MARIALAURA IBARRA
Secundaria gasta más de U$S 1 millón por año en seguridad, lo que equivaldría a construir un liceo nuevo cada 12 meses. Ahora pretende implementar un programa donde los vecinos se involucren con el tema y, al mismo tiempo, abaratar costos.
Evitar arrebatos, hechos violentos, la venta de alcohol y drogas en las inmediaciones de los centros educativos, proteger a los alumnos cuando van a las paradas de ómnibus, coordinar recorridos y horarios con las empresas de transporte, vigilar zonas descampadas o donde falta iluminación, una respuesta rápida de la Policía al llamado desde un número de teléfono exclusivo que tendrán los vecinos, y oficiales de particular patrullando los locales de enseñanza, son algunas de las acciones que se desarrollarán.
El "Programa Comunidad Educativa Segura" -diseñado por el Consejo de Educación Secundaria (CES) y el Ministerio del Interior-, pretende que la protección de los alumnos no sea sólo hacia adentro de los centros de estudio, sino integrando a todos los ejes de la enseñanza (tanto públicos como privados) y a los vecinos.
Aún están frescos los recuerdos de los hechos violentos en algunos liceos en 2007, que llevaron a un alerta pública de los profesores y a una polémica entre la ministra Daisy Tourné y un grupo de padres.
"La idea no es el Servicio 222 parado en la puerta del liceo o en un patrullero, sino una nueva perspectiva de la seguridad integrando a toda la comunidad", explicó el consejero de Secundaria, Martín Pasturino.
En el mismo sentido, el director de Programas Especiales del Ministerio del Interior -división encargada del programa-, Robert Parrado, aseguró que a través de este plan pretenden que "el policía recorra la zona y dé una mirada a las situaciones por las que atraviesan los chicos: cuando van a la parada, cuando falla la iluminación en la calle, o cuando hay una zona descampada, por ejemplo".
El Consejo de Secundaria pretende que en el trascurso de 2008 el nuevo programa de seguridad se extienda a toda la capital y para eso comenzará a trabajar ni bien se termine de "ajustar" el inicio de cursos luego de Semana Santa. "Estimamos que por lo menos a mitad de año estará abarcando las zonas más conflictivas de Montevideo", aseguró Pasturino.
Las autoridades diseñarán una propuesta única para Montevideo, y en el interior se tomarán en cuenta las realidades de cada localidad, ya que "allí se vive una situación especial porque los liceos son muy queridos por la población y rara vez se producen problemas", dijo Pasturino.
El consejero de Secundaria explicó, además, que los problemas de seguridad en los liceos son de distinto tipo según las zonas, pero uno de los puntos críticos -más allá de que se cuente con el servicio 222- son los cambios de turno. "Es como una salida del estadio (Centenario) muy lleno, pero repartido en todo el país y tres veces por día", explicó.
Para diseñar el nuevo programa, que involucra a casi medio millar de policías, se está terminando un censo donde se analiza la seguridad que tiene cada liceo, el entorno y la infraestructura edilicia. Al mismo tiempo, el Ministerio del Interior evalúa a aquellos policías que tienen un perfil apropiado para el trato con jóvenes a fin de capacitarlos para trabajar en los centros educativos. Según explicó Pasturino a El País, este programa tomó como ejemplo las experiencias realizadas en Francia y España, donde los resultados fueron muy buenos "al hacer a los vecinos los dueños de los centros educativos".
Secundaria gasta más de U$S 1 millón anuales en los servicios 222 que tiene contratados para 152 liceos (de un total de 272), unas cuantas alarmas y los serenos.
"Esa cifra representa casi el 1% del presupuesto de Secundaria. Se podría hacer un liceo totalmente equipado por año con lo que gastamos en seguridad", afirmó Pasturino. Sin embargo, indicó que si bien creen que con el nuevo plan se reducirán costos, el objetivo principal es cambiar la forma de la seguridad en el entorno de los centros educativos.
El año pasado se realizó una experiencia piloto en la zona del Prado (Camino Castro y María Orticochea) donde hay tres liceos y una escuela. Allí se estudió el entorno y se coordinaron las instituciones para mejorar desde la iluminación de la calle, los horarios y recorridos de los ómnibus hasta la venta de alcohol y drogas en la zona. Según explicó Parrado, luego de implementado este nuevo programa los episodios complejos (arrebatos y hechos violentos) se redujeron de 20 a tres por mes. Este año la experiencia se amplió a la zona de Ciudad del Plata (ex Rincón de la Bolsa) en San José.
Extender la experiencia
Según informó a El País el director del Departamento de Programas Especiales del Ministerio del Interior, el psicólogo Robert Parrado (foto), a partir del "Programa Comunidad Educativa Segura" se estudiará la implementación de la respuesta inmediata de los efectivos policiales a las alarmas de los liceos y, donde no hay alarma ni serenos, se realizarán recorridas nocturnas. Además, esta semana los integrantes del Consejo de Secundaria y del "Programa Comunidad Educativa Segura" se reunirán con autoridades de Educación Primaria y Técnica y las asociaciones de centros educativos privados, ya que el plan se pretende instrumentar a nivel de toda la enseñanza pública (Primaria, Secundaria y UTU) y privada (colegios y liceos), informó Parrado.
Violencia y Polémica
Liceo 30, Buceo
En agosto de 2007 dos estudiantes resultaron heridos tras participar de una pelea colectiva entre "banditas" del barrio a las afueras de la institución. Uno de los estudiantes sufrió traumatismo de cráneo y el otro una fisura en una costilla.
Liceo 18, Parque Posadas
El año pasado una docente fue golpeada en la cara por un estudiante durante el recreo. El agresor recibió 12 días de suspensión y a la docente le dieron 20 días de licencia médica. Intervino el Consejo Asesor Pedagógico.
Liceo 29, La Comercial
La directora del liceo envió una carta a los padres para que éstos les pidan a sus hijos que regresen "rápidamente" a sus hogares cuando salen del liceo, dado que excede a los docentes controlar lo que sucede fuera de la institución.
Liceo 13, Maroñas
Cobró notoriedad en 2004 por el caso de Fiorella Buzeta, una alumna que recibió un impacto de bala de un compañero y quedó inválida. En 2007 algunos alumnos denunciaron ser víctimas de robos y violencia cuando salen del liceo.
Daisy Tourné, ministra del Interior
Ante una sucesión de hechos violentos en 2007, dijo que los policías no son "asistentes sociales", y se preguntó: "¿Los jóvenes que tienen escenas de violencia no tienen mamá y papá? ¿Qué hacen esos padres?"
"¿Quién controla?", reacción de padres
Las declaraciones de la ministra Tourné molestaron a un grupo de padres del Liceo 30. "¿Quién controla? ¿Tenemos que venir nosotros a defender a nuestros hijos?", reaccionó una madre de una alumna de segundo año.