R. Aguirre
Una encuesta de El País Digital a propósito del proyecto de la ley de talles, a estudio en el Senado, muestra los problemas a que se enfrentan los uruguayos a la hora de comprar su ropa. El proyecto de ley establece que las tiendas de ropa deben tener en stock todos los talles de todas la prendas en todas las tiendas, de lo contrario, en caso que un cliente pida una prenda y no hay talle, el comerciente debe conseguirla en cinco días. Los comerciantes solicitaron modificar el proyecto de ley porque dicen que es impracticable. Según el presidente de la Cámara de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo, "Cada fabricante tiene un mercado objetivo y confecciona la prenda de acuerdo a ese mercado".
"A pesar de ser flaca (52kg) me ha pasado de ir a tiendas donde he tenido que comprar el talle más grande ya que los `medium` y `small` parecían para niños". Esta es la respuesta de una estudiante de 27 años a la pregunta que formuló El País Digital a propósito del proyecto de ley que analiza el Senado, que exige la disponibilidad de talles en comercios de prendas de vestir, y si un cliente pide un talle que no está en stock, el comerciante tiene cinco días para conseguirlo.
La pregunta formulada era "¿Usted ha tenido problemas con los talles de ropa en las tiendas? Cuéntenos su experiencia". Y la avalancha de respuestas no tardó en llegar y en demostrar que ya sea por delgados, con sobrepeso o gordos, por jóvenes, de mediana edad o mayores, muchos uruguayos se enfrentan a un verdadero problema a la hora de comprar su ropa.
El objetivo del proyecto de ley es evitar que la moda de talles pequeños afecte la autoestima de personas con una talla mayor, especialmente las adolescentes, al no encontrar ropa adecuada a su cuerpo. De este modo se trata de prevenir patologías como la anorexia.
Pero luego de ser aprobado por la Cámara de Diputados, delegados de los comerciantes concurrieron a la Comisión de Población, Desarrollo e Inclusión de la Cámara de Senadores para explicar el motivo por el cual era necesario reformular ese proyecto de ley. Y en esa instancia, quedó claro que ponerlo en práctica era bastante más complicado que su teoría.
IMPRACTICABLE. Para Elbio Fuscaldo, presidente de la Cámara de la Vestimenta, aprobar una ley que obliga a "fabricar algo de determinada manera es ir contra la realidad del mercado porque hay tiendas que están especializadas en kingsize, hay tiendas para jóvenes, hay tiendas para señoras. No es lo mismo el segmento de mercado que atiende Zara que el que atiende Calessa o Chic Parisien, entonces es lógico que la proporción de los talles sea diferente. Yo creo que desde el punto de vista comercial, tal cual está planteado en la ley es impracticable". afirma.
Victoria Ortiz, dueña de la tienda de ropa que lleva su nombre, opina que es imposible cumplir con lo que en un principio estaba redactado en la ley. "Según su redacción, teníamos que tener siempre todos los talles, y nos iba a controlar alguien de un ente del gobierno (como nos controlan para que tengamos los precios en la vidriera). Entonces, si la minifalda de 20 cm, no está en XL, multa, si el trajecito chaqueta o la camisa de manga larga para señora no está en talle chiquito, multa. En el libre comercio, cada cual se dirige al público que quiere, ya sea el de adolescentes o el de señoras. No puede ser que te digan que te dan cinco días para hacer un talle a cualquier persona que venga, del tamaño que sea".
Fuscaldo no cree que el causante de la anorexia sean los fabricantes de vestimenta que hacen la prenda más chica. "No hacen las prendas más chicas, las hacen para la gente que se las compra. Además, acá un alto porcentaje de lo que se usa es importado. Cómo vamos a obligar al fabricante de China a hacer todos esos talles".
La respuesta de Florencia, de 20 años, a El País Digital fue "Tengo 20 años. Siempre tengo problemas con los talles. Peso 67 kilos y no consigo jeans. La mayoría de las veces me compro jeans de hombre que son talles más grandes. Tengo amigas que tienen el mismo problema. No puede ser que no traigan o hagan talles para todos, no todos somos iguales".
Fuscaldo insiste en que "Es un tema de lógica comercial. Se fabrica lo que se vende. El que genera lo que se fabrica es el mercado, no la imaginación del fabricante".
El debate está planteado. La senadora Margarita Percovich redactó un proyecto de ley alternativo que iba a ser discutido el lunes pasado en la comisión, pero fue aplazado.
Algunos testimonios
"Como soy de complexión pequeña, debo comprar ropa XS, lo cual es prácticamente imposible encontrar en cualquier tienda, ya sea en el centro o en shoppings. Creo que es importante que se regule eso, ya que tengo entendido que en Buenos Aires está regulado, y cuando voy consigo talle sin problema". (Fernando, 31 años)
"Tengo una hija que pasó por un problema de bulimia y sé lo doloroso y peligroso que es para alguien vulnerable escuchar en una tienda: `para vos no hay talle`. Además, es mentira que los XL y XXL sean realmente grandes. Hay que atacar este tema de inmediato y con firmeza" (María, 52 años)
"En algunas tiendas te dicen que están obligadas a tener todos los talles, pero cuando te dan un 54 te das cuenta que no es ni un 48. Le ponen el número porque lo exigen. Es suficiente padecer ser obeso, para tener que aguantar el desprecio de los demás" (Cristina, 46 años).
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