Efectivos de la Seccional 19a. lograron la captura de un menor que participó junto a otros dos en la rapiña que terminó con la vida de un joven comerciante en el barrio Casabó, la noche del pasado domingo.
En tanto efectivos de la División Homicidios buscan a los otros menores entre los que estaría el joven que disparó sobre Luis Carlos Barreto Rodríguez de 27 años casado y padre de dos niños, cuando se resistió a que le llevaran la caja registradora de su comercio.
El menor de iniciales R.A.B. de 17 años fue detenido en una finca luego que los policías tuvieran información acerca de su paradero. R.A.B. negó en el interrogatorio haber disparado el arma y declaró que solo ofició de "campana" durante el atraco ocurrido en un almacén de la calle 17 metros solar 19. En el día de ayer declaró ante el Juez de Menores y hoy volverá ser conducido a su despacho.
HOMICIDIO. Eran cerca de las 21 horas cuando dos menores entraron al almacén que atendía Barreto. Uno de ellos extrajo un arma y le exigió el dinero al comerciante. Barreto entregó todo el dinero efectivo que poseía, $ 700. Sin embargo los jóvenes rapiñeros no se conformaron con el botín y comenzaron a tomar mercaderías y cuando intentaron llevarse la caja registradora Barreto trató de evitarlo, momentos en que uno de lo menores disparó sobre el comerciante hiriéndolo en el abdomen. Mientras los menores se daban a la fuga, Barreto caía sobre una vitrina del comercio. A las 4.30 de la madrugada el comerciante fallecía en el CTI del Hospital Maciel.
La policía allanó en las primeras horas de la mañana varias fincas de la zona pero sin resultados en aquel momento. Ahora los investigadores estiman que la captura de los otros dos menores se cumplirá a la brevedad, ya que están plenamente identificados.
DENUNCIA. Varios familiares y vecinos de Barreto expresaron a El País que estudian radicar una denuncia por omisión de asistencia a la emergencia móvil que llegó a atender al comerciante.
Según los vecinos los profesionales no quisieron tocar al herido hasta que llegara la policía, cosa que ocurrió sesenta minutos más tarde, según testimonio de vecinos y familiares.
La ambulancia no venía para el comercio y había sido detenida por los familiares en la calle Continuación Burdeos. "Primero no querían entrar por miedo, después no querían tocarlo hasta que llegara la policía. Nosotros mismos en la desesperación tuvimos que cargarlo en la camilla. Creemos que si lo hubieran trasladado de inmediato Luis se podría haber salvado. Estamos estudiando la posibilidad de radicar una denuncia por omisión de asistencia", dijo en la oportunidad César Eduardo, un pariente de la víctima.