Samarra (Irak) - En una de las jornadas más sangrientas desde la invasión de Irak, unas 100 personas murieron hoy en una operación lanzada por el ejército estadounidense y las fuerzas iraquíes para recuperar la ciudad sunita de Samarra (norte de Irak).
Las cifras de víctimas varían según las fuentes. Mientras un portavoz estadounidense habló de "109 rebeldes" y un soldado estadounidense muertos, un médico del hospital local, Jaled Ahmad, señaló 90 muertos y 180 heridos, sin precisar si se trataba de civiles o de combatientes.
Al menos 37 guerrilleros iraquíes fueron capturados por las fuerzas estadounidenses, en el llamado "triángulo sunnita". El anuncio fue hecho en rueda de prensa por Kassim Daoud, consejero para la seguridad nacional del gobierno del premier provisorio Iyad Allawi.
Unos 2.500 soldados estadounidenses y 1.000 hombres del ejército iraquí y de la Guardia Nacional invadieron Samarra (125 km al norte de Bagdad), después del fracaso hace una semana de las negociaciones para una entrada pacífica en la ciudad, según los estadounidenses.
"En respuesta a repetidos ataques de las fuerzas antiiraquíes, las fuerzas de seguridad iraquíes y la Fuerza Multinacional tomaron el control de los edificios del gobierno y de la policía en Samarra temprano esta mañana para apoyar al gobierno interino de Irak y al pueblo de Samarra", anunció un comunicado castrense.
Según un corresponsal de la AFP, los combates continuaban a primera hora de la tarde entre las fuerzas estadounidenses y rebeldes armados con kalashnikovs y lanzamisiles. En las mezquitas, algunos imames llamaban a la yihad (guerra santa).
Un conductor de ambulancia, Ahmed Yassin, afirmó que los soldados estadounidenses le impidieron varias veces evacuar a las víctimas en el barrio al Qasidiya, en el noreste de la ciudad.
Por otra parte, un portavoz del ejército norteamericano dijo haber liberado a un rehén turco en la ciudad precisando que éste había sido "evacuado a una base de la Fuerza Multinacional".
Varios turcos fueron secuestrados en Irak y muchos fueron liberados después de que sus empleadores se comprometieron a cesar sus actividades en Irak.
La ofensiva en Samarra se produce después de las declaraciones del viceministro encargado de la Seguridad Nacional, Barham Saleh, quien afirmó el jueves que el gobierno tenía la intención de recuperar el control de las ciudades rebeldes antes de fines de noviembre.
En el barrio bagdadí de Al Amel, decenas de familias organizaron funerales para los 34 niños que perdieron la vida la víspera en un doble atentado suicida con coches bomba.
"Pregunto a la resistencia: ¿Quiere la yihad (guerra santa) matar niños?", dijo Abu Ahmad Abdel Karim, cuyo hijo de 11 años, gravemente herido, se encuentra ingresado en una unidad de cuidados intensivos.
El grupo del islamista Abu Musab al Zarqaui reivindicó este atentado suicida y otro llevado a cabo el jueves al oeste de Bagdad.
El gobierno iraquí condenó enérgicamente estos atentados, estimando que el asesinato de 34 niños "llevaba muy lejos los límites de la barbarie". Ocho adultos murieron igualmente en el atentado, según el ministerio de Salud.
Siempre en la capital, nueve milicianos chiítas y tres civiles murieron de madrugada en enfrentamientos con el ejército estadounidense en el barrio chiíta de Ciudad Sadr de Bagdad, indicaron la milicia del jefe radical chiíta Moqtada Sadr y una fuente médica.
Los enfrentamientos, que duraron tres horas, opusieron a milicianos y a un convoy estadounidense que entró en una de las arterias de este humilde barrio, según la fuente de la milicia conocida como el Ejército de Mehdi.
El ejército estadounidense habló de algunos "incidentes" durante la noche, pero sin mencionar víctimas.
Por último, cuatro policías iraquíes y cuatro miembros de tribus murieron la noche del jueves cuando las fuerzas del orden trataron de separar a dos tribus que combatían cerca de Basora, indicó este viernes la policía de esta ciudad del sur de Irak.
AFP