Faluya (Irak) - Aviones y helicópteros artillados estadounidenses dispararon hoy sus ametralladoras, cohetes y cañones contra insurgentes en la sitiada ciudad de Faluya, y el comandante de la infantería de marina advirtió que la frágil tregua no durará mucho más.
La muerte de otros cuatro marines situó en 87 el número de bajas mortales estadounidenses, más que en cualquier otro mes desde que comenzó la ocupación.
En el sur, 2.500 soldados estadounidenses tienen cercada la ciudad de Nayaf, en preparación a un posible asalto para capturar al clérigo chií integrista Muqtada al-Sadr. Un asalto contra esa urbe seguramente indignará a la mayoría chií, que salvo los milicianos de al-Sadr, no ha sido hostil hasta ahora a la tropa norteamericana.
Los clérigos y políticos iraquíes negociaron con al-Sadr para que deponga su actitud y evite un ataque estadounidense, pero el clérigo exige se retiren de todas las ciudades iraquíes.
Rusia anunció el miércoles que empezará a retirar a sus especialistas de Irak esta semana a la luz del deterioro de la seguridad y el secuestro de 22 extranjeros.
Funcionarios estadounidenses y la empresa norteamericana Halliburton intentan determinar si cuatro cadáveres descubiertos en una fosa junto a una carretera y al parecer mutilados pertenecen a siete estadounidenses que desaparecieron cuando su convoy fue atacado el viernes en las afueras de Bagdad. Uno de los siete, Thomas Hamill, fue secuestrado y sus captores amenazaron con matarlo.
El presidente George W. Bush dijo que está dispuesto a enviar más soldados a Irak y dijo al mando militar que se prepare para utilizar "fuerza decisiva".
"Nuestra tarea quizá se torne más difícil antes de que podamos concluirla", dijo Bush. "Nadie puede pronosticar todos los peligros que se avecinan o los costos que acarrearán. Empero, en este conflicto no existe otra alternativa que una acción decisiva".
En lo que va de mes han muerto 880 iraquíes, entre ellos más de 600 en Faluya en su mayor parte civiles, según el director del hospital municipal.
"No creo que esta tregua vaya a durar mucho", dijo el mayor general James N. Mattis, comandante de la Primera División de la infantería de marina. "Es difícil tener una tregua cuando se mueven contra nosotros, y nos disparan. Intentamos mantener la tregua, pero el enemigo no la respeta".
AP