Las cercas eléctricas ya son una moda

| Polémico mecanismo de seguridad fue habilitado a fines del año pasado y se colocaron 200 en fincas e industrias

EN MALVIN. Una de las 200 casas cercadas eléctricamente. Los presupuestos pueden costar de 750 dólares en adelante. 200x148
EN MALVIN. Una de las 200 casas cercadas eléctricamente. Los presupuestos pueden costar de 750 dólares en adelante.

Más seguras que un perro, más económicas que un sistema de alarma convencional y más efectivas que una fila de vidrios sobre un muro. Las cercas eléctricas cada vez son más populares en Uruguay, tanto que en breve habrá dos nuevas empresas operando en el mercado.

Hoy, sólo la empresa Sistac tiene la homologación del Ministerio del Interior para vender e instalar cercas eléctricas residenciales en el país.

Unos 200 comercios, viviendas particulares, edificios, fábricas y depósitos ya cuentan con este sistema de seguridad.

"Ninguna de las cercas que instalamos ha sido violada", aseguró a El País el director de Sistal, Eduardo Casanova. Algunos clientes de la empresa cuentan que sufrieron varios intentos de ingreso pero el sistema funcionó y no se concretaron.

Los lugares donde hay líneas electrificadas deben tener carteles de advertencia cada 10 metros y no pueden estar a menos de dos metros del nivel del piso. Se pueden colocar sobre muros y rejas, en pretiles y balcones, alrededor de claraboyas, tragaluces y pozos de aire.

COMO TRABAJA. Una descarga de 7.000 voltios sorprende al intruso al tocar o cortar el alambre de 75 milímetros de espesor. Al mismo tiempo suena una alarma abierta. Los reflectores que se encienden automáticamente son optativos, pero agregan un elemento dramático y efectivo a la situación.

Un discador automático envía señales de emergencia a ocho números telefónicos. Con un control remoto se puede apagar o prender a distancia el sistema.

El cerebro central puede reconocer la intensidad de los estímulos. Por ejemplo, si lo toca un gato el animal recibirá la descarga eléctrica pero no se activará la alarma. Lo mismo si se posa un pajarito, o llueve fuerte. Los alambres no se aíslan si se coloca una lona por encima de ellos para poder pasar. Además, al hacer algo como esto se dispara la alarma.

El único mantenimiento que se necesita es mantener los hilos libres de vegetación.

Si en la casa hay, además, un sistema de alarma con respuesta ambos sistemas se pueden interconectar mediante una sencilla inferfase.

De acuerdo a Eduardo Casanova, una de las ventajas de este sistema es su alto poder de disuasión. La existencia de carteles que advierten que hay una cerca eléctrica representa ya una primera barrera psicológica. Además, el choque eléctrico previene la entrada de intrusos cuando otras barreras electrónicas, con alarma silenciosa, avisan cuando la persona ya entró.

El shock eléctrico, al ser de bajo amperaje, no causa lesiones a la persona. Sí le propina una desagradable sensación por el agresivo impacto. La corriente no es activa, por lo que el alambre patea pero no deja pegado a quien lo toca: se trata de un "pulso activo" que transmite corriente cada un segundo.

DEL CAMPO A LA CIUDAD. Los alambres electrificados se usan ampliamente en el medio rural para evitar que el ganado derribe los alambrados —no para prevenir el abigeato—. En otros países (como Perú, Venezuela y Brasil) se extendió el uso urbano en los últimos años. En algunos casos se permite más voltaje que en Uruguay, donde lo autorizado son entre 7.000 y 8.000 voltios. Los pastores de ganado transmiten hasta 14.000 voltios.

Casanova vivió muchos años en Brasil y fue testigo del desarrollo de esta tecnología en ese país. Al principio, contó, se electrificaban alambrados con corriente directa o usando implementos caseros. Los resultados eran peligrosos, por lo que las autoridades comenzaron a reglamentar el uso de las cercas eléctricas. Hoy, relató, en ciudades como Porto Alegre y Sao Paulo la ubicación de las cercas se incluye en el propio diseño de las casas y edificios.

En Uruguay ocurrió al revés: primero se estableció la normativa y luego se abrió el mercado. "Desde el año pasado se exige la homologación con exigencias y regulaciones para instalar cercas eléctricas", dijo Hugo de León, subdirector del Registro Nacional de Empresas de Seguridad (Renaemse) del Ministerio del Interior.

CONDICIONES. Las compañías deben tener ingenieros electricistas que serán los responsables por las instalaciones que se realizan. Sistal, por ejemplo, comunica al Ministerio del Interior cada vez que coloca una cerca.Cuando el sistema de instala sobre muros o cercos linderos es necesario tener la autorización del vecino, por escrito. Si no se concede el permiso se instalará con una inclinación de 45 grados hacia la propiedad que se busca proteger.

Las especificaciones técnicas son establecidas e inspeccionadas por el Renaemse, que se basó en la normativa vigente en otros países para confeccionar sus exigencias. El Ministerio del Interior contrató ingenieros para que estudiaran específicamente este tema. En lugares donde puedan representar riesgo de vida para el intruso no está permitido colocar cercas eléctricas.

LAS PROXIMAS. Dos empresas —PPA y Treko— están siguiendo los trámites para recibir la autorización ministerial para sus productos.

Ambas tienen experiencia en pastores eléctricos. La marca Terko tiene 25 años de trabajo con cercas eléctricas. Ante la demanda naciente de un producto nuevo, con adaptación al uso ciudadano, la firma está pronta para incorporarse al mercado de la seguridad doméstica, comercial e industrial.

Elbio Silveira, encargado de seguridad electrónica de PPA, indicó que "no es un producto nuevo, lo vendíamos como electrificador rural y ahora se homologa para la zona urbana".

No sólo las empresas deben estar autorizadas por el Ministerio del Interior, sino también las personas que se encargan de la instalación.

El sistema Elektra, que ofrecerá PPA, envía un pulso eléctrico de 8.000 voltios con una duración de 10 milisegundos en intervalos de un segundo. Al hacer contacto con los cables se activa una sirena y en caso de corte de corriente el sistema tiene 24 horas de autonomía gracias a una batería de 12 voltios.

Los seguros para el hogar, por lo general exigen alarmas o sistemas de seguridad.

Sistal presentó una carta ante el directorio del Banco de Seguros del Estado para que se reconozcan sus cercas eléctricas y, de esa manera, sirvan para abaratar las pólizas de seguros. Los responsables de la empresa de seguridad afirmaron que algunos de sus clientes, a título personal, consiguieron rebajas en sus seguros por contar con este sistema.

Un arma muy agresiva pero no mortal

"No es un arma mortal, por eso está permitido", indicó el subdirector de Renaemse, Hugo de León, en referencia a las cercas eléctricas. Por otra parte, la persona que contrata la instalación no es responsable si su alambrado electrificado lastima a una persona. "Es como tener un tragaluz en la azotea y viene un ladrón y se cae", comparó De León, "o tener picos de botella en un muro y alguien que viene escalando se corta".

Para las empresas de seguridad, la cerca eléctrica no sólo es más efectiva que una fila de vidrios sobre un muro, sino que también es un elemento más estético. Las únicas personas para las que una descarga de esta naturaleza —7.000 voltios— representa riesgo de vida son las portadoras de marcapasos. "Puede matarla, como puede matarla un microondas", dijo Elbio Silveira, de PPA.

El costo de la instalación de un sistema de cerca eléctrica depende de la extensión.

En Sistal, el equipo básico cuesta U$S 480. Para una casa tipo el total sería de unos U$S 750. Los técnicos instaladores de esta empresa recibieron formación especializada en Brasil. Los trabajos son supervisados por un ingeniero electricista y tienen garantía por un año. En PPA, aunque todavía no están a la venta, se ofrecen equipos a $ 8.000 y $ 250 por metro de alambre, más impuestos. Terko no suministró información.

A pesar de no tener habilitación aun, en Montevideo hay alambres con la "firma" de una de estas dos empresas. Además, circula un anuncio en Internet (de otra empresa) que ofrece una Cerca Eléctrica Perimetral "homologada por el Ministerio del Interior", cosa que no es así.

En todos los casos, son sistemas compatibles con otro tipo de medidas de seguridad, como sensores magnéticos para puertas y ventanas, o volumétricos, que detectan presencias en el interior de una residencia.

Colocación clandestina es peligrosa

La empresa Sistac ha formulado denuncias ante el Registro Nacional de Empresas de Seguridad (Renaemse), del Ministerio del Interior, por cercas que fueron instaladas por personas no autorizadas. Hugo de León, subdirector del Renaemse afirmó que se han hecho procedimientos por denuncias y se han impuesto multas. Según Eduardo Casanova, de Sistac, las multas han llegado a los U$S 1.500, algo que De León prefirió relativizar. "Las multas varían", dijo a El País. Como organismo de contralor y fiscalización de todos los aspectos relacionados con las empresa de seguridad, el Renaemse responde ante denuncias o realiza inspecciones de oficio. Sus funcionarios acuden a los lugares donde hay indicios de irregularidades, levantan actas, toman fotografías y citan a los implicados para conducir las indagatorias. Además de las empresas que venden el servicio debe estar registrado, por su parte, cada uno de los instaladores autorizados.

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