Los orígenes de la tradicional fiesta valenciana de las Fallas se encuentran en una simple quema de desechos de talleres de carpintería que se convirtió, con el paso de las décadas y los siglos, en uno de los rasgos identitario de la comunidad valenciana.
Hoy, globalización e inmigraciones mediante, la fiesta de Fallas se convirtió en algo que atrae a valencianos, a turistas e incluso a uruguayos que conocen de ella por sus parientes y quieren saber más, según explica la gerenta de la comunidad valenciana en Uruguay, Mariela García Boronat.
Esta especie de fiesta de carnaval de Valencia tendrá su edición uruguaya -por tercera vez- el próximo 9 de octubre. Y las instalaciones serán las de una comunidad hermana; la del Centro Gallego. Allí se "plantará" la falla -un monumento armado de varios metros de altura, con pinturas y motivos puntuales definidos por el artista o la comunidad que organiza la celebración-, que actualmente está siendo diseñada por la artista Cecilia Mattos.
Las Fallas son una fiesta al aire libre que tiene entre sus grandes atracciones a los "mascletás", como se conoce a los espectáculos visuales que animan todas las noches de fiesta. "Es una de las especialidades de los valencianos. Hay mucha gente de allí que maneja muy bien la pirotecnia, que incluso suele ser contratada de otros espectáculos de todo el mundo", explica García Boronat.
Los mascletás también incluyen números con petardos y otros explosivos con los cuales se van armando composiciones musicales.
Originalmente, la fiesta transcurre entre el 15 y el 19 de mayo en su lugar de origen. "Aquí sólo vamos a replicar el último día por una cuestión de convocatoria. El encuentro se hace en octubre para que los días sean parecidos en cuanto al clima que hay allí en esa fecha, y porque si lo hiciéramos en sintonía con las fechas originales perderíamos a muchos valencianos que viajan allí a disfrutarlas", explicó la gerenta de la Comunidad Valenciana, que entre otras actividades culturales en Montevideo ofrece clases de idioma valenciano y paellas una vez por mes, abiertas a todo público.
"En ediciones anteriores llegamos a tener 1.700 personas pagando entrada. Para este año esperamos entre 2.000 a 4.000", explicó Manuel Hernández, presidente de la Comunidad en Uruguay. Además, del 18 al 20 de setiembre, se impartirá una serie de talleres acerca de la confección y quema de fallas. El primero será en el Cabildo y los siguientes se desarrollarán en el Centro Cultural de España.