Bruselas - Microsoft notificó hoy a la Comisión Europea (CE) que acepta sus principales condiciones técnicas para la versión de Windows desprovista del reproductor multimedia Media Player que el gigante de la informática debe comercializar en la UE, informó a EFE el portavoz de la empresa, Tom Brookes.
Por su parte, la CE confirmó en un comunicado que recibió una carta de Microsoft relativa a las cuestiones técnicas de la nueva versión de Windows, aunque declinó comentarla dada la necesidad de examinar en profundidad su contenido.
La distribución en Europa de esta versión reducida del sistema operativo es una de las exigencias que Bruselas impuso a Microsoft en marzo de 2004, con vistas a adecuar las prácticas de la multinacional a la legislación europea de competencia.
La CE pretende así incentivar la libre elección del usuario entre Media Player y los reproductores de imagen y sonido de otros fabricantes de software como RealNetwork o Apple.
Microsoft anunció ayer, lunes, que aceptaba la denominación comercial para la nueva versión sugerida por la Comisión, Windows XP Edition N , después de que ésta hubiera rechazado los nueve nombres propuestos previamente por la empresa.
La compañía de Bill Gates comunicó hoy que también asumirá otras condiciones de la CE como ciertos cambios técnicos en el registro de características de la nueva versión.
También retirará del envoltorio y de ciertos documentos los mensajes que indican al consumidor que algunos productos no funcionan sin Media Player.
Asimismo, ha convenido en crear un paquete específico de software que el usuario podrá utilizar para reemplazar ciertos archivos en Windows ligados a Media Player, cuya ausencia podría deteriorar el funcionamiento de la versión reducida del sistema operativo.
"Aún quedan un par de detalles por definir. Pero estas son las principales condiciones pedidas por la Comisión", afirmó Brookes.
La distribución de la versión de Windows sin Media Player es una de las dos exigencias realizada por la Comisión a Microsoft.
La segunda obliga a la compañía a conceder a otros fabricantes de software los datos de programación pertinentes para que sus productos para servidores de redes informáticas sean compatibles con Windows.
Tras haber consultado a los operadores rivales de Microsoft, la CE considera que las condiciones ofrecidas por la empresa para compartir estos datos no son aceptables y le ha amenazado con imponerle una multa de hasta el 5 por ciento de su facturación diaria si no asume un régimen más flexible en un plazo razonable.
La decisión de marzo ya impuso a Microsoft una sanción de 497 millones de euros por prácticas monopolísticas.
La compañía ha abonado la multa en una cuenta bloqueada hasta que el Tribunal de Justicia de la UE dirima el recurso que la empresa de Bill Gates ha presentado contra el conjunto de la decisión comunitaria.
EFE