SANTA MARIA - La maratón judicial que terminó el lunes con Michael Jackson absuelto se caracterizó por revelaciones y momentos tan estrafalarios como el propio personaje que la protagonizaba.
Durante las 14 semanas de declaraciones, los 12 miembros del jurado se enteraron de que uno de los socios de Jackson lo llamaba Arnold, y que éste a su vez llamaba "papas fritas" al dinero.
Los cuatro hombres y ocho mujeres del jurado también escucharon que el cantante, que públicamente habla con un tono agudo y nasal, en privado usa una voz mucho más grave cuando se enoja.
Por el testimonio de una azafata se supo que al acusado -supuestamente vegetariano- le gusta desayunar, almorzar y cenar pollo frito de la cadena Kentucky Fried Chicken.
Además, Jackson cuenta en una entrevista grabada en video que pensaba dar una fiesta de animales famosos para Bubbles, su mascota chimpancé que lo acompaña desde hace tiempo.
El cantante contó que entre los invitados estarían la mona Chita, la perra Lassie y Benji, otro perro-héroe de la pantalla.
"Muchos de ellos todavía viven", dijo Jackson, subrayando que poca gente lo sabía.
El cantante pop también contó que Bubbles lo ayudaba a limpiar su habitación y usaba el inodoro de su dormitorio en suite.
Pero ex mucamas de Jackson que testificaron en el juicio dijeron que el chimpancé tenía el desafortunado hábito de sacarse los pañales y defecar en el cuarto, arrojando sus excrementos contra las paredes. A Bubbles también le gustaba ir a la cama de Jackson, dijo un testigo.
En el juicio también se habló del león del zoológico privado de Neverland, la finca de Jackson a pocos km del juzgado de Santa María.
Un testigo admitió que durante una visita al rancho siendo niño, él y Jackson habían tirado piedras a la jaula del león.
Los abogados de la acusación y de la defensa discutieron sobre si lo que se había tirado eran cascotes o solo piedritas, y si le habían apuntado al león o solo a la jaula.
El jurado también supo que a Jackson le gustaba componer trepado a su árbol preferido, mientras abajo los elefantes y los camellos paseaban y los niños se peleaban, hacían guerra de comida, chocaban los carritos de golf y corrían como enajenados.
Fotografías y videos de Neverland dejaron en evidencia los raros gustos del cantante en materia de decoración: desde pequeñas muñecas vestidas como esclavas sexuales hasta enormes estatuas de héroes de las historietas.
Su biblioteca parece ser igual de ecléctica: desde literatura clásica francesa hasta revistas pornográficas como "Mujeres de más de 50" y "Plumpers" ("Regordetas").
Mientras, la emotiva madre del joven acusador sorprendió a la sala cuando dijo que Jackson había planificado hacer desaparecer a su hijo en un globo aerostático.
Varios comediantes famosos estuvieron entre los 140 testigos que subieron al estrado, y el propio juez Rodney Melville intentó ser gracioso.
En una ocasión, después de una sesión particularmente extenuante, el juez le dijo a los abogados: "Creo que entre los comediantes y los abogados, me gustan más los comediantes".
Unas horas después de que Jay Leno -cómico que se burló repetidamente de Jackson en la televisión- testificara en el juicio, su programa pasó un video trucado en el que aparece robándose el martillo del juez al salir de la corte.
Cuando Melville entró al juzgado al día siguiente, miró alrededor con fingida sorpresa y preguntó en voz alta si alguien había visto su martillo, haciendo reír al jurado a carcajadas.
AFP