DIEGO FERREIRA / PABLO MELGAR
En la interna del Partido Comunista se gesta una movida para desplazar a Juan Castillo del cargo de coordinador del Pit-Cnt. Marcelo Abdala, sindicalista comunista del sector metalúrgico, es el nombre que se maneja para sustituto.
En los pasillos de la central obrera es un secreto a voces que la línea más combativa del Partido Comunista (PCU) busca desplazar de la coordinación del Pit-Cnt a Juan Castillo, tras el XI Congreso de la central a realizarse entre el 6 y 8 de octubre. El planteo apuntaría a ubicar en la cúpula del Pit-Cnt a un dirigente con una visión más crítica del gobierno que la de Castillo, alineado a la corriente comunista afín a la administración Mujica que lidera la exministra Marina Arismendi.
Pedro Balbi, el dirigente de Federación de Profesores (Fenapes) que controla el ala sindical comunista, promueve como sustituto de Castillo al secretario general del sindicato metalúrgico (Untmra), Marcelo Abdala. La movida también apunta a impulsar a otros dirigentes del "riñón" del PCU, como Gabriel Molina (Sutel) y Alejandro Acosta (Uaoegas).
El sindicato liderado por Abdala ha concretado en el último año una serie de movilizaciones a gran escala que incluyeron ocupaciones masivas a las fábricas metalúrgicas.
Consultado por El País sobre un posible cambio en la coordinación del Pit-Cnt, Castillo prefirió no hacer declaraciones. No obstante, en su entorno se maneja que el sindicalista evaluará "dar un paso al costado para no darles el gusto" a quienes piden su salida de la coordinación en caso que alguna corriente o el propio PCU oficialicen un planteo en esa dirección.
Castillo ha manejado en distintas ocasiones la posibilidad de presentar renuncia al cargo de coordinador del Pit-Cnt.
Además de Castillo, la central sindical tiene otros dos coordinadores: Fernando Pereira (Articulación) y Edgardo Oyenart (PVP).
En 2007, Castillo presentó su dimisión tras recibir una votación negativa en su sindicato de portuarios (Suanp). Finalmente, el apoyo del Comité Central del Suanp hizo que desistiera.
Hasta ahora no se ha realizado ningún planteo concreto para desplazar a Castillo de la coordinación, ni por parte de las corrientes sindicales ni de los gremios en forma particular, informaron fuentes de la orgánica del PCU.
Las versiones de cambio en la coordinación llegan a dos semanas del XI Congreso, donde se definirán las autoridades y la línea programática del Pit-Cnt. En un momento de definiciones, las corrientes entre sí y en su interna incrementan el "pasaje de facturas" por efecto de la competencia por los espacios de poder.
Cambios. El nombre de Abdala como sustituto de Castillo no es casual. El dirigente metalúrgico es uno de los referentes del frente sindical comunista.
Su peso es tal que incluso fue parte de la estrategia que le permitió al PCU imponerse en las elecciones del sindicato de la construcción (Sunca). Abdala ocupó el simbólico último lugar de la lista 658.
Esa señal reforzó la idea del PCU de alentar la fusión entre la Untmra y el Sunca con el objetivo de crear la Federación de la Industria, que por sus dimensiones pasaría a ser el sindicato más poderoso de la actividad privada.
Los detractores de Abdala recuerdan que se distanció un tiempo del PCU y apoyó a Articulación (corriente afín al gobierno).
El ala sindical comunista, controlada por dirigentes cercanos al secretario general, el senador Eduardo Lorier, acordó en una regla no escrita que sus representantes para el próximo Secretariado del Pit-Cnt sean "del riñón" del PCU, por lo que deberán "tener el carné al día", confiaron fuentes sindicales. Además, decidieron que sus acciones serán "seguidas con lupa", como forma de asegurar que acompañen las definiciones de la dirección política del Partido Comunista.
Castillo y el también comunista Jorge Bermúdez, secretario general del sindicato de la salud privada (FUS), fueron sometidos a la Comisión de Control del PCU, un tribunal conformado por referentes partidarios que se dedica a analizar los dichos y acciones de los militantes que están bajo el mando del Comité Central.
La situación de Castillo y Bermúdez responde a sus notorias diferencias con resoluciones orgánicas del PCU. Así, Castillo respaldó la aprobación de la ley de Participación Público-Privada (PPP), contrariamente a la definición del PCU y del senador Lorier.
Además, al coordinador del Pit-Cnt le "cobran" el preacuerdo sobre la modificación de la ley de Negociación Colectiva alcanzado con los empresarios y el gobierno en ocasión de la asamblea anual de OIT, realizada en Ginebra en junio pasado.
El Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt no ratificó ese preacuerdo y Castillo quedó en falsa escuadra frente al gobierno, los empresarios y el expresidente Tabaré Vázquez que actuó co-mo mediador.
En ese entonces desde Montevideo, el sindicalista de la bebida Richard Read se impuso en el Secretariado frustrando el preacuerdo.
El último encontronazo surgió por el cuestionamiento de Read al rol de los coordinadores. Castillo interpretó esto co-mo un ataque personal de Read. Al final, Castillo se impuso en el Secretariado Ejecutivo, que terminó apoyando la continuidad del rol de coordinador para el XI Congreso.
El MPP pretende cargos en el Pit
Los dirigentes sindicales del Movimiento de Participación Popular (MPP), el sector del presidente José Mujica, ven una oportunidad en el próximo congreso del Pit-Cnt para hacerse de uno de los tres cargos de coordinador, en particular el que detenta Edgardo Oyenart del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP).
Apuestan a alcanzar los votos necesarios para convertirse en una "cuña" entre Articulación y el PCU, según fuentes del MPP. "No queremos ser el furgón de cola de nadie", afirmaron.
A diferencia de otros congresos, en este se maneja la posibilidad de que haya puja electoral, se trata de la única instancia con voto secreto en la dinámica de la central.
La ocasión se prestaría para que los delegados de base se desmarquen de las corrientes de opinión y pierdan poder de maniobra y el resultado final de la elección se torne imprevisible.
Por eso el MPP ya está negociando votos con dirigentes y sindicatos. La agrupación oficialista está cumpliendo el mandato de su congreso de diciembre de 2010, que ordenó "fortalecer" su frente sindical.
En los hechos el MPP no controla ningún sindicato y su potencia electoral en la interna del Pit-Cnt es escasa. Sin embargo, podría alcanzar una alianza con sindicatos que no están atados a las corrientes y formar la minoría mayor que les otorgaría la coordinación.
En la vereda de enfrente y compitiendo por el mismo espacio están las agrupaciones radicales que están en contra del resto de las corrientes. Ese sector es potente en COFE (administración central), Fenapes (Secundaria) y Adeom (Intendencia de Montevideo), entre otros.