RAÚL MERNIES
"Un asesino serial de la salud puede ser cualquier empleado del sistema, que usa su cargo para asesinar al menos dos pacientes en dos hechos separados, con la capacidad psicológica de cometer más asesinatos. Habitualmente matan más de dos personas".
Este párrafo es parte de un informe realizado por especialistas uruguayos y presentado en Buenos Aires en noviembre de 2011, y su contenido es escalofriantemente premonitorio.
El estudio, denominado "Jugando a ser Dios. Los asesinos en la salud", realizado por el especialista Agustín Romano, describe muchos de los parámetros de comportamiento de este tipo de criminales, que coinciden con los que se conocieron de Acevedo y Pereira.
En tanto, el psicólogo y excomisario Robert Parrado no duda en afirmar que "estamos en presencia de los más grandes asesinos seriales de la historia del país".
Además, el director científico para Uruguay de la Asociación Latinoamericana de Psicología Jurídica y Forense, Gustavo Álvarez, dijo que "en Uruguay no tenemos registros de asesinos en serie, técnicamente hablando, a no ser Pablo Goncálvez. Estos muchachos serían los otros dos", opinó.
El estudio de Romano agrega que el sistema de salud "de alguna manera provee condiciones que facilitan los hechos homicidas, ya que los asesinos no siempre son descubiertos. Se torna dificultoso encontrar documentación y evidencia que pueda probar el delito".