Linfoma: más cobertura a privados que a los de ASSE

Fondo. Acceso a medicamento es 4 a 1 en pacientes mutuales

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El acceso al tratamiento del linfoma muestra disparidades. Aunque la brecha en la cobertura entre Montevideo e Interior se acorta, fuentes médicas estiman que la asimetría entre los pacientes de las mutualistas y los de ASSE, es de casi 4 a 1.

El linfoma es un tipo de tumor canceroso que ataca al sistema linfático, que es quien se encarga de llevar las defensas a todo el organismo. En Uruguay, este mal afecta a 9,1 de cada 100.000 habitantes, lo que revela una incidencia anual de entre 270 a 300 linfomas en el país.

Desde 2005, el tratamiento del linfoma No Hodgkin, el tipo más común de cáncer linfático, ha mejorado con la incorporación del fármaco Rituximab, el cual es financiado por el Fondo Nacional de Recursos (FNR). Pero aún existe una asimetría en el acceso al medicamento.

A enero de 2010, el 24% de los pacientes beneficiados estaban incorporados al sistema público, en tanto que el 76% pertenecían al sector privado.

"Yo pienso que el FNR pone a disposición la utilización del fármaco y de los datos se ve que está subutilizado en determinados sectores", consideró Lem Martínez, Jefe de Hematología de la Asociación Española.

El profesional marcó que "inicialmente se veía una asimetría muy importante entre unas zonas del Interior y el resto del país; ahora se ve una asimetría entre el sector público y el mutual". Martínez estimó que quizá esto es reflejo de una asistencia hemato-oncológica "más eficiente, adecuada y de más fácil acceso" en el sector privado que en Salud Pública.

La profundidad del diagnóstico, la realización de los estudios que exige el FNR para cubrir el tratamiento y los tiempos que insume todo el proceso de análisis pueden profundizar esta asimetría.

"Como el paciente requiere en poco tiempo empezar un tratamiento -porque el linfoma es una enfermedad maligna y progresiva-, no se puede estar esperando dos o tres meses el resultado de exámenes para empezar a tratar al paciente. Ante lo que tiene se lo va tratando y si no hay la estructura adecuada para llegar a determinados diagnósticos, se sub-diagnostica al paciente", apuntó Martínez.

Desde el FNR se explicó que el escenario debe analizarse en función de la distribución de la cobertura de salud entre el sector público y privado, así como también considerando la edad de los pacientes. Se estima que la media de edad de las personas diagnosticadas con linfoma supera los 40 años.

Otra brecha, como la existente en la cobertura entre pacientes de Montevideo y los de algunas zonas del Interior (especialmente al norte del río Negro), se ha acortado con el paso del tiempo.

Desde 2008 comenzó a producirse un mayor acceso de pacientes del Interior a los tratamientos financiados por el FNR, cuando hasta entonces había una tendencia desigual a favor de los procedentes de Montevideo. Mientras en 2005, el 65% de los usuarios provenía de Montevideo, en 2009, el porcentaje se ubicó en el 46%. En tanto, los pacientes del Interior representaron el 54%.

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