MINAS | FERNANDO BONHOMME
El molino de viento colocado sobre el Cerro del Mástil, dentro del complejo de vacaciones de UTE y Antel, en Minas, tiene una capacidad máxima de generación de 150 kW y su puesta en funcionamiento obedece a una política de eficiencia energética, propuesta por el parque desde el año 2005, para mejorar el uso de energía eléctrica y bajar costos sin reprimir los servicios que se ofrecen a los turistas.
Aunque el aerogenerador no trabajará la mayor parte del tiempo usando todo su potencial (depende de la intensidad de los vientos), alimentará de energía eléctrica a 60 habitaciones completas dentro del hotel.
El aerogenerador de origen danés costó US$ 300.000, informó el ingeniero Jorge Dosil, responsable de la instalación. El dispositivo había sido colocado originalmente por la Facultad de Ingeniería en la Sierra de los Caracoles como experiencia piloto de generación de energía eléctrica con recurso eólico. El proyecto fue patrocinado por la UTE y el BID y ahora dejó paso en esa locación al nuevo parque eólico que se está desarrollando en esa sierra.
Con el rápido desarrollo que ha tenido la generación de energía eólica en el mundo, este tipo de aerogeneradores ha sido suplantado por otros mucho más potentes.
Por ese motivo UTE decidió instalarlo en el Parque de Vacaciones, como parte de la política para diversificar la matriz energética del propio parque, obtener una ecuación económica sustentable, amigable con el medio ambiente, representando un atractivo más para los turistas y una forma de divulgación de esta moderna forma de generar energía eléctrica. Luego de su puesta a punto, el molino de viento tiene una vida útil de 15 a 20 años más.
El Parque de Vacaciones ha encarado además otros proyectos de eficiencia energética como la calefacción de las piscinas cerradas mediante paneles solares y el cambio a biomasa en las calderas generadoras de vapor.