinada hace 36 o 48 horas. Es decir, "entre el lunes desde las 20.30 al martes a las 8.30", precisaron las fuentes vinculadas a la investigación a Infobae.com.
Mientras tanto, esta mañana, familiares y amigos realizan el velatorio en la zona bonoarense de Hurlingham.
Por su parte, los padres de Candela fueron trasladados a la Fiscalía para declarar por el llamado extorsivo que recibieron días atrás.
Además, la Policía realiza operativos en varios puntos de la zona para identificar el lugar donde se mantuvo secuestrada a la menor de edad y según informan los medios argentinos se habría identificado el auto de uno de los asesinos.
EL CASO. El lunes 22 de agosto, a las 15.30, Candela se despidió de su mamá y salió de su casa. Sus compañeras scouts la esperaban en la esquina.
Al salir de su casa dobló a la derecha y cruzó una vivienda con rejas negras, un negocio de tartas, otra casa y llegó a la rotisería de la esquina. Son unos 20 metros los que separan el inmueble en el que vive Candela del lugar donde su familia asegura que desapareció.
Con la participación de artistas y deportistas se llevó a cabo el martes una cruzada telefónica. Tras esta convocatoria y en las primeras dos horas de la actividad, la red solidaria recibió la misma cantidad de llamados sobre Candela que los que recibe en un mes: 200.
Unos 1.600 policías participaron de intensos rastrillajes y catearon unas 800 viviendas en las cercanías de la casa de la pequeña.