"Lo único permanente arriba de esta tierra es el cambio", afirmó ayer el presidente electo José Mujica para argumentar su propuesta de reforma del Estado.
En su audición radial y tras una larga introducción con duras críticas al sistema neoliberal que "tuvo su auge" en los años noventa, Mujica se refirió a la reforma y a los obstáculos que habrá que sortear para implementarla.
"Toda política de cambio empieza por chocar con un instinto conservador que humanamente nos aparece siempre ante la incertidumbre", señaló y agregó que al hablar de "alguna reforma del Estado", hay gente "que piensa que va a perder privilegios, y otra gente piensa que en definitiva más vale no arriesgar y mejor luchar por el status quo". En ese momento se refirió a lo permanente del cambio. "El agua que tu conociste y la ves pasar ya no las volver a ver. Porque la vida es esto y por lo tanto, la necesidad del cambio, debe ser cultivada colectivamente sin miedo", dijo.
Mujica, en cambio, se refirió con dureza a las reformas originadas por el neoliberalismo que, dijo, está "despojado de las premisas básicas, morales y éticas del viejo liberalismo".
Dijo durante el auge de estas políticas se emprendieron "muchas reformas, muchas de las cuales tuvieron diversa suerte. Se hicieron reformas en las estructuras de los estados y en la propiedad de los estados. Se vendieron y se privatizaron muchas cosas", señaló y agregó que así se "desmontaron muchas cosas con razón", pero que también se originaron "verdaderos disparates".
Mujica apostó a recuperar "la confianza de la gente".