Con el inicio de la etapa escolar los piojos vuelven a ser el temor de padres y maestros. Si bien no hay una epidemia mayor a lo usual, los médicos reconocen que se suceden ciclos de varios años en los que hay muchos más casos de pediculosis. Como consecuencia, muchas escuelas y colegios ya adoptaron como costumbre el envío de comunicados dirigidos a los padres, en los que se dan recomendaciones referentes al tratamiento de la pediculosis. Además de aconsejar el uso de medicación adecuada, también piden que el niño no sea enviado a la escuela en el día del tratamiento, así como el siguiente.
Según explicó la presidenta de la Sociedad de Dermatología del Uruguay, Alda Arévalo, existen cinco tipos de sustancias que pueden utilizarse en el tratamiento de la pediculosis, todos con una alta efectividad pero indicados para diferentes casos. El lindano, el malathión y las permetrinas se utilizan por vía tópica (superficial) y son los que componen la mayor parte de las lociones o champús. Otras dos sustancias se administran por vía oral y son la ivermectina y el clotrimasol.
"Cualquiera de estas sustancias tienen buen efecto si son correctamente usadas, con la frecuencia adecuada y teniendo en cuenta las contraindicaciones de cada uno", señaló la profesional. Varios años atrás el lindano fue prohibido luego de constatarse algunos casos con efectos en el sistema nervioso central que se produjeron como consecuencia del mal uso del medicamento. Es común que los niños con piojos se rasquen y terminen lastimándose el cuero cabelludo. Si el lindano se aplica sobre piel lastimada, puede resultar irritante además de penetrar mucho más en el organismo y provocar efectos secundarios.
Cuando se producen infecciones a raíz del rascado, pueden utilizarse remedios orales como el clotrimasol; esta sustancia no solo combate la infección sino que también mata al parásito porque combate una bacteria que funciona en simbiosis con el piojo y sin la cual no puede vivir.
CASEROS. Como regla general, Arévalo recomienda realizar el tratamiento apenas se detecta un piojo o liendre; la mayor efectividad se consigue si se trata a toda la clase escolar afectada, así como al núcleo familiar del niño con piojos. "El ideal sería tratar hasta a los vecinos, pero eso no siempre es posible", dijo la dermatóloga.
Por otra parte es necesario repetir los tratamientos porque los huevos suelen ser más resistentes que los piojos adultos. Por eso se recomienda repetirlos cuatro o cinco días después de la primera aplicación.
Los tratamientos "caseros" también pueden dar resultado, aunque es necesario distinguir entre lo efectivo y lo que incluso puede resultar peligroso. Entre las posibilidades más baratas y efectivas está la vaselina sólida, que debe ser aplicada en todo el cuero cabelludo y pelo. Puede ser aplicada además en un cuero cabelludo lastimado. Su consistencia impide que el parásito respire y así los elimina en menos de un día. El único problema que presenta esta opción es que son necesarios varios lavados de pelo para eliminar completamente la vaselina.
La segunda opción que suele usarse es el enjuague del cabello con agua y vinagre. Si bien el vinagre no elimina a los piojos sí es útil para que las liendres se despeguen más fácilmente del pelo y puedan ser retiradas luego de pasar un peine fino.
Otra de las opciones que a veces se usa y que sin embargo puede resultar peligroso, es el keroseno, que si bien logra elimintar totalmente a los piojos también puede provocar efectos adversos tales como una neumopatía química, algo así como una congestión respiratoria generada por la aspiración del producto, que se evapora muy rapidamente.
Cuidado con los ácaros
Hay tres especies que producen la infestación por piojos en el humano: el "pediculus capitis", el "pediculus humanus" y el "phtyrius pubis". El primero es el piojo que desarrolla su ciclo vital completo en la cabeza.
La hembra pone los huevos llamados liendres en el nacimiento de los cabellos y luego los incuba. Las liendres permanecen pegadas al pelo con una sustancia cementante o adherente. El crecimiento natural del cabello hace que a los nueve días las liendres se encuentren localizadas a 5 mm del cuero cabelludo. Cuando están por encima de los 5 mm del nacimiento del pelo se encuentran vacías, ya sea porque se convirtieron en adultos o porque son huevos muertos que ya no van a madurar.
El síntoma más característico de la pediculosis es la picazón intensa del cuero cabelludo. El rascado puede provocar lesiones que, luego de curadas, pueden reaparecer cuando otras partes del cuero cabelludo son nuevamente expuestas a los piojos.
Entre las medidas de prevención se recomienda evitar el uso de peines, cepillos o sombreros de personas infectadas, sin tratarlos previamente. El uso frecuente de peine fino, preferentemente de metal, también es efectivo.